8 años de edad libro de citas

Tu edad es el número de años que han pasado desde que vives. Si tu gato tiene seis años, puedes decir que tiene seis años de edad. La palabra edad también puede hacer referencia a una etapa de la vida o a una época en la historia: 'Los niños en edad escolar tienen que salir a la calle y jugar todos los días.' Inicio» Páginas de citas para buscar pareja en internet» ¿Cómo funciona si tienes menos de 30 años, pero a partir de esta edad el precio se dispara a Miles de solteros te esperan en Meetic, líder de encuentros en internet: chat, anuncios, El servicio de citas que tiene los usuarios más serios para las citas** . de solteros españoles con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años. 29-jul-2020 - Explora el tablero 'Citas de libros' de Vida, que 121 personas siguen en Pinterest. Ver más ideas sobre Citas de libros, Frases bonitas, Frases motivadoras. 2 Convención sobre los Derechos del Niño, Treaty Series, 1577:3(1989): en el artículo 1 de la PARTE I se define niño como «todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad». La Organización Mundial de la Salud (OMS) define adolescentes como la ... 15-feb-2017 - Selección de los diez mejores cuentos para niños de 8 a 11 años de edad. Recomendación de los libros imprescindibles en una biblioteca infantil. Fomentar la lectura desde la infancia. No había muertos. Al principio fue una catástrofe casi invisible.'La que habla es Julia. Tiene once años y hasta hace muy poco tiempo solo nos habría contado cosas del colegio, de sus padres, de la complicidad con su única amiga, de ese chico, Seth, que le prov oca un hormigueo especial.Pero hoy tiene algo diferente que decirnos. Sin embargo, a los 16 años de edad el porcentaje que aún muestra esta confianza en sus propias habilidades, se ha reducido a tan solo un 18%. Necesito citar el texto antes descrito, no tengo el libro Aprendizaje acelarado…. pero eso lo tomé del libro en PDF, La Vaca de Camilo Cruz…. como sería correctamente la cita. Este primer diccionario para niños y niñas de los niveles básicos de primaria de entre 5 y 8 años de edad, que nosotros hemos llamado Diccionori, es una herramienta de consulta que permite a los pequeños lectores realmente aprender el significado de nuevas palabras, las cuales sirven para ampliar su vocabulario en el uso cotidiano. Citas del libro. Brida. Paulo CoelhoTítulo original Brida (Portugués, 1990) Brida , es una novela del escritor brasileño Paulo Coelho, el cual trata la historia de una joven de 21 años de edad que conoce a un mago, a quien pide convertirse en una bruja. Matar un ruiseñor es una novela de 1960 de la escritora estadounidense Harper Lee. Su publicación tuvo un éxito instantáneo, ganando el premio Pulitzer y pasando a convertirse en un clásico de la literatura estadounidense. La novela está inspirada en las observaciones de la autora sobre su familia y sus vecinos, así como en un incidente ocurrido cerca de su ciudad en 1936, cuando tenía ...

Madre con derecho trata de obligarme a mi y a mi cita a salir con su hijo después de que trato de robarnos un peluche

2020.05.22 21:14 Michi2uwu Madre con derecho trata de obligarme a mi y a mi cita a salir con su hijo después de que trato de robarnos un peluche

Hola, esta historia me paso hace relativamente poco y la quería contar para desahogarme un poco
Elenco:
Madre con derecho: Karen
Hijo con derecho: Kevin
Yo: yo
Mi quedante: Anna
Bueno, hace no mucho (finales de 2019) Estaba en una cita con una quedante en un centro comercial, había una maquina de peluches gigantes y ella había visto un oso panda que le había gustado, así que ahí estoy yo, con mi billete de $20 pesos mexicanos con una moneda de $5 pesos, hacíamos fila puesto que es normal que este tipo de máquinas siempre tengan mucha fila, Anna dice que ira a la librería un momento a ver si tenían un libro que ella buscaba, le digo que está bien y ella va, entonces me quedo sola cuando de repente llega una señora de no más de 34 años a la que llamaremos karen, la conversación fue más o menos así:
Karen: Disculpa
Yo: (me doy la vuelta y la veo): Hola?
karen: Podrías dejar a mi hijo ir primero?
Yo: No, ¿Porque deberíamos?
Karen: Solo sera un momento! ademas no te cuesta nada esperar solo un turno mas!
Yo: entonces a ti no te costará nada hacer fila como todos los demás
Karen: PERO NO TENGO TIEMPO!
Yo: Entonces no hagas fila, esta maquina no es tan importante como para hacerte perder tu valioso tiempo
Entonces karen se calla y procede a hacer fila como todos los demás, llega mi turno y procedo a comenzar con la garra, después de los dos minutos respectivos finalmente saco el oso panda que a ella le había gustado (soy buena con este tipo de juegos puesto que los he jugado desde que tengo 4 años), estoy a punto de sacar el peluche cuando la karen trata de abrir la maquina
Yo: Disculpe ¿Que esta haciendo?
Karen: Recojo mi peluche
Yo: Disculpe pero ese es MI peluche
Karen: No, no es verdad!
Yo: Señora, ese es mi peluche, por favor no me haga llamar a los guardias
Karen: Llamarias a los guardias por un simple peluche?!
Yo: Me esta retando señora?
En este momento comencé a hablar más serio puesto que no quería que anna volviera y se topara con la sorpresa de que una señora trataba de robarme el peluche, me comienzo a acercar a la señora y a pesar de mi estatura (1'50) siempre me he visto como el típico estereotipo de chica mala que te puede partir la cara. Supongo que esta imagen fue lo suficiente para hacerle saber a la señora que no debía hacerme enojar, karen se aleja y yo procedo a tomar lo que por derecho es mio, tomo el peluche y después voy a la librería y procedo a esperar a anna afuera, cuando de repente un chico mas oh menos de mi edad se acerca a mi, esta fue la conversación.
Kevin: Hey hola, te vi sacar el muñeco de la maquina, ¿Como es que lo sacaste a la primera?
Yo: Oh, fue bastante facil, es solo cuestion de practica.
Kevin: Valla...por cierto me gusta tu collarín.
En ese momento yo llevaba un collarin de cadenas y un corazón que colgaban de este.
Yo: Oh gracias, lo compre en el centro de la ciudad.
Kevin: Quieres ir a dar una vuelta y no se...¿Comer un helado?
Yo: oh gracias pero estoy esperando a mi quedante.
Kevin: No te creo, en la fila estabas sola.
Yo: Si, pero ahora mismo estoy esperando a mi quedante.
Kevin: Deja de mentir, solo acompáñame.
Yo: No, ahora no me molestes y dejame en paz.
Kevin trato de tomarme del brazo pero yo le di un manotazo por instinto, fui criada entre hombres como amigos y familia así que mi primer instinto es reaccionar por la fuerza, a pesar de tener ansiedad social no tengo miedo de defenderme.
Kevin: Vamos! solo sera un momento!
Yo: ¿Que parte de "NO" es la que no entiendes? Déjame en paz!
Kevin trato de acercarse a mi para besarme y yo por instinto reaccione y lo abofetee con el Dorso de la mano (es mas efectivo que abofetear con la palma puesto que el dorso está más cerca de los huesos por lo que duele mas) traía un anillo grueso con el escudo del escuadrón de reconocimiento por lo que eso debió doler aun mas, despues de esto me alejé mientras el chico comenzaba a sollozar.
En este momento apareció Anna para mi suerte, yo fui con ella y cuando vio el peluche me abrazó, y me beso en la mejilla, le di el peluche y ella me dio la bolsa de libros, nos tomamos de la mano y comenzamos a caminar hacia otras tiendas cuando de repente siento como alguien me toma del hombro.
Kevin: Disculpa ¿Quien es tu amiga?
Yo lo miro de reojo sin interés alguno: Que mierda te importa
Anna: ¿Quien es darling?
Yo: No lo se y no me importa darling, vamonos
Kevin tomo la mano de Anna haciendo que nos separamos y detuvieramos, el le beso la mano y poco a poco comenzó a subir sus besos mientras trataba de tomarle la cintura.
Anna: Ha?! Quítate!!
Sin pensarlo aparte al chico de ana y lo volvi a abofetear mientras Anna buscaba algo para limpiarse el brazo, finalmente le di un pañuelo que suelo traer conmigo cuando de repente madre con derecho salvaje aparece.
Karen:COMO TE ATREVES A GOLPEAR A MI HIJO?!
Yo: Señora, su hijo estaba acosando a mi novia y a mi, lo que hice fue en defensa propia.
En este punto la sangre ya me estaba hirviendo, tuve que aguantar con todas mis fuerzas mis ganas de abofetear también a esta señora que si, era la misma señora que trato de robarme el peluche.
Karen: Si le dieras una oportunidad!
Yo: NO! Señora no "le daremos una oportunidad" a su hijo! Entienda! ELLA Y YO SOMOS UNA PAREJA!
Karen: Mi hijo podría quitarles lo lesbiana a ambas
Voy a aclarar que yo no soy lesbiana, soy bisexual y a pesar de que apenas eramos quedantes en ese momento ella me siguió la corriente para que nos dejaran en paz, pero esa señora seguía insistiendo.
Yo: Anna ve por seguridad
Karen: No! Saldrán con mi hijo! SE LO DEBEN POR SER TAN GROSERAS CON EL!!
Anna: Señora no le debemos nada a su hijo, al contrario, usted y su hijo nos deben muchas disculpas, déjenos en paz!!
Karen tomo el brazo de anna y trato de jalar de ella y llevársela mientras kevin sollozaba por el dolor de dos bofetadas, cuando karen tomó el brazo de Anna paso lo siguiente:
Anna: Suelteme señora! (ella soltó el peluche para tratar de quitarle la mano de su brazo pero solo hizo que le apretara el brazo con sus uñas acrilicas) AHU! ME ESTA LASTIMANDO!
En ese momento yo reaccione y tome el brazo de la mujer apartandola de Anna, karen trato de abofetearme y yo reaccione deteniendo su brazo y comenzando a apretarlo, estoy en un grupo de de defensa personal y combate cuerpo a cuerpo, no sería la primera vez que me enfrento a alguien mas grande que yo.
Yo: Señora, es la última vez que se lo pido de manera pacífica, déjenos en paz!
Después de esto doble levemente la muñeca de karen haciendo que ella se arrodillara frente a mi mientras gritaba de manera dramática como si se estuviera muriendo, para ese momento alguien ya había llamado a seguridad (supongo que lo llamaron) para cuando llego yo ya había soltado a la señora pero ella se había tirado al suelo haciendo una escena entre lágrimas falsas y gritos
Guardia: Que esta pasando aqui?
Karen se levanta del suelo llorando: ESTAS DOS CHICAS ME ATACARON A MI Y A MI BEBE Y NOS ROBARON NUESTRO PELUCHE!!!
Anna y yo nos miramos con cara de WtF??? mientras la mujer le grita al oficial que nos arreste de inmediato y que le devolvamos el peluche, para este momento las personas que estaban en la escena por suerte salieron a defendernos, en su mayoría adolescentes más oh menos de nuestra edad, algunos adultos y empleados de la tienda frente a la que paso todo esto, el guardia llama a la policía y ellos checaron las cámaras de seguridad, presente cargos por acoso, violencia física, intento de robo y demás.
Karen y su hijo recibieron 2 años de arresto domiciliario, una gran multa, y fueron vetados de por vida de el centro comercial
Me arrepiento de algo? No.
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2020.04.07 11:36 imnotashit Necesito un diagnóstico para estar más tranquila.

Por culpa de la cuarentena, no pude asistir a mi primer cita con un psicólogo. Realmente necesito que alguien que esté bien informado sobre el tema me diga qué cosa tengo porque está interviniendo en mí vida y en mis relaciones. He anotado mis síntomas:
Durante períodos indeterminados de tiempo, mis sentimientos y emociones se bloquean y lo único que puedo identificar es nada, como un vacío.
Siento incomodidad al estar rodeada de mujeres que no tienen una relación sanguínea conmigo, es decir, estoy incómoda con las que anteriormente eran mis amigas. He deducido que es por un trauma en mí infancia (fui abusada física, psicológica y sexualmente por dos niñas por cuatro años, y les agarré un horrible miedo a las mujeres).
Me molestan MUCHÍSIMO los ruidos excesivamente fuertes, tales como el ruido de las motos, camiones, trenes, alarmas, o voces simplemente agudas o muy graves.
Busco consuelo en la ficción, es por ello que cada vez que termino de ver alguna película, leer algún libro o simplemente una historia del estilo fanfiction en internet, me siento sola, y decepcionada por el hecho de que nada de lo que acabo de leer o ver es real.
Tengo 15 años, y tengo amigos imaginarios que cambian según la situación, el tiempo, y mis sentimientos. Muchas veces les hablo como si ellos me hubieran preguntado algo, o hecho un chiste, así que hago un sonido de la nada.
Tengo el constante pensamiento de atentar en contra de mí vida ya que siento que nadie a mí alrededor muestra su verdadero "yo", percibo falsedad en las personas, sin importar cuánto se los recuerde.
Siento que soy perfecta en todo, ya que tengo muchas habilidades y talentos que se pulieron sin necesidad de un maestro. Esto es algo que puedo llegar a relacionar con mis ganas de morir.
La vida tuvo un error, y ese error fui yo. La vida me hizo perfecta a los ojos de los demás, y por eso me hizo pasar todo lo que pasé: Mí mejor amiga de la infancia se fue, mis otras dos amigas abusaron de mí, tuve y tengo una familia bastante violenta tanto verbal como físicamente, sufrí mucho bullying por este "miedo a las niñas", han jugado conmigo muchas veces y sobre todo los personajes que yo imagino, que YO CONTROLO, me tiran basura. Es por eso que la vida quiere que muera. Me siento muy paranoica declarando todo esto.
Ha sido así desde que tengo memoria, por lo que no puede ser una cosa de la edad, como dice mí madre.
En fin, esas son una de las cosas importantes que pude remarcar de mí "lista de síntomas". Me preocupa mucho el primer punto, y me molesta. Me siento un maldito robot.
La cuarentena ha empeorado todo. La vida vio que las cosas se estaban poniendo algo mejor para mí ya que iba a poder hablar con un profesional, y por eso trajo al Coronavirus. Me siento ridícula, heh. ¿Cuándo no?.
Bueno, espero que alguien pueda al menos sugerir algo. Desde ya muchas gracias por tomarte el tiempo de leer esto.
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2019.10.29 21:57 ucjw Un diario en Noruega expone cómo la Watchtower mintió sobre el trato a los expulsados

Primera página
Páginas 6-7
Página 8, incluida la defensa de la Watchtower
Carta de opinión escrita por un ex-anciano
Artículo completo en Noruego

Ex-Testigo: Lavado de cerebro en los los testigos de Jehová

Resumen: Jan Frode Nilsen estaba tan molesto que le costaba respirar cuando leyó lo que el liderazgo de los testigos de Jehová escribió al gobernador del condado.
Xueqi Pang.
"El liderazgo de los testigos de Jehová miente y pisotea descaradamente a miles de testigos que han perdido a sus familias. Escriben que los lazos familiares siguen siendo normales, pero saben que es mentira. Entonces siento en mis huesos que no puedo permanecer en silencio", dice Jan Frode Nilsen (42), nacido en el seno de una familia de testigos de Jehová y miembro desde hace más de 35 años. Por primera vez se presenta con su experiencia con su nombre completo.
Habla de su infancia caracterizada por deberes, reglas estrictas y, no menos importante, por el miedo constante a ser condenado al ostracismo.
'No podía dormir' Siento una llama dentro de mí, que no puedo permitir que esta respuesta de los testigos de Jehová pase sin respuesta". No podía respirar hasta que le envié mi propia carta al Gobernador del Condado.
Este verano, Vårt Land escribió que los testigos de Jehová expulsan a los miembros que votan en las elecciones políticas. El ministro de Fe y Vida, Kjell Ingolf Ropstad (KrF), pidió al gobernador del condado que considerara el apoyo estatal a los testigos de Jehová basándose en la controvertida práctica de que, en caso de renuncia o expulsión, hay varias historias de que los miembros de la familia, que todavía están en la congregación, rompen el contacto con el "apóstata".
En una declaración al gobernador del condado de Oslo y Viken, los testigos de Jehová creen que esto no es cierto. Respondieron a las autoridades:
"Si un miembro de nuestro grupo religioso decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana como de costumbre".
Experiencia propia. "El liderazgo de los testigos de Jehová blanquea la doctrina de la expulsión y pretende que no existe", dice Jan Frode Nilsen.
Cree que los Testigos de Jehová omitieron la realidad de la situación al Gobernador del Condado y que la comunidad religiosa ha proporcionado información falsa para asegurarse de que sigan recibiendo ayuda estatal.
"Nadie quiere prohibir a los testigos de Jehová. Se trata de amenazar su ayuda estatal porque condenan al ostracismo a la gente, y en su intento de conseguir el dinero, mienten sobre su propia doctrina", dice.
Usted ha compartido activamente muchos artículos críticos sobre la comunidad religiosa en Internet. ¿Campañas contra los testigos de Jehová?
"No me opongo a los testigos de Jehová, muchas personas que amo siguen siendo testigos. Estoy a favor de la información y la iluminación pública. Si son condenados al ostracismo y cortan el contacto con sus propios hijos, entonces tienen que ser considerados responsables de ello. La gente necesita saber la verdad."
Nilsen conoce a muchos ex-testigos con experiencias similares a las suyas.
"Siento que también hablo en nombre de los Testigos. Muchos de ellos siguen la doctrina del rechazo porque sienten que es una prueba importante de su lealtad a Jehová. Conozco a muchos Testigos de Jehová que realmente lloran la pérdida de sus seres queridos, pero lo hacen porque La Atalaya se lo pide", dice.
Bautismo para un Testigo. Los padres de Jan Frode Nilsen se convirtieron a la comunidad religiosa en la década de 1960. A los 17 años de edad, fue bautizado para ser testigo pleno de Jehová.
Nilsen nunca llegó a ir a los entrenamientos de fútbol porque se enfrentaron a las reuniones en el Salón del Reino. La familia no celebra cumpleaños ni otros días festivos: "Se esperaba que todos los Testigos de Jehová activos asistieran a las reuniones del Salón del Reino tres veces por semana", dice.
Según Nilsen, a los testigos de Jehová no se les permite beber demasiado, fumar o tener relaciones sexuales antes del matrimonio.
A medida que fue creciendo, tuvo que seguir más reglas y cumplir más expectativas. Cuando era niño, no sentía que se destacaba. Estaba jugando con los otros en la calle. Eso cambió cuando llegó a la adolescencia. Ser joven, lleno de hormonas y tener tantas reglas lo desafió a él y a muchos otros jóvenes de la congregación.
Exclusión. Según su experiencia, el castigo por infringir las normas es brutal. Te arriesgas a ser expulsado.
El sitio web de los Testigos contiene información sobre cómo se espera que una familia trate a un miembro expulsado. Un video muestra cómo una mujer es expulsada porque tuvo relaciones sexuales antes del matrimonio.
"Todo el mundo conoce a alguien que ha sido expulsado. Así que el miedo a hacer algo malo es constante. La mayoría de las personas expulsadas son personas que han estado haciendo algo que los testigos de Jehová creen que es pecado", dice Jan Frode Nilsen.
También es un deber reportar las infracciones de otras personas. Si no, te arriesgas a enfrentar el mismo castigo, según él.
"Ser expulsado significa que su familia no podrá tener contacto con usted. La instrucción es que si un miembro de la familia expulsado llama, la llamada debe ser rechazada. Los expulsados deben sentir que no son parte de la comunidad, así que eventualmente quieren regresar", afirma Nilsen.
Las dudas crecieron. Comenzó a cuestionar la teología ya en la adolescencia. Poco a poco las dudas fueron creciendo. Y dejó de predicar de puerta en puerta por su propia iniciativa.
"Descubrir la realidad fuera de los testigos de Jehová fue como despertar. Los testigos de Jehová lo consumen todo. Escriben que tienen la verdad con mayúscula", dice, comparando la experiencia con la película The Matrix, donde el protagonista se despierta de una realidad artificial controlada por computadoras.
Situación de rehén Se sentó en el bote durante mucho tiempo. Pero cuando tuvo hijos, todo se aclaró. Hoy en día, sigue siendo un miembro registrado de la comunidad de fe. Los testigos de Jehová reciben subvenciones estatales anuales para sus miembros. Que a pesar de no haber asistido al Salón del Reino durante cinco años.
"Si tengo que irme, seré tratado como un paria y rechazado. No hay una salida honorable. Han construido una situación de rehenes", dice.
Jan Frode conoce a muchos que también intentan desvanecerse en lugar de romper directamente con la familia.
Mientras estén registrados como miembros oficiales de los Testigos de Jehová, los miembros de la familia pueden mantenerse en contacto. No se sabe cuántos son "miembros pasivos" de la comunidad religiosa.
Nada más que perder En los últimos diez años ha sido cada vez más abierto sobre sus experiencias como testigo. Entre otras cosas, se le ha permitido ser entrevistado anónimamente por varios medios de comunicación, periódicos y televisión.
Un día de otoño de este año, alguien descubrió su cuenta de Twitter en la que ha compartido comentarios críticos con los testigos de Jehová. A continuación, los mensajes de texto marcan la casilla - uno por uno los miembros de la familia se ponen en contacto con él.
"Me enfrentaron con los mensajes de Twitter. Varios escribieron que deben y van a entrar en contacto conmigo".
¿Cómo te sentiste cuando leíste los mensajes de texto de tu familia? Entonces me sentí aliviado."

Carta de respuesta de los testigos de Jehová al gobernador del condado:

Jan Frode Nilsen responde a la respuesta oficial de los testigos de Jehová al gobernador del condado. Aquí hay extractos de la carta:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se hará una breve declaración en la congregación que dice: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, a sentarse donde quiera en el Salón del Reino y a participar en el canto de himnos religiosos. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con los miembros de la familia cercana como de costumbre (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".

Los testigos de Jehová no están de acuerdo con la crítica

Respuesta: Los líderes de los Testigos de Jehová de Noruega no responderán a las acusaciones de Jan Frode Nilsen, sino que se referirán a un libro que ellos mismos han publicado.
Vårt Land ha pedido al grupo religioso que responda a una serie de preguntas en relación con la afirmación de Jan Frode Nilsen de que hablan en falso en una declaración al Gobernador del Condado.
En un breve correo electrónico a Vårt Land, su portavoz, Dag-Erik Kristoffersen, escribe que no quieren hacer comentarios sobre las afirmaciones de Nilsen, salvo que "están totalmente en desacuerdo con lo que se afirma".
Dicho antes Kristoffersen escribe que no han escrito nada al Gobernador del Condado que no haya sido mencionado previamente en sus escritos.
En la declaración a la oficina del Gobernador del Condado, la comunidad religiosa afirma que un Testigo que usa su derecho al voto es expulsado por la congregación, pero que todavía puede llevarse bien con su familia como de costumbre.
Es un encubrimiento de la doctrina de la expulsión, cree el ex miembro Jan Frode Nilsen. Dice que en realidad, la familia tiene que romper todo contacto con el expulsado, como un paria.
Refiriéndose a su propio libro En el correo electrónico a Vårt Land, los testigos de Jehová se refieren al libro Keep Yourself in God's Love, una de las publicaciones del grupo de fe. Dice que los testigos de Jehová no deben asociarse con los expulsados. En el capítulo sobre la expulsión: "Cómo tratar a una persona expulsada", dice:
"No lo recibimos en sus casas ni le saludamos. Porque el que le saluda es partícipe de sus malas obras. No tenemos compañerismo espiritual o social con los que no tienen compañerismo".
La declaración de la opinión escrita:
Los líderes de los testigos de Jehová se felicitan a sí mismos por tener la verdad
No se esfuerzan por negar sus propias creencias y enseñanzas a las autoridades cuando pueden ser de beneficio financiero para la fe. La realidad es otra muy distinta.
Testigos de Jehová Niels P. (signos de escritor bajo seudónimo) Ex "Anciano" y "Pionero".
En la Convención de Verano de 2016 de los Testigos de Jehová sobre el tema "Permanece fiel a Jehová", hubo al menos dos cosas en el programa que los participantes ciertamente notaron: Un video drama de nueve minutos de duración que muestra cómo una pareja de padres echó a su hija cuando fue expulsada de la congregación. Y una entrevista con una niña que decidió cortar su conexión con un hermano mayor cuando dejó la congregación.
Exactamente el mismo programa fue presentado en miles de lugares en cientos de idiomas en todo el mundo en 2016 - todos con el mismo video, pero con un joven local en cada lugar que fue puesto como un "buen ejemplo" porque eran "leales a Jehová", el Dios de la Biblia.
Un motivo claro. Sólo tres años después, la alta dirección de los Testigos de Jehová en Noruega escribió una carta a las autoridades noruegas, aparentemente aboliendo las normas de exclusión, que han existido durante más de 60 años. De hecho, los testigos de Jehová han practicado la "exclusión" u "ostracismo" en su forma actual casi continuamente desde 1952, con un endurecimiento adicional a partir de 1981.
Su motivo es muy claro: quieren mantener las ayudas estatales.
Extracto de la carta. He recibido una copia de la carta, entregada por el Gobernador del Condado de Oslo y Viken, y cito:
"Si un miembro de nuestra comunidad religiosa decide participar en una elección política votando, los testigos de Jehová lo verán como la persona que ha decidido abandonar la comunidad religiosa. Por lo tanto, se dará una breve información en la congregación que dice lo siguiente: "[El nombre de la persona] ya no es uno de los testigos de Jehová". Pero la persona es bienvenida a asistir a los servicios religiosos, sentarse donde quiera en el Salón del Reino. Además, él o ella también puede hablar e interactuar con la familia más cercana normalmente (la única restricción religiosa es discutir asuntos de naturaleza espiritual / religiosa)".
Y además: "Esperamos que de lo que se dice en esta carta quede claro que respetamos plenamente el derecho fundamental de una persona a tomar una decisión sobre la neutralidad política, y que los Testigos de Jehová no ejerzan de ninguna manera presión o intimidación para intimidar a alguien para que no vote"."La carta está fechada el 18 de octubre de 2019 y firmada por Kåre Sæterhaug, miembro de la sucursal escandinava de Holbæk, Dinamarca, y Dag-Erik Kristoffersen, portavoz de los Testigos de Jehová en Noruega.
Lectura perturbadora. Para cualquier testigo de Jehová, esta es una lectura espantosa. Todos los miembros de los Testigos de Jehová saben perfectamente lo que le sucede a una persona cuyo nombre se lee en voz alta a la congregación: Desde el momento en que se lee a la congregación, estás espiritualmente muerto, expulsado, un paria. Tu hermano ya no irá a un partido de fútbol contigo, tu hermana ya no te invitará a una cerveza, es el final de las cenas familiares. Y los viejos amigos pasarán junto a ti en la tienda sin saludarte. Ellos harán esto porque dice en la Torre de Vigilancia que deben tratarte así.
Si a usted, como excluido, le gustaría seguir asistiendo a las reuniones en el Salón del Reino, algo que probablemente sea bienvenido, sólo los ancianos designados le darán la bienvenida. Se espera que usted entre en la sala justo antes de que comience la reunión y salga de la sala tan pronto como se termine con los cantos y la oración. Tampoco tiene sentido quedarse más tiempo en la habitación, porque de todos modos nadie quiere hablar con usted. Sin embargo, si usted asiste regularmente a estas reuniones por un período que va desde unos meses hasta un año, puede solicitar la readmisión en la congregación. Luego tienes que tener otra reunión con los tres hermanos mayores que te expulsaron, y convencerlos de que te arrepientes sinceramente del "mal" que has hecho -por ejemplo, votaste en las elecciones anteriores- y prometes no volver a hacerlo nunca más. Si ellos aceptan esto, usted puede volver a ser Testigo de Jehová y recuperar una relación cálida y buena con sus amigos y parientes.
Los líderes saben mejor que nadie. Pero Sæterhaug y Kristoffersen no mencionaron esto en la carta al Consejo del Condado, que nadie quiere hablar con una persona expulsada que asiste a las reuniones en el Salón del Reino. Además, afirmaron que un expulsado "puede hablar y socializar con su familia inmediata como de costumbre". Y agregaron: "La única restricción religiosa es discutir temas de naturaleza espiritual / religiosa". Bueno, si ese fuera el caso, muchas personas expulsadas también podrían haber aprendido a vivir con ello. Uno puede estar de acuerdo en dejar que ciertas cuestiones yazcan por el bien de la paz. Pero la realidad es muy diferente, y es mi afirmación que Sæterhaug y Kristoffersen lo saben muy bien.
Familias de luto. En realidad, miles de familias nuevas cada año se ven afectadas por el gran dolor de la expulsión de un miembro de la familia por parte de la congregación. Personalmente conozco muchas historias desgarradoras en las que los padres han cortado su conexión con sus hijos durante décadas simplemente porque los niños han encontrado una fe diferente, porque quieren vivir de una manera diferente, o porque quieren votar en las elecciones. O donde los hermanos que han sido mejores amigos han perdido todo contacto, quizás por el resto de sus vidas, porque uno se ha convertido en ateo. Todos los expulsados tienen en común que en un momento dado fueron bautizados como testigos de Jehová: el bautismo es un fenómeno único, una inmersión solemne en el agua, dedicando su vida a Jehová -en la práctica a la iglesia de Jehová en la tierra- y luego se hace. El bautismo es irrevocable. Serás responsable de ser bautizado por el resto de tu vida, y nunca podrás, con respeto y agradecimiento, levantar la cabeza y abandonar la congregación. Porque en el momento en que caminas, te rechazan.
Todos los años se bautiza a niños de entre 10 y 14 años como testigos de Jehová, incluso en Noruega. Hoy en día, no puedo comprender y comprender que algunos dejarán que sus hijos se comprometan con una congregación en tales términos. Pero sé que esto es precisamente lo que muchos testigos de Jehová quieren más que nada en el mundo, que sus hijos "escojan a Jehová".
Cómo tratar a los expulsados. En la literatura de los testigos de Jehová, gran parte de la cual se puede buscar en Internet, se dice con toda claridad que tanto los amigos como los parientes deben dejar de relacionarse con alguien que ha sido expulsado. Permítanme citar primero una cita general sobre la expulsión:
"Por lo tanto, también evitamos el compañerismo social con una persona expulsada. Esto descartaría acompañarlo en un picnic, fiesta, juego de pelota, o un viaje al centro comercial o al teatro, o sentarse a comer con él ya sea en casa o en un restaurante". (Ministerio Nuestro Reino, Agosto 2002)
Así que sobre los miembros de la familia expulsados:
"A pesar de nuestro dolor de corazón, debemos evitar el contacto normal con un miembro de la familia expulsado por teléfono, mensajes de texto, cartas, correos electrónicos o medios sociales." (La edición de estudio de la Atalaya, octubre de 2017)
"La situación es diferente si el expulsado o disociado es un pariente que vive fuera del círculo familiar inmediato y del hogar. Puede que sea posible no tener casi ningún contacto con el pariente. Incluso si hubiera algunos asuntos familiares que requirieran contacto, esto ciertamente se reduciría al mínimo". (La Atalaya, 15 de abril de 1988)
Los miembros leales de la familia cristiana no buscan excusas para tratar con un pariente expulsado que no vive en casa. Más bien, la lealtad a Jehová y a su organización los mueve a defender el arreglo bíblico de la expulsión. (Manténganse en el amor de Dios, pp. 208, 209)
Preciosa verdad. Sæterhaug y Kristoffersen, de los Testigos de Jehová, obviamente han tratado de predicar la verdad a las autoridades noruegas. Es posible que crean que han mantenido sus palabras utilizando su propia comprensión de lo que significa "la familia inmediata": que sólo se refiere a aquellos que viven en el mismo hogar. Porque, como muestran estas citas de la propia literatura de los testigos de Jehová, sólo cuando los expulsados siguen viviendo en el mismo hogar que sus parientes creyentes puede, según las enseñanzas de los testigos de Jehová, "hablar con ellos e interactuar con ellos con normalidad". Pero esto no es lo que las autoridades noruegas o el público en general piensan con el término "familia inmediata".
También es posible que el público y las autoridades tengan una visión diferente de lo que es "presión" y "amenazas" que Sæterhaug y Kristoffersen. Al fin y al cabo, afirmaron que "los testigos de Jehová no ejercen presión ni amenazan con asustar a nadie para que no vote". En mi opinión, esto también es una tontería. Ser expulsado de la congregación automáticamente resulta en la terminación de amistades y relaciones familiares normales. Después de todo, cuando esto es una consecuencia de la renuncia o despido de los Testigos de Jehová, es un medio de presión, un castigo. Llamarlo de otra manera es deshonesto. Como la propia Atalaya dijo en 2017: "nuestro dolor de corazón".
Lealtad a todo costo. ¿Qué pasó con la chica que fue expulsada en el video de la convención de 2016? Después de ser desalojada de su casa, no vio a sus padres y hermanos durante doce años. Tenía hijos propios que cuidaba lo mejor que podía. Luego, finalmente, regresó arrastrándose con su cruz y comenzó a asistir a las reuniones de nuevo. Fue allí dos veces por semana durante todo un año sin que nadie le hablara. Eventualmente, fue reincorporada formalmente por los ancianos, y desde el momento en que esto fue anunciado a la congregación, pudo reunirse con sus padres, quienes luego pudieron saludar a sus nietos, obviamente por primera vez. (Puede buscar el vídeo usted mismo en Internet en google con las palabras clave "Jehovah shunning video.")
Para los testigos de Jehová, la lealtad consiste ante todo en obedecer a Jehová Dios. En la práctica, debe ser obedeciendo a la congregación y siguiendo las decisiones que se toman allí. Tal obediencia debe triunfar sobre todo, incluyendo la relación con los miembros de la familia que deciden dejar el grupo religioso. Sin embargo, como hemos visto, el liderazgo de los testigos de Jehová se esfuerza por negar su propia fe y enseñanzas a las autoridades mundanas cuando puede ser de beneficio financiero para la congregación.
Es altamente fraudulento.
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2019.10.12 21:30 RadfemXX__ El abuso del electrochoque en las mujeres, ¿a quién le importa? 2017

Muchos estadounidenses ignoran que la terapia de electrochoques (TEC), más comúnmente conocida como electroshock, continúa siendo ampliamente utilizada por la psiquiatría estadounidense. En el número actual de la revista Ethical Human Psychology and Psychiatry el psicólogo John Read y la coautora Chelsea Arnold señalan: "El receptor arquetípico del TEC sigue presente desde hace décadas, y es una mujer angustiada de más de 50 años".
En una revisión exhaustiva de la investigación sobre el TEC, Read y Arnold informan de que "no hay evidencia de que el tratamiento de electrochoque sea más efectivo que el placebo para la reducción de la depresión o la prevención del suicidio". Concluyen: "Dado el alto riesgo bien documentado de disfunción persistente de la memoria, el análisis de costo-beneficio del TEC sigue siendo tan pobre que su uso no puede justificarse científica ni éticamente".
Esto plantea la pregunta de por qué este abuso eléctrico que daña el cerebro de mujeres predominantemente de mediana edad y por qué a diferencia del abuso sexual de mujeres y niñas más jóvenes, hoy no es abordado por la mayoría de las feministas de alto perfil. Una famosa feminista que habló contra el TEC fue Kate Millett (autora del libro de Loony Bin Trip, aparecido en 1990), pero murió en septiembre de 2017 después de recibir poca atención en los últimos años. Sigue habiendo mujeres como la psicóloga Bonnie Burstow (autora del artículo de 2006 "Electrochoque como forma de violencia contra las mujeres, que ven el TEC como un problema de gran importancia para las mujeres, pero Burstow es reconocida solo entre expacientes "psiquiátricos", "activistas sobrevivientes" y profesionales disidentes de la salud mental.
Hoy muchas feministas identificadas como tales, como la mayoría de los demás estadounidenses, aparentemente han aceptado acríticamente el dictado de la Asociación Psiquiátrica Estadounidense (APA) de que "una investigación exhaustiva ha encontrado que el TEC es altamente efectivo para el alivio de la depresión mayor", una promulgación que no tiene base científica. En los últimos años, las afirmaciones de la psiquiatría han sido aceptadas acríticamente, tal vez porque la APA ha vendido con bastante eficacia la idea de que cuestionar la psiquiatría es como desafiar la evolución, el calentamiento global y la ciencia misma.
La realidad es que la APA y la psiquiatría convencional, desde hace bastante tiempo, han dejado de lado la ciencia, específicamente la metodología científica estándar mediante la cual se evalúan tratamientos como el TEC. La metodología científica estándar requiere un grupo de control con placebo, sin el cual no se puede determinar si el tratamiento en sí mismo o las meras expectativas del paciente concluyen en resultados positivos. La psiquiatría ha abandonado durante mucho tiempo el estudio del TEC con un control de placebo, sin duda porque en el pasado dicha metodología mostraba que el electrochoque era ineficaz.
Antes de 1986 se realizaron 10 experimentos controlados con placebo sobre el uso del TEC en pacientes deprimidos. El placebo utilizado en estos estudios fue una simulación del TEC (STEC) durante la cual se aplica la anestesia general pero se retiene la electricidad real. Read y Arnold informan de que ninguno de estos estudios mostró la efectividad del TEC más allá del final del tratamiento.
Entre estos 10 estudios controlados con placebo, seis informaron beneficios inmediatos para una minoría de receptores del TEC (percibidos como beneficios a veces solo por psiquiatras y no por otros calificadores) y 4 estudios informaron de que no hubo diferencias inmediatas entre ECT y SECT. Lo que es más importante, ninguno de los 10 estudios informó diferencias en la efectividad entre TEC y SECT más allá del tratamiento. Solo cuatro estudios siguieron a los participantes después del final del tratamiento y ninguno de estos estudios encontró diferencias entre los sujetos que recibieron ECT y SECT.
Es preocupante que desde 1985 no haya habido estudios controlados con placebo que examinen si el TEC tiene algún beneficio para la depresión más allá del período de tratamiento. En ese último estudio de 1985 los investigadores no encontraron diferencias en la efectividad entre los grupos de TEC y SECT ya sea en un mes o tres meses después del tratamiento. Si bien se han realizado estudios sobre el TEC para la depresión desde 1985, ninguno ha sido controlado con placebo, por lo que no permiten conclusiones científicas sobre la efectividad. (Los recientes estudios de TEC han considerado en la generalidad de las respuestas lo anticipado por el establishment de la psiquiatría, incluido el examen de las diferencias de procedimiento en la administración de TEC).
Si bien la psiquiatría cita los estudios -que carecían de control con placebo- que indican que un alto porcentaje de pacientes mejoró con TEC, estos estudios carecen de sentido científico. Un número significativo de pacientes con depresión informará de que mejora con cualquier tipo de tratamiento. Gran parte de la efectividad de cualquier tratamiento para la depresión tiene que ver con la fe, las creencias y las expectativas. Por eso es fundamental comparar un tratamiento con un placebo para que se pueda deducir qué parte del tratamiento tuvo que ver con la mejora en sí misma frente a la fe, las creencias y las expectativas. En una línea similar uno puede encontrar muchos testimonios de pacientes que han recibido TEC, ya que uno puede encontrar testimonios de cualquier tratamiento. Pero en la ciencia estos testimonios se conocen como anecdóticos y solo significa que una persona cree que un tratamiento funcionó para ella, no que el tratamiento haya demostrado ser científicamente efectivo.
La psiquiatría es consciente de la imagen pública negativa del TEC, por lo que hoy la administración de ese tratamiento se ha hecho menos agresiva. A los pacientes se les administra un anestésico y oxígeno junto con un fármaco relajante muscular para prevenir fracturas. Sin embargo el objetivo del TEC es crear una convulsión y estas "mejoras de procedimiento" elevan el umbral convulsivo, por lo que se necesita una carga eléctrica cada vez más alta, lo que puede ocasionar un daño cerebral aún mayor. La "dosificación eléctrica" ​​estándar es de 100 a 190 voltios, pero puede aumentar a 450 voltios. Por lo tanto, aunque el TEC ya no resulta tan tortuoso para los observadores como parecía antes de estos cambios en el procedimiento, los efectos en el cerebro son tan dañinos o más que nunca.
Incluso defensores del TEC como APA reconocen los efectos adversos en la memoria, pero la institución tiende a minimizar el alcance de este daño. Sin embargo, en 2007, la revista Neuropsychopharmacology informó de un estudio a gran escala sobre los efectos cognitivos (inmediatamente y seis meses después) de las técnicas actualmente utilizadas del TEC. Los investigadores encontraron que producen "una ralentización pronunciada del tiempo de reacción" y "amnesia retrógrada marcada y persistente" (la incapacidad de recordar eventos antes del inicio de la amnesia) que continúa seis meses después del tratamiento.
¿Qué tan extendido está el tratamiento con TEC? En 2009, el Journal of Psychiatric Practice informó de que "aproximadamente 100.000 personas en los Estados Unidos y más de 1.000.000 en todo el mundo reciben TEC". Sin embargo esto es solo una estimación. No en todos los estados de EE.UU. se deben presentar informes de ese tratamiento, pero Texas sí lo exige y documenta a principios de este año: "En el año fiscal 2016, 22 de las 25 instalaciones en Texas con equipo TEC registrado realizaron tratamientos y proporcionaron los informes de pacientes requeridos por el estado. Hubo un aumento del 1,1 por ciento en el número de tratamientos en el año fiscal 2016 en comparación con 2015. "Texas reporta 2.675 informes trimestrales de pacientes agregados que recibieron TEC" (si los pacientes recibieron TEC en otros trimestres en el transcurso del año, puede que hayan sido contados más de una vez). Existe una amplia variación del uso de TEC dentro de los Estados Unidos, ya que la revista Brain and Behavior informó en 2012 de que, entre la población de Medicare en los Estados Unidos, los tratamientos TEC eran dos veces más comunes en las áreas urbanas que en las rurales y más comunes en el noreste que en el oeste.
"Las mujeres son sometidas a electrochoques de dos a tres veces más que los hombres", señala Bonnie Burstow. No hay controversia acerca de que las mujeres son mucho más propensas a recibir tratamiento con TEC que los hombres. El informe de 2016 de Texas señaló que las mujeres recibieron el 68 % de los tratamientos con TEC. Mientras que los hombres también son tratados con TEC, de forma similar a las estadísticas sobre abuso sexual, los hombres reciben TEC en una proporción mucho más baja. Con respecto a la edad, Texas informó de que el 61 % de los que recibieron TEC tenían 45 años o más (la edad según el sexo no se desglosó en el informe de Texas).
El psiquiatra suele recomendar el TEC a pacientes con depresión grave después de que varios antidepresivos no mejoran los síntomas. La psiquiatría se centra cada vez más en los síntomas y no en las causas de nuestro malestar, por lo que a menudo no aborda las causas obvias de la depresión, como la pérdida, los traumas no cicatrizados y otros dolores abrumadores. The Interactional Nature of Depression (1999), editado por los psicólogos Thomas Joiner y James Coyne, documenta cientos de estudios sobre la naturaleza interpersonal de la depresión. En un estudio de mujeres casadas infelices que fueron diagnosticadas con depresión, el 60 por ciento de ellas creía que su matrimonio infeliz era la causa principal de su depresión. A menudo es un matrimonio infeliz o el aislamiento y la soledad lo que alimenta la depresión, pero es más fácil y más lucrativo ofrecer TEC después de que los antidepresivos fallan que hacer todos los esfuerzos terapéuticos para mejorar la fuente de la depresión.
Los pacientes con TEC normalmente firman el consentimiento para el tratamiento, entonces, ¿cómo puede considerarse el TEC un abuso? La realidad es que la mayoría de los pacientes que dan su consentimiento no son informados de la verdad de los riesgos y beneficios. Por otra parte, cuando estamos deprimidos, incluso si se habla de los riesgos que se presentan, nuestra capacidad de cuestionar y resistir a la autoridad está muy disminuida. Mientras que la psiquiatría se niega a reconocer si las personas vulnerables son pasibles de abuso de las autoridades competentes como ellos mismos, Louis C.K., finalmente, dio a conocer esta realidad sobre el abuso sexual:
"En ese momento me dije que lo que hice estuvo bien porque nunca le mostré a una mujer mi polla sin preguntar primero, lo cual también es cierto. Pero lo que aprendí más tarde en la vida, demasiado tarde, es que cuando tienes poder sobre otra persona, pedirle que mire tu pene no es una pregunta. Es una situación difícil para ellos. El poder que tenía sobre estas mujeres es que me admiraban. Y ejercía ese poder de manera irresponsable”.
El daño del abuso sexual es causado por el trauma de la violencia y para muchas víctimas por la vergüenza de no haberse resistido. Algunos sobrevivientes psiquiátricos autoidentificados tienen vergüenza por haber dado permiso a la psiquiatría para mostrarles su polla al TEC. La herida de la vergüenza puede sanar con amor. Sin embargo, ni el amor ni ninguna otra cosa pueden curar el daño cerebral causado por el TEC.
Bruce E. Levine, psicólogo clínico en ejercicio, escribe y habla de cómo la sociedad, la cultura, la política y la psicología se cruzan. Es autor de Get Up, Stand Up: Uniting Populists, Energizing the Defeated y Battling the Corporate Elite (Chelsea Green Publishing, 2011). Su sitio web es www.brucelevine.net
Fuente: https://www.counterpunch.org/2017/12/22/the-electrical-abuse-of-women-does-anyone-care/
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2019.07.08 15:35 Beaspaces Diseño web Talavera

Antes de contratar un diseño web talavera, quiero explicar las diferencias entre una landing page y un sitio web.
P: Mi negocio es muy pequeño, solo yo y dos empleados, y nuestro producto realmente no se puede vender en línea. ¿Realmente necesito un sitio web?
A: Esa es una buena pregunta. De hecho, es una de las preguntas más importantes y más frecuentes de la era empresarial digital. Antes de responder, sin embargo, volvamos a la primera vez que se me hizo esta pregunta. Fue alrededor del año 1998, durante los primeros años de internet.
Entonces, ¿debería su negocio tener un sitio web, incluso si su negocio es pequeño y vende productos o servicios que no cree que puedan venderse en línea? Mi respuesta es: Sí, si tiene un negocio, debería tener un sitio web. No hay duda. Sin duda.
Además, no sea tan rápido como para descartar su producto porque no se puede vender en línea. Hoy en día, hay muy poco que no se puede vender a través de Internet. Más de 20 millones de compradores están ahora en línea, comprando todo, desde libros, computadoras, automóviles, bienes raíces, aviones de reacción, gas natural, etc. Si puedes imaginarlo, alguien descubrirá cómo venderlo en línea.
Permítanme aclarar un punto: no estoy diciendo que deba dedicar todos sus esfuerzos a vender sus productos a través de Internet, aunque si su producto se presta a ventas en línea fáciles, ciertamente debería tenerlo en cuenta. El punto a destacar aquí es que, al menos, debe tener presencia en la web para que los clientes, empleados potenciales, socios comerciales y quizás incluso los inversores puedan encontrar más rápida y fácilmente más información sobre su negocio y los productos o servicios que tiene. ofrecer.
Dicho esto, no es suficiente que solo tengas un sitio web. Debes tener un sitio de aspecto profesional si quieres que te tomen en serio. Dado que muchos consumidores ahora buscan información en línea antes de realizar una compra en una tienda física, su sitio puede ser la primera oportunidad que tenga de causar una buena impresión en un posible comprador. Si su sitio parece haber sido diseñado por un barril de monos con daltonismo, se perderá su oportunidad de causar una buena primera impresión.
Una de las grandes cosas de Internet es que ha nivelado el campo de juego cuando se trata de competir con los grandes. Como se mencionó, tiene una oportunidad de causar una buena primera impresión. Con un sitio bien diseñado, su pequeña operación puede proyectar la imagen y la profesionalidad de una compañía mucho más grande. La inversa también es cierta. He visto muchos sitios web de grandes compañías que estaban tan mal diseñados y eran tan difíciles de navegar que carecían por completo de profesionalidad y credibilidad. Bien por ti, demasiado malo por ellos.
También menciona que la suya es una operación pequeña, pero cuando se trata de beneficiarse de un sitio web, el tamaño no importa. No me importa si eres un show de un solo hombre o un gigante corporativo de 10,000 empleados; Si no tiene un sitio web, está perdiendo negocios frente a otras compañías que sí lo tienen.
Aquí está la excepción a mi regla: en realidad es mejor no tener ningún sitio web que tener uno que haga que su negocio se vea mal. Su sitio habla mucho sobre su negocio. O bien dice: "Oye, mira, ¡tomamos nuestro negocio tan en serio que hemos creado este maravilloso sitio para nuestros clientes!" o grita: "Oye, mira, dejo que mi sobrino de 10 años diseñe mi sitio. ¡Buena suerte en encontrar algo!"
Su sitio web es una parte importante de su negocio. Asegúrate de tratarlo como tal.
Usted creó su sitio web para atraer clientes y clientes potenciales en línea, ¿realmente necesita más páginas? Es tentador poner su sitio web y considerar que la casilla de plomo en línea está marcada. Sin embargo, este no es el caso.
Cuando se trata de una página de destino frente a un sitio web, su sitio web es su primera impresión en línea, mientras que su página de destino es solo una parte de esa impresión; Tu apretón de manos, saludo, o sonrisa. Necesita ambos para que su primera impresión en línea realmente brille. En algunas situaciones, un sitio web puede ser más efectivo que una página de destino y viceversa. En este blog, veremos algunas de las situaciones más comunes en las que te estarás preguntando a la hora de decidir entre una página de destino y un sitio web.
Sitio web: su sitio web es un conjunto de páginas interconectadas con detalles sobre su negocio. En general, los sitios web de negocios explican qué es el negocio, qué hace, y los productos y servicios disponibles. También puede alojar páginas especializadas como su blog de negocios , página de inicio de sesión o un foro. El propósito principal de un sitio web es describir y explicar su organización o negocio.
Página de destino : una página de destino está diseñada para describir una oferta, tal vez un cupón, un libro electrónico o una prueba gratuita, y animar a los visitantes a reclamarlo. Aunque está conectado al sitio web, destaca elementos esenciales centrados en la conversión y, por lo general, no tiene botones de navegación ni otros enlaces. El objetivo principal de una página de destino es impulsar las ventas o captar clientes potenciales.
Página de inicio vs sitio web: cuándo usar su sitio web
página de inicio vs sitio web
Cuente su historia: con una página Acerca de nosotros, Misión, Valores, Ubicaciones, Contáctenos y otras páginas, puede explicar, en sus propias palabras, qué es su negocio y de qué se trata. Considere todas las preguntas comunes que un cliente pueda tener sobre su negocio. Este es el lugar para responderlas. Su sitio web le permite organizar la información de una manera que tenga sentido. En una sola página de destino, toda su información se apilaría y los usuarios probablemente no se desplazarían a la información hacia la parte inferior. La clave es organizar su contenido web de forma centrada en el cliente. Recuerde, lo que tiene sentido para usted puede que no tenga sentido para su mercado objetivo. Algunas pruebas de usuario pueden ayudarlo a decidir qué páginas deben ir a dónde.
Explique sus productos / servicios: los usuarios que buscan términos generales como "jardinería", "dentista" o "vestidos azules" probablemente necesiten más información antes de comprar. Es posible que no estén seguros de lo que necesitan o de lo que están disponibles. Con su sitio web, puede mostrar en detalle lo que ofrece y animar a los clientes a profundizar.
Tenga en cuenta que el propósito de un sitio web es informar, no necesariamente vender, ese es el trabajo de la página de destino. Es mejor hacer que su sitio web sea útil e informativo. Aquí hay algunos escenarios en los que necesitaría un sitio web, y cómo debería verse esta parte de su sitio web.
Comercio electrónico: al igual que los pasillos de una tienda, las diferentes páginas de su tienda en línea organizan sus productos por marca o tipo. También puede describir cada categoría de producto y responder preguntas o resaltar características clave.
Prestación de servicios: con páginas de servicio dedicadas, los usuarios pueden encontrar lo que buscan más fácilmente. Esto también hace que su mensaje sea más claro y garantiza que cada servicio reciba la atención que merece.
Diferentes ubicaciones: cuando cada ubicación tiene una página en su sitio web, los visitantes pueden obtener más información sobre la ubicación cercana a ellos sin realizar una búsqueda por separado.
Proporcione una función: si ofrece una forma de hacer pedidos en línea, programar una cita o descargar investigaciones, necesitará más de una página. Esta sección de servicio en línea está conectada a la parte pública de su sitio web, sin embargo, estaría "cerrada", lo que significa que requiere información de inicio de sesión para acceder. Los clientes potenciales, los clientes o el personal pueden acceder a esta funcionalidad.
Aquí hay algunos ejemplos de funciones que su sitio web puede proporcionar.
Tienda: Si está vendiendo productos, necesitará varias páginas para recopilar de forma segura la información de los clientes y llevarlos a través del proceso de compra.
Programación: puede usar un calendario, registro de citas o un formulario para completar esto, pero todo esto requerirá varias páginas.
Investigación: si bien se puede acceder a algunos trabajos de investigación a través de las páginas de destino (más sobre esto más adelante), una biblioteca de investigación para usuarios seleccionados requerirá un área separada y cerrada de su sitio web.
Foros: Para que los usuarios dejen comentarios o comiencen discusiones sobre un tema o publicación, necesitarás un sitio web.
Funcionalidad personalizada: con el desarrollo adecuado, su sitio web puede proporcionar todo tipo de funcionalidad específica para sus productos, servicios, modelo de negocio, personal o clientes.
Relación con los clientes: su sitio web le permite mostrar la cultura, la misión, los valores y el estilo de su empresa. La voz de su marca y el diseño de su sitio web deben trabajar juntos para lograr una apariencia a la que se conecten los clientes ideales.
Si bien esto se puede lograr con una sola página, es más difícil crear un mensaje claro. Con un sitio web, puede comunicar diferentes mensajes, como su misión o valores, en páginas dedicadas, mientras mantiene un estilo coherente en todo el sitio.
Misión: El objetivo de tu empresa. Ejemplo: resuelva un problema, ayude a las personas a vivir una vida mejor o proporcione una experiencia fantástica.
Valores: los ideales o la ética que impulsan su empresa. Ejemplo: honestidad, perseverancia, dedicación, trabajo duro o integridad.
Cultura: cómo es trabajar en tu empresa. Ejemplo: casual o profesional, rápido o relajado, familiar o jerárquico.
Estilo: El ambiente o actitud de su empresa. Ejemplo: moderno y divertido, académico e informativo, prestigioso y serio.
Página de inicio vs Sitio web: cuándo usar una página de destino
página de inicio vs sitio web
Publicidad PPC: Google juzga la calidad de los anuncios de pago por clic (PPC) en parte por su relevancia para la página vinculada, y una página de destino específica creada alrededor del anuncio será más relevante que una página general de Productos o Servicios. Esto significa que aparece más alto en los resultados de búsqueda y brinda a los visitantes lo que están buscando. Puede usar publicidad PPC y una página de destino dedicada para cualquiera de las siguientes ofertas:
Nuevo producto: apunte las palabras clave relevantes en su anuncio de PPC y cree una página de destino con su nuevo producto. Esto le permite impulsar las ventas al resaltar este producto exclusivamente.
Descuento: los clientes que buscan un precio particular probablemente responderán a las palabras clave relacionadas con el costo y una página de destino con un descuento.
Evento: aunque también es aconsejable incluir un evento en su sitio web para sus clientes o admiradores existentes, una página de destino llegará a los usuarios que buscan exclusivamente el evento y es posible que no estén buscando su negocio.
Nueva ubicación: esto también debe adjuntarse a su sitio, pero agregar una página de destino con una campaña de PPC le dará a la nueva ubicación más visibilidad desde el principio.
Imanes de plomo: su imán de plomo puede ser cualquier tipo de contenido útil que se puede seleccionar mediante un formulario. Un usuario completa el formulario en la página de destino, proporcionando al menos su nombre y correo electrónico para que se conviertan en clientes potenciales, a fin de ver la oferta en la página de agradecimiento adjunta. Esta es la razón por la que una página de destino también se puede llamar una página de inclusión o captura de clientes potenciales.
Diseñe su página de destino especialmente para el imán principal, con todo el enfoque en el contenido, la forma y las palabras clave. Envíe el enlace de la página de destino a sus clientes potenciales existentes como una estrategia de fomento de clientes potenciales o utilícelo con medios sociales , palabras clave orgánicas específicas o publicidad PPC para generar nuevos clientes potenciales.
Con una página de destino, no tiene que actualizar todo el sitio con cada nueva oferta de contenido. Aquí hay algunas ofertas de contenido o imanes de plomo que podría usar:
Seminario web: responda las preguntas de los clientes con un panel de expertos o su propio personal en un video en vivo o pregrabado.
Ebook: comparta su experiencia en la industria en un libro electrónico informativo.
Prueba gratuita: con una muestra gratuita o una oferta de servicio limitada, puede atraer clientes interesados ​​y de alta calidad.
Guía: lleve nuevos clientes potenciales a través de un proceso complicado, paso a paso.
Lista de verificación: proporcione todos los pasos o elementos necesarios para completar una tarea.
Llamada de atención: sin botones de navegación, enlaces, blogs u otras distracciones, una página de destino mantiene y dirige la atención de un visitante mejor que todo el sitio web. Cuando un usuario llega a una página de destino, solo puede completar la oferta o volver a los resultados de búsqueda.
Pruebas: dado que una página de destino es solo una página con un enfoque, es mucho más fácil de probar que partes de su sitio web. Algunas empresas prueban dos o tres versiones diferentes de la página de destino, otras prueban 40 o 50. Con las herramientas adecuadas, puede probar su página continuamente, haciéndola lo más fácil de usar y convincente posible.
Cualquier tipo de página principal, página de destino o página de compresión puede, y generalmente debería, ser probada. Esto es especialmente cierto si la promoción de la página principal es a largo plazo, o si no está funcionando tan bien como se esperaba. Aquí hay algunos aspectos de tu página que puedes probar;
Copia: el texto en las páginas de destino suele ser breve, pero se debe seleccionar cuidadosamente qué hay allí. Agregar un poco más de información, eliminar texto excesivamente prolijo o hacer que la copia esté orientada a la acción puede cambiar el impacto de la página.
Personalización: las páginas que personalizan el contenido con información existente sobre clientes potenciales suelen tener tasas de conversión mucho más altas .
Voz: Dependiendo de su audiencia, hacer que su página sea más informal o profesional, alegre o seria, detallada o general, puede marcar la diferencia.
Medios: Agregar o cambiar una imagen o un video puede cambiar las tasas de conversión. Por ejemplo, las imágenes con caras de personas tienden a inspirar más confianza que las que no tienen. Las páginas de destino con videos tienden a funcionar mejor que las que no lo tienen.
Palabras clave : elegir las palabras clave adecuadas puede afectar la cantidad de personas que ven la página y si la página de destino es relevante. Pruebe diferentes palabras clave en los anuncios o en el SEO en la página y evalúe el tráfico y las conversiones.
Atraiga clientes diferentes: no tiene un solo saludo para todas las personas que conoce y no debe tener una sola página para todos sus clientes. Si bien su sitio web sigue siendo el mismo, puede crear páginas de destino personalizadas para atraer a ciertos segmentos del mercado. Tenga en cuenta que el contenido, la oferta, el estilo de la página y la publicidad que elija determinarán el impacto de la página en el nuevo mercado.
Ubicación: las páginas de destino dedicadas a una ubicación específica facilitarán la búsqueda de los clientes en esa área.
Demográficos: la edad, los intereses, la educación y otros factores pueden influir en los productos o servicios que buscan los clientes y a qué tipo de páginas de destino responderán.
Precio: algunos clientes buscan calidad, independientemente de los gastos, mientras que otros compran solo por el precio. La página de destino correcta puede ayudarlo a dirigirse a cualquiera de los grupos y señalarlos hacia los productos, servicios o contenido correctos.
Si se está preguntando sobre una página de destino frente a un sitio web, considere usarlos a la vez. Cada uno debe ser usado para diferentes cosas, y ninguno debe ser reemplazado por el otro. Si no ha utilizado las páginas de destino anteriormente, o si aún no ha creado un sitio web, ahora es el momento perfecto para comenzar.
Diseño web talavera o diseño web Toledo
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2018.04.05 20:50 master_x_2k Agitación IV

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_____________________Agitación IV_____________________

“Estaré allí. Sí-” Vi una luz en la ventana de la sala y puse mi mano sobre la mitad inferior de mi teléfono celular mientras investigaba brevemente. Maldita sea, mi papá estaba en casa. Puse el teléfono en mi oreja, “Lo siento, tengo que correr. No. No. Mira-”
Cuando escuché que se abría la puerta del frente, cerré el teléfono y lo metí en mi bolsillo. Me disculparía por colgar más tarde. Definitivamente no quería que mi padre viera el teléfono. No pensaba que me prohibiría tener uno, pero desde la muerte de mi madre, los teléfonos celulares tenían fuertes connotaciones negativas. Eso, y tendría que explicar dónde lo conseguí y cómo lo pagué.
Brian me había dado tres teléfonos celulares idénticos – todos desechables – a primera hora de la mañana, y había decidido ir con él al loft en lugar de ir a la escuela. Tal como lo veía, no tenía mucha oportunidad de concentrarme en las clases con el robo del jueves ocupando mi atención además del estrés de simplemente estar allí y esperar a que aparezcan las consecuencias de haber salteado clases. Además, racionalicé, no tenía mucho sentido ir si sabía que faltaría de nuevo para ir a robar al banco. Me había prometido a mí misma que iría pasado mañana. A afrontar las consecuencias.
Pasé el día con el grupo. Rachel había salido del apartamento; los otros no especificaron por qué y no me interesaba lo suficiente como para arriesgarme a parecer demasiado curiosa al preguntar. Entonces, solo éramos Brian, Alec, Lisa y yo. Habíamos definido los detalles finales del robo y había decidido qué armas quería que Lisa le pidiera al jefe. Elegí un cuchillo de combate y una porra policial telescópica. El cuchillo serviría para emergencias y para aquellas personas que eran demasiado duras para herir con la porra. La porra, de cincuenta centímetros de largo cuando estaba completamente extendida, era para un uso más general, y ofrecía más fuerza de la que obtendría con mis puños. Lisa me había prometido que los tendría para mañana.
Después de eso, evitamos el tema del robo, por algún acuerdo tácito. No sería bueno pensar demasiado o arriesgarse a ponerse demasiado nervioso. De cualquier manera, sentí la necesidad de quemar algo de energía nerviosa, así que ayudé a limpiar el armario de almacenamiento a la hora del almuerzo, con la ayuda de Lisa y Brian. Habíamos solucionado el problema, habíamos encontrado un lugar para todo y habíamos armado la habitación con cosas que les sobraban. El material incluía un tendedero extensible, un vestidor, un colchón inflable y una mesita de noche con una lámpara adjunta. Era suficiente espacio para guardar algunos artículos de tocador, un cambio de ropa o dos, mi traje y mi equipo. Lisa pasó mucho tiempo hablando de lo que podía hacer convertir este espacio en algo mío, lo que podía comprar, cómo podía decorar, pero estaba contenta con lo que teníamos allí. Me gustaba un poco que fuera algo espartano, porque encaja con que no planeaba quedarme tanto tiempo mientras que se sentía extrañamente apreciativo de ser aceptada como parte del grupo.
Habiéndonos cansado, todos nos derrumbamos en los sofás y vimos algunas de las películas de Alec de la Tierra-Aleph[1], la Tierra alternativa con la que nuestra Tierra se había estado comunicando desde que el Profesor Haywire[2] hizo un agujero entre las realidades. Los medios de comunicación eran una de las pocas cosas que se podían intercambiar a través del agujero. Para resumir, podrías obtener libros, películas y DVDs de programas de televisión del otro mundo, si estabas dispuesto a aceptar el precio. ¿El beneficio? Pasé la tarde viendo cómo el otro universo había manejado los episodios uno y dos de las películas de Star Wars.
Realidad: todavía eran bastante decepcionantes.
Para cuando mi padre llegó, tenía chuletas de cerdo descongeladas, espolvoreadas con limón y pimienta y sentadas en una sartén, con verduras en el microondas. Cocinar era el tipo de cosa que comenzabas a hacer cuando solo tenías un padre, a menos que realmente te gustara la comida para llevar.
“Aló”, me saludó mi padre, “Huele bien”.
“Empecé la cena un poco temprano porque hay un lugar al que quiero ir, esta noche, ¿Si eso está bien?”
Trató de ocultarlo, pero pude ver un poco de decepción. “Por supuesto”, dijo, “¿Tus nuevos amigos?”
Asentí.
“Déjame cambiarme y luego te preguntaré todo sobre ellos”, prometió mientras se dirigía al piso de arriba.
Estupendo. No había tenido que responder estas preguntas anoche porque mi padre había trabajado hasta tarde. Mi mente comenzó correr tratando de anticipar preguntas y pensar en detalles creíbles. ¿Debería usar sus nombres reales? ¿O al menos, los nombres que me dieron? No estaba segura de si eso sería un abuso de confianza. Decidí usar sus nombres reales por la misma razón por la que decidí usar el mío con ellos. Simplemente prevenía los desastres si mi padre alguna vez los encontraba, lo cual era una idea aterradora, o si me llamaban.
No tenía que preocuparme que mi padre escuchara del arresto de cuatro chicos, todos los cuales tenían el mismo nombre que mis “amigos”, ya que la mayoría de ellos eran menores de edad y sus nombres se mantendrían ocultos bajo la ley. También tenía la impresión de que los tribunales no siempre desenmascaraban capas cuando los arrestaban. No estaba completamente segura de qué pasaba con eso. Parecía algo sobre lo que preguntarle a Lisa.
Para cuando mi padre había bajado las escaleras, había resuelto tratar de mantener mis mentiras lo más cerca posible de la verdad. Sería más fácil mantener todo en orden de esa manera. Eso, y odiaba mentirle a mi papá.
Mi papá se había cambiado la camisa de vestir y los pantalones de color caqui, en una camiseta y jeans. Me revolvió el pelo y luego se hizo cargo de la última parte de la cocina. Me senté en la mesa para poder hablar con él.
“Entonces, ¿qué está pasando?”, Preguntó.
Me encogí de hombros. Odiaba sentirme así de tensa cerca de mi papá. Nunca me había molestado acerca del acoso, así que siempre había sido capaz de volver a casa y dejar caer mi guardia. No podía hacer eso ahora, porque estaba que él se enterara de mis faltas a clase en cualquier momento, y mis nuevos ‘amigos’ trajeron un montón de secretos y mentiras a la mezcla también. Me sentí como si estuviera al borde de una pérdida de confianza terminal. Un error o una sola llamada telefónica preocupada de la escuela, y mi padre probablemente enloquecería, y las cosas no serían las mismas entre nosotros por mucho tiempo.
“¿Me dirás sus nombres?”, Preguntó. Puso la comida en platos y la llevó a la mesa.
“Brian, Lisa, Alec, Rachel”, confesé, “Son agradables. Me llevo bien con la mayoría de ellos.”
“¿Dónde los conociste? ¿Colegio?”
Negué con la cabeza,” quería alejarme de la escuela por un tiempo, así que tomé un autobús al centro de la ciudad para tomar un descanso. Me encontré con ellos en la biblioteca.” Verdades parciales. Realmente no se podía tomar un autobús hacia el centro de la ciudad y viceversa durante el almuerzo; lo había intentado cuando estaba evitando al trío, pero dudaba que mi padre lo investigara. Sin embargo, técnicamente me cruce con los Undersiders en la biblioteca.
“¿Van a la biblioteca a la hora del almuerzo? ¿Cómo son?”
“Brian es genial. Él es con quien he hablado más.”
“Un chico, ¿eh?” Mi papá movió las cejas hacia mí.
“¡Papá, detente! No es así”, protesté. Dudaba que Brian tuviera el más mínimo interés en mí, sobre todo porque tenía dos o tres años menos que él. Además, bueno, yo era yo. Opté por no mencionar la diferencia de edad a mi padre.
Cambiando el tema, dije, “Lisa es agradable también. Realmente inteligente, aunque no he hablado tanto con ella. Es agradable poder salir con otra chica de nuevo, incluso si ella es muy diferente de mí.”
“Si ella es inteligente, no puede ser tan diferente de ti.”
Podría haberme pateado a mí misma. No podría explicar que ella era una de los malos, mientras que yo era una aspirante a superhéroe, o exactamente cómo era ‘inteligente’. Me había arrinconado en un lugar donde no tenía una respuesta preparada, y tenía que evitar hacer eso. Buscando una respuesta, le dije: “Solo es un año mayor que yo, y ya se graduó de la escuela secundaria”. Esa era la verdad. Ella hizo trampa, pero técnicamente se graduó.
Mi papá sonrió, “Impresionante. Dime que son excelentes estudiantes que pueden servir como buenos modelos para ti “.
Podría haberme atragantado. ¿Buenos modelos de conducta? ¿Ellos? Mantuve mi compostura y me limité a sonreír y sacudir la cabeza, “Lo siento”.
“Una pena. ¿Qué hay de los demás?”
“Alec es el más joven, creo. Un poco difícil de conectar con él. Es un artista increíble, por lo que he visto, pero realmente no lo veo dibujar. Parece algo difícil hacer que se interese o se involucre en algo. Siempre se ve aburrido.” Cuando dije las palabras en voz alta, me di cuenta de que no eran exactamente ciertas. Las dos veces que había visto a Alec reaccionar ante algo había sido cuando le había gastado su pequeña broma a Brian, haciéndolo tropezar, y después de que Perra y yo estuviéramos peleando. Un toque de regodeo en su personalidad, tal vez.
“¿Y la última? ¿Rita? ¿Rachel?”
“Sí, Rachel. No me llevo bien con ella. No me agrada.”
Mi padre asintió, pero no dijo nada. Esperaba a medias la frase parental típica de ‘tal vez si tratas de mostrar interés por las cosas que le gustan’ o algún otro consejo tonto. Mi padre no me hizo eso, solo tomó otro trozo de chuleta de cerdo.
Elaboré un poco, para llenar el silencio, “Ella quiere las cosas a su manera, y cuando no lo consigue, se vuelve cruel. No sé. Ya tengo suficiente de eso en la escuela, ¿sabes?”
“Lo sé”, dijo mi padre. Fue un buen pie para que él me preguntara sobre lo que estaba pasando en la escuela, pero él no lo usó. Se mantuvo callado.
Me sentí inmensamente agradecida en ese momento. Mi papá estaba respetando los límites que yo había establecido, no presionando, no buscando más. Hizo esta conversación mucho más fácil de lo que podría haber sido, y sabía que no podía ser tan fácil para él.
Sentí que le debía algo por eso. Suspirando, admití, “Como, en la escuela. ¿La gente, eh, que me está haciendo pasar un mal rato? Como que me arrinconaron todos, el lunes. Solo, ya sabes, turnándose para insultarme. Es por eso que necesitaba alejarme y me fui al centro.” Me sentí avergonzado al decirlo, porque era lo suficientemente humillante vivirlo como para tener que contarlo, y porque se sentía tan desconectado del resto de la conversación. Pero si no lo decía en ese momento, no creo que hubiera podido.
Mi padre se quedó quieto. Pude ver cómo se componía y elegía sus palabras antes de preguntar: “¿No hay que disminuir lo mucho que apesta ser humillado así, pero no hicieron nada más?”
Levanté las cejas en interrogación mientras masticaba. Lo hicieron, más o menos, pero no pude decir ‘Usaron la muerte de mamá para joderme la cabeza’ sin tener que explicar lo de Emma.
“¿Algo como lo que pasó en enero?”, Preguntó.
Bajé los ojos a mi plato, luego sacudí la cabeza. Después de unos momentos, dije: “No. Enero fue una cosa de una vez. Desde entonces, han hecho ‘’bromas’ más pequeñas, me han molestado, pero no han repetido las actuaciones en ese frente.” Hice citas con mis dedos mientras decía ‘bromas’.
“Está bien”, dijo mi padre, en voz baja, “Es un alivio saber”.
No tenía ganas de compartir más. Uno pensaría que me sentiría mejor, después de abrirme, pero no lo hice. Me sentí frustrada, enojada, incómoda. Fue un recordatorio de que no podía tener una conversación real con mi padre como solía hacerlo. Más que nada, me sentí culpable. Parte de la culpabilidad se debía a que aparentemente había dejado que mi padre pensara que cada vez que me intimidaban, era como había sido ese día, hace casi cuatro meses, cuando las cosas habían empeorado. Apuñale un poco de grasa con mi tenedor.”
“¿Cuándo ibas a salir?”, Preguntó mi papá. Eché un vistazo al reloj digital en la estufa y noté la hora.
Me alegré por la excusa para escapar, “¿Ahora? ¿Está bien eso? No tardaré mucho.”
“¿Te encontrarás con tus amigos?”, Preguntó.
“Solo voy a ver a Lisa para tomar un café y conversar, lejos del resto del grupo”, le dije mientras me ponía de pie y movía mi plato al fregadero. La mentira fue más pesada en mi conciencia después de la conversación abierta que acababa de tener con él.
“Toma, espera”, dijo. Se levantó y buscó en su bolsillo su billetera. Me dio uno de diez, “Para el café. Lo siento, no tengo más. ¿Qué te diviertas?”
Lo abracé, sintiéndome dolorosamente culpable, luego me dirigí a la puerta de atrás para ponerme los zapatos. Estaba abriendo la puerta cuando apenas lo escuché decir, “Gracias.”
“Te quiero papa.”
“Yo también te quiero. Cuídate.”
Cerré la puerta, agarré la bolsa de gimnasia que había escondido debajo de los escalones de atrás y me dirigí a la casa en un trote ligero. Mantuve la bolsa de gimnasia baja para que mi papá no me viera llevándola.
Tomé la misma ruta general que tomé en mis carreras matutinas, en dirección este, hacia la bahía. Esta vez, sin embargo, en lugar de girar hacia el Paseo Marítimo, me dirigí al sur.
En su apogeo, cada pulgada de la ciudad había sido una metrópolis bulliciosa. Los barcos iban y venían a todas horas, los trenes llegaban para entregar los bienes que se enviarían al extranjero y la ciudad estaba repleta de gente. El extremo norte de la bahía, especialmente el área cercana al agua, estaba dedicado completamente a la industria. Barcos, almacenes, fábricas, ferrocarriles y hogares para todos los que se dedicaban a esos trabajos. También tenías al ferry atravesando la propia bahía.
El ferry era el proyecto particular de mi padre. Aparentemente, fue una de las primeras cosas que se fueron cuando la importación / exportación se secó. Sin el ferry, los Muelles se habían desconectado del resto de la ciudad, a menos que estuvieras dispuesto a conducir por media hora más o menos. Mi padre sostenía la opinión de que la falta de ese medio de transporte hacia el resto de la ciudad era la razón por la cual los Muelles se habían convertido en lo que eran hoy. Creía que, si el ferry comenzaba a funcionar nuevamente, se crearían puestos de trabajo, las personas en los vecindarios de bajos ingresos tendrían más acceso al resto de la ciudad, y la dinámica de clase baja o clase alta, sin clase media, de Brockton Bay se suavizaría.
Así que, cuando había estado tratando de pensar en un lugar que era bastante privado pero fácil de encontrar, pensé en el ferry. Probablemente podría agradecerle a mi papá por la idea.
Me acerqué a la estación y encontré un baño en desuso para cambiarme al traje.
El edificio y el ferry en sí estaban bien cuidados, al menos en el exterior, que fue una de las razones por las que mi padre pensó que le costaría muy poco hacer que las cosas funcionaran nuevamente. Aun así, ese no era el problema de la ciudad. No querían proporcionar a los adictos y los pandilleros un acceso fácil al resto de la ciudad, mientras pagaban por brindar el servicio, por la mera esperanza de _tal vez _obtener mejoras para el futuro. Por lo tanto, la ciudad mantuvo la estación y el ferry muy bonitos para cualquier turista que se alejara lo suficiente al sur del Paseo Marítimo y mantenía eternos carteles de ‘temporalmente fuera de servicio’ y ‘muy pronto en todo el edificio y en los folletos. Aparte de los reemplazos regulares para mantenerlos como nuevos, los carteles no se habían eliminado en casi una década.
Ignoré las puertas que daban al interior de la estación y, en su lugar, me dirigí hacia el patio exterior que daba a la bahía. Había algunos paneles grandes de vidrio para romper el viento, y mesas de piedra y bancos para aquellos que quieran sentarse a comer. Fue uno de los mejores puntos de vista para ver el Cuartel General del Protectorado[3] en todo su esplendor. El cuartel era una serie de arcos y agujas montados en una plataforma petrolera renovada. Incluso la plataforma sobre la que se construyó era hermosa, con bordes duros y líneas de barrido. Todo estaba iluminado por focos polarizados y contra una tenue corona de colores cambiantes, como la aurora boreal atrapada en forma de burbuja de jabón. Un campo de fuerza, siempre encendido, protegiendo a las personas que vigilaban Brockton Bay.
Cuartel General del Protectorado
“No estaba seguro si aparecerías”, una voz masculina rompió el silencio.
Me volví para mirar Armsmaster, “Lo siento. Tuve que colgar a tu recepcionista. Llamo la vida real.”
Parecía de alguna manera diferente a la primera vez que lo conocí. Sus labios estaban en una línea dura, sus pies más separados. Tenía los brazos cruzados sobre el pecho con la alabarda en una mano, el palo apoyado contra su hombro. Transmitía una actitud tan diferente que momentáneamente me pregunté si era la misma persona bajo el traje.
“Tengo que pedir un favor”.
[1] Aleph, es la “A” en el alfabeto hebreo.
[2] Haywire: Caótico, loco o fuera de control. Normalmente referido a equipos electrónicos o electricos.
[3] PHQ: Creo ya lo mencioné antes, el Protectorate Headquarters.

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2017.09.16 17:55 albedrio Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.

Fundador y director de la fundación Renacimiento Demográfico, Alejandro Macarrón es ingeniero de telecomunicaciones, consultor empresarial y autor del libro Suicidio demográfico en Occidente y medio mundo, que pronto se publicará en inglés. Cita en su libro al economista Juan Velarde que advierte que «de seguir así España desaparece», pero desaparece de verdad... El problema de la natalidad no es tan urgente como una crisis económica o el tema catalán. Sin embargo, a la larga es inexorable que si seguimos con tan baja natalidad, España desaparecería.Lo pongo en condicional porque falta tiempo, pero es pura matemática. No es opinable. Vamos al precipicio, el de la extinción, otra cosa es que reaccionemos.La extinción tardaría siglos, pero antes viviríamos en una sociedad sin niños, descompensada. Cuando empecé a estudiar el asunto, me impresionó que sus efectos eran más inmediatos de lo que se suele pensar y el poco caso que se hace a un problema tan profundo. ¿Tan desolador es el paisaje demográfico español? Nos enfrentamos a una ola de envejecimiento.La edad más numerosa de la población española de hoy son 40 años, dentro de una década serán 50...Vamos hacia una sociedad absolutamente llena de mayores, lo cual estaría muy bien si no fuera porque no hay gente joven para compensarlo. En España, nacen menos niños que en el siglo XVIII.Es verdad que se ha reducido la mortalidad infantil, pero si no aumenta la tasa de natalidad, cada año nacerán un 2% menos de niños. El pueblo español ya está menguando. Los españoles autóctonos cada vez somos menos. Tenemos las tres provincias (entre las que tienen al menos 100.000 habitantes) con récord mundial en balance entre muertes y nacimientos.En Zamora, en 2016 por cada nacimiento hubo tres muertes. En Lugo y Orense ya hay dos muertes por cada nacimiento. No es que tengamos la menor tasa de fecundidad en Europa, es que España ha tenido en los últimos 20 años la menor tasa de natalidad del mundo en promedio. La despoblación de esas regiones, ¿no es también un problema de falta de falta de oportunidades? Es mezcla de los dos. Si el país estuviese compensado demográficamente y viviéramos todos en ciudades, sería deseable tener una España más articulada, pero no sería trágico. El problema es que tampoco hay suficientes niños en las ciudades. La despoblación tiene un componente económico.Pero si vives en un lugar en el que casi solo hay viejos, quieres irte. Tengamos la edad que tengamos, nos gusta la juventud.Si te rodeas sólo de ancianos, ves la muerte, la decrepitud. Es desalentador... En los sitios que se van despoblando la calidad de vida disminuye. Los servicios sociales son muy caros. Un ejemplo es la Sanidad. La sociedad española tiene un dilema moral y económico sobre qué hacer en las zonas donde quedan sólo ancianos y gente de edad avanzada. ¿Les atendemos y en ese caso, nos arruinamos o no les atendemos? Tanto los niños como los ancianos cuestan dinero.Pero los niños son una inversión que produce en el futuro y a los ancianos les damos una calidad de vida. Pero la riqueza que se llevan, se consume y no produce en el futuro. También cita en su libro a Miguel Hernández: «La salvación de España / de su juventud depende» Tampoco hay que hacer demasiado la pelota a la juventud porque vivimos en una sociedad en la que se hace la pelota a la mujer por ser mujer, al joven por ser joven... Pero es verdad que la juventud es esencial. Para el reto demográfico y para emprender e innovar. Una sociedad que languidece tiene menos innovación.Esto no quiere decir que no haya gente mayor innovadora pero es más fácil emprender e innovar si eres joven porque tienes que atreverte, tienes que cuestionar los tabúes, no tener rigideces. Si eres joven y te equivocas no pasa nada porque te puedes recuperar. Esa juventud existe, pero repartida por el planeta. Es un argumento facilón. En Asturias, cuando yo nací, nacían el triple de niños que ahora. Asturias es la primera región de Europa en la que, si nada cambia, desaparecerá la población. Me da mucha pena. No me consuela que en Nigeria crezca mucho la población. Históricamente, el número de personas era decisivo para el desarrollo de los pueblos. Pero con el desarrollo de la democracia, la ciencia, la tecnología, Europa -y su extensión, EEUU- da un salto enorme en productividad, es decir, que compensa que seamos menos. Si produces 20 veces lo que una persona primitiva, aunque tengas la mitad de gente, produces más. Por eso Occidente domina el mundo. Pero ahora que el tercer mundo está emergiendo, la productividad media de su población se está igualando a la nuestra, con lo cual el número de personas vuelve a ser decisivo. Cuando China iguale en productividad a EEUU tendrá entre cuatro y cinco veces su PIB.Los europeos tendemos a la irrelevancia.Si los nuevos líderes mundiales son democráticos, no pasa nada. Pero en China ha habido una eliminación masiva de niñas solo por ser niñas.Y pensemos en el mundo musulmán con una mayoría pacífica, pero una minoría agresiva. Si hacen la transición a la no agresividad, como lo hizo el mundo cristiano, bien, pero si no.... En Occidente tenemos que pensar que debemos a la comunidad, a la humanidad, tener hijos. No pasa nada si alguno no los tiene, pero la mayoría debe tenerlos. Nos hemos conformado con que la inmigración sostenga la demografía en tiempos de bonanza... En la historia ha habido inmigraciones virtuosas que han ayudado a construir países como EEUU. Pero ha habido otras como los bárbaros, cuya expansión no fue sólo cosa de batallas, fue una inmigración masiva. En Europa tenemos el problema del yihadismo. Una inmigración que viene y que una parte de ella, muy minoritaria pero que hace mucho daño, odia al país o a la cultura donde se integra. Es tremendo. Lo hemos visto en Cataluña... El caso del nacionalismo catalán, como el vasco, es elocuente. Los nacionalismos son tribalistas pero no les he oído nunca preocuparse por la descendencia. El País Vasco ha sido un desastre en natalidad. Ahora está repuntando un poquito, pero ha sido la región de España que más ha envejecido desde que murió Franco. Y en Cataluña, los catalanes de pura cepa, la natalidad nativa, es la menor históricamente. Es una de las razones de que haya necesitado tanta inmigración. Cataluña mejora sus cifras globales gracias a los magrebíes. Casi la mitad de los niños que nacen o viven en Cataluña no son de padres españoles, no ya catalanes. La Cataluña del futuro no será española. Pero tampoco será catalana.Si consiguen integrar a los inmigrantes, muy bien. Pero si no, será una sociedad fracturada y dual. En Gerona, el 20% de los niños que nacen son hijos de musulmanes.En Tarragona y Lérida, el 15% y en Barcelona, el 12%. De la inmigración vive el populismo... En Europa, y también algo en EEUU, el Estado de bienestar concede derechos a cambio de nada. El inmigrante tradicional tenía un plan A: trabajar. Ahora el plan A es trabajar, pero hay un Plan B porque tenemos una red social muy generosa. En España, en los años previos a la crisis, vinieron unos cuatro millones de inmigrantes en edad laboral. Estalló la crisis y gran parte se quedó en paro, pero se fue una proporción minoritaria porque con nuestros subsidios estaban mejor que en su país. Otro problema es que si no se regula en número, la inmigración crea un exceso de oferta de mano de obra que compite con la local y eso baja los salarios, en especial de la clase media baja. Esa es la gente que en todo Occidente está enfadadísima porque los sueldos no suben. Otra cosa que ha sucedido en Europa y EEUU es que los inmigrantes han ido entrando ilegalmente y cuando ya eran muchos y no se podían expulsar se les ha regularizado. En Europa ha habido unas 300 regularizaciones en los últimos 20 años. Es absurdo no aceptar la inmigración que viene a ocupar una vacante laboral. Pero ese no es el modelo que tenemos. De ahí el populismo, Trump... Donald Trump tiene cinco hijos. Pero de tres mujeres distintas. Ese es otro tema. En Europa hay 10 países de primera cuyo primer ministro o equivalente no tiene niños.En Alemania, los dos últimos cancilleres, Schröder y Merkel, entre los dos se han casado seis veces y han tenido cero hijos biológicos. Pero también en Francia, Italia, Reino Unido, los tres primeros ministros del Benelux,Suiza,Suecia, Irlanda. Hace 80 años sólo había dos número uno que no tenían hijos: Hitler y Manuel Azaña. Si los líderes no tienen hijos y la familia no está en el discurso público es difícil fomentar la natalidad. Ante esa pasividad, ¿Es usted el ejemplo de que la sociedad civil debe implicarse en lo que delegamos en los políticos? A los políticos este tema les incomodaba e incluso muchos estaban de acuerdo con que hubiese poca natalidad. Hace 30 o 40 años había un crecimiento de población explosivo y el consenso de que era negativo. Incluso había economistas que decían que si la población seguía creciendo, el incremento de la economía no redundaría en más renta per cápita, no sería posible salir de la pobreza. En mi libro cuento cómo el informe Kissinger decía que si la población crece a ritmos muy fuertes, aunque la economía crezca la pobreza no se reduce. Es el pensamiento único... A las personas nos gusta vivir sobre una base de certezas morales (mi casa, mi familia, mi trabajo...) Cuando alguien cuestiona el statu quo al decir que la sociedad tiene un problema porque no nacen niños, incomoda. Occidente tiene una gran satisfacción por lo conseguido en los últimos 200 años. Se han superado situaciones de precariedad, de morirnos por todo tipo de enfermedades, las mujeres han conseguido la igualdad, vivimos en sociedades mucho menos autoritarias en las que hay una libertad teórica de pensamiento.Sin embargo, cuando se cuestionan determinadas verdades la gente se lanza a degüello, ya no es elEstado el que censura, pero es otro tipo de censura. Que en las redes sociales llega a límites increíbles... La crítica es un regalo.Decía Wiston Churchill que es como el dolor en el cuerpo humano, es lo que te avisa de problemas.Ahora, cuando es bilis por cuestionar el estabishment, es otra cosa. El tiempo pone cada cosa en su sitio y ya está habiendo una concienciación del envejecimiento de la población. ¿Qué propone para que nazcan más niños? Es un problema complejo que está ligado al modelo social.La modernización ha traído menos natalidad. Lo primero es tomar conciencia. Hay que revalorizar el prestigio de las madres, mostrar lo bonito que son los bebés, que en realidad nos encantan, es algo instintivo. No es lo mismo exponerlo en público que no. También dar el mensaje duro de que el país necesita niños, como se ha hecho en Francia.También hay medidas económicas con una base muy clara. Hay que incentivar (para el conservador), ayudar (para el socialdemócrata), compensar (para el liberal), cada uno en su ideología lo que quiera. Pero hay que compensar a las familias una parte significativa de lo que cuesta tener niños. No todo.Porque entonces habrá gente que tendrá hijos sólo por dinero. Eso ha pasado y moralmente es un desastre. Esa compensación tiene que centrarse en la mujer pero no sólo. También el hombre juega un papel importante. Y hay que tener cuidado con favorecer sólo a la mujer que trabaja fuera del hogar, como ahora. Si queremos incentivar la natalidad tiene que ser a todo tipo de mujeres, no sólo a unas en función de la ideología. La sociedad actual asocia el tener muchos hijos a pertenecer a algunos grupos religiosos o a no trabajar... Los valores dominantes son hostiles a la natalidad y sobre todo a la familia numerosa. Y es feo porque hay personas que libérrimamente han decidido tener muchos hijos y en un país que necesita niños tendríamos que aplaudirles. El desarrollo de la inteligencia artificial puede tentarnos a dejar en segundo plano el debate de la natalidad y confiar nuestro futuro a robots... Eso está pasando. Antes de nada hay que pensar que tener hijos completa la vida, el cariño no te lo va a poder dar una máquina. Luego, en el mundo tecnológico casi todo lo que se predice o llega más tarde de lo que se espera o llega antes. Si fiamos la natalidad a la robótica y sale bien no hay problema pero si sale mal es una catástrofe. Los científicos dicen que las máquinas nos jubilarán dentro de 100 años no de 20. Es como la inmortalidad. Hay quien anuncia la muerte de la muerte, pero la realidad es que la esperanza de vida crece pero no a un ritmo disruptivo, sino evolutivo. Menudo panorama, una sociedad envejecida y si confiamos en los robots, sin afecto... Una sociedad menguante. Lastrada en lo económico y en lo afectivo. Los ancianos son caros y pesados de cuidar. Veremos cosas moralmente indeseables. La presión hacia la eutanasia no deseada va a ser creciente porque los recursos son escasos.
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2017.06.19 21:26 eduardorse7 NOFAP : Afectados por el porno

Nuevas investigaciones señalan que cada vez más jóvenes entre los 13 y 25 años sufren disfunción eréctil, a causa del consumo excesivo de material triple X en internet. La buena noticia es que puede tratarse a tiempo.
Para nadie es una novedad saber que el porno es uno de los productos de mayor consumo en internet, pues se estima que el 12 por ciento de las páginas web tienen este tipo de material y el 35 por ciento de todas las descargas hechas en la red contienen imágenes y videos sexuales explícitos. Sin embargo, el rápido y fácil acceso a estos contenidos está provocando varios problemas en las nuevas generaciones. Por lo menos 25 estudios científicos con amplias muestras clínicas han revelado, durante el último lustro, que el uso habitual de porno está asociado con problemas como disminución de la libido o disfunción eréctil, que afecta cada vez más a jóvenes entre los 13 y 25 años.
Aunque las mujeres también miran porno, su nivel de consumo no es equiparable con el de los hombres. Un estudio publicado en 2014 reveló que un tercio de la población masculina miraba pornografía todos los días, y probablemente esa cifra haya aumentado ahora con el auge de los smartphones y los planes con datos de alta velocidad que permiten navegar y ver videos en alta definición al instante. Según Andrew Smiler, psicoterapeuta experto en el género masculino y autor del libro Citas y sexo: una guía para el niño adolescente del siglo XXI, por lo menos uno de cada diez jóvenes sufre disfunción eréctil. “Los niños adolescentes se habitúan a tener orgasmos viendo porno y creen que el sexo es algo fácil y que nadie les negará lo que pidan”, dice el autor. Pero la realidad es otra y cuando se enfrentan a una relación sexual real sufren bloqueos. La disfunción eréctil, problema que normalmente afecta a hombres mayores de 40 años, es un claro reflejo de esto.
Los expertos dicen que los jóvenes no se esfuerzan por desarrollar sanamente su sexualidad con otra persona, por cuenta de pasar tanto tiempo viendo porno. Por eso se les vuelve un desafío muy grande relacionarse, conquistar y saber cómo comportarse a la hora de tener sexo. “Muchos pierden sensibilidad física y psicológica a la estimulación y excitación sexual normal. Pero otros tantos, en cambio, desarrollan hipersexualidad o un deseo sexual desaforado, una conducta potenciada por el consumo excesivo de porno”, afirma Angela Gregory, psicoterapeuta sexual del Hospital de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido. De hecho, se estima que el 85 por ciento de los hombres le piden a sus parejas hacer algo que vieron en una película triple X.
Si lo anterior se traslada al escenario de los adolescentes y jóvenes que apenas inician su vida sexual ocasiona una situación delicada, pues el porno muestra en su mayoría escenas que tienden a exagerar y deformar el acto sexual. Normalmente esto altera la percepción y las expectativas que los afectados tienen del sexo y también modifica su percepción sobre lo que resulta atractivo y placentero.
Aunque varios neurocientíficos afirman que la adicción al porno existe, pues el cerebro presenta alteraciones similares a las que se observan en los pacientes con problemas de drogadicción o ludopatía, este desorden no aparece en el Manual Diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5. A Smiler no le gusta hablar de adicción, sino de prevalencia de alto consumo de este tipo de material y considera que es un problema que puede tratarse con la ayuda de un especialista. “Si un hombre se masturba entre una o tres veces por semana viendo porno no tendrá problemas en su vida sexual. El problema es que lo haga a diario, de forma compulsiva y que por ello deje de relacionarse en la vida real”, afirma el autor.
Lo más importante es prevenir que los menores de edad entren en contacto con este tipo de contenidos, pues se estima que en promedio a los 11 años los pequeños ya han visto películas triple X. Por eso los expertos insisten en que se debe mejorar la educación sexual en los colegios y que los papás hablen con sus hijos desde temprana edad sobre el sexo y el porno. De esa forma, tendrán conciencia y sabrán enfrentar de mejor manera este tipo de material que pulula en la red.
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2016.11.15 12:54 EDUARDOMOLINA Frenar a Le Pen no es suficiente. Según el último barómetro en Francia los tres 3 partidos de derecha alcanza el 67%. El FN lidera el voto de 18 a 49 años (34%), autónomos (43%), los empleados (36%), los obreros (46%) y los parados (41%) y en el entorno rural (34%).

Daniel Fuentes Castro
http://www.eldiario.es/zonacritica/Le-Pen-elecciones-Francia-ultraderecha_6_580301986.html
"Francia acudirá a las urnas la próxima primavera en una doble cita que puede ser determinante para el futuro inmediato de Europa. Las elecciones presidenciales tendrán lugar el 23 de abril y el 7 de mayo, seguidas de las elecciones legislativas los días 11 y 18 de junio. La victoria del leave en el referéndum británico sobre la permanencia del Reino Unido en la UE y el inesperado triunfo de Donald Trump en la carrera a la Casa Blanca aconsejan prestar atención a lo que ya está sucediendo en Francia.
Desde que se instauró la V República, en 1959, la derecha francesa sólo ha dejado escapar la victoria en las elecciones presidenciales en dos ocasiones (François Mitterrand entre 1981 y 1995, y François Hollande en 2012). Y no parece que ésta vaya a ser la tercera. Según el último barómetro electoral de IFOP, que elabora sondeos de opinión y estudios de mercado desde finales de los años treinta, los tres partidos de derecha concentran actualmente el 67% de la intención de voto y ninguna de las dos primeras fuerzas de la izquierda, con un 14% de intención de voto cada una, parece en condiciones de alcanzar la segunda vuelta de las elecciones. Intención de voto en la primera vuelta de las elecciones presidenciales en Francia 2017
Lo más probable, a día de hoy, es que los franceses tengan que elegir finalmente entre Marine Le Pen y el candidato que se imponga en las primarias de Les Repúblicains (partido que aglutina a la derecha conservadora), que tienen lugar los próximos 20 y 27 de noviembre. Y no es lo mismo que en ellas se imponga el expresidente Nicolas Sarkozy, cada día más próximo a las tesis de la extrema derecha, que el exprimer ministro Alain Juppé.
Juppé es un enarca (reciben esta apelación los diplomados por la École Nationale d'Administration Publique a raíz del libro La enarquía o los mandarines de la sociedad burguesa, escrito a finales de los años sesenta por el también enarca Jean-Pierre Chevènement), elefante conservador salido de los cuerpos de élite franceses. Si alcanza el Elíseo, es de esperar que su propia naturaleza le obligue a marcar distancias con el trumpismo.
En cuanto a las perspectivas electorales del Frente Nacional, partido de extrema derecha que representa lo peor de la Francia de Vichy, conviene tener en cuenta varios elementos. En primer lugar, el sistema de doble vuelta dificulta la carrera de Le Pen al Elíseo. Incluso si fuese la opción más votada en la primera vuelta, tendría que imponerse en la segunda a todas las demás fuerzas juntas.
Su padre, Jean-Marie Le Pen (persona violenta, abiertamente negacionista, xenófoba y antisemita), obtuvo un 16,7% de los votos en las elecciones de 2012 y, ante la fragmentación del voto de izquierdas, accedió a la segunda vuelta. Le Pen cosechó entonces una sonora derrota frente al 82% de los votos del conservador Jacques Chirac, que fue apoyado masivamente por la izquierda. Las circunstancias son distintas, pero es un precedente a tener en cuenta.
En segundo lugar, a diferencia del sistema español o del norteamericano, en las elecciones presidenciales francesas no se eligen ni diputados, ni senadores, ni grandes electores. Sólo se elige al inquilino del Elíseo. Así que es perfectamente posible ser la primera fuerza y que esto no se traduzca en presencia institucional alguna.
La batalla por el poder en la Asamblea Nacional queda relegada a las elecciones legislativas, cuyo resultado estará condicionado por lo que previamente haya sucedido en las elecciones presidenciales. No obstante, la experiencia histórica dice que no necesariamente ha de repetirse en las legislativas lo que previamente haya sucedido en las presidenciales. No es excepcional que un presidente de derechas tenga que cohabitar con un legislativo de izquierdas. En todo caso, nuevamente con un sistema a dos vueltas, las demás fuerzas tendrán opciones de contener el esperado empuje de la extrema derecha en las elecciones legislativas.
El último precedente data de 2012 cuando, a pesar de obtener el 13,6% de los votos en la primera vuelta, el Frente Nacional sólo consiguió dos diputados sobre un total de 577 que componen la Asamblea Nacional. Una de ellos es Marion Maréchal-Le Pen, muy próxima a su abuelo Jean-Marie y enfrentada a su tía Marine por el futuro control del partido.
En cualquier caso, que el camino del Frente Nacional al Elíseo esté sembrado de dificultades no debe impedirnos tomar la medida del problema: la extrema derecha crece en Francia con raíces fuertes que se remontan, al menos, a los años ochenta. Conviene recordar que el Frente Nacional fue el partido más votado en las elecciones europeas de 2014, con el 24,9% de los votos, cuatro puntos más que la derecha conservadora y diez puntos por encima de los socialistas en el poder. En el sondeo de IFOP del pasado octubre aparece ya con un 27% de intención de voto.
De acuerdo con el mismo sondeo, el Frente Nacional lidera la intención de voto entre los franceses de 18 a 49 años (34%), entre los trabajadores autónomos (43%), los empleados (36%), los obreros (46%) y los parados (41%) y en el entorno rural (34%).
Especialmente sintomático es que la suma de los dos primeros partidos de izquierda, el Partido Socialista y el Front de Gauche, no lidera la intención de voto en ninguna franja de edad y en ninguna categoría profesional. Reciben el apoyo del 23% de los parados, frente al 26% de Les Républicains y el 41% del Frente Nacional. Tan sólo lideran la intención de voto entre los trabajadores del sector público (33%).
No sólo la derecha francesa está mejor posicionada que la izquierda para detener al Frente Nacional, sino que, paradójicamente, podría rozarse la catástrofe si el Partido Socialista o el Front de Gauche accediesen a la segunda vuelta. De hecho, entre los escenarios planteados por IFOP, el Frente Nacional aparece como victorioso si su rival el 7 de mayo fuese el actual presidente.
A casi seis meses vista, es pronto para saber si el Frente Nacional se va a imponer en la carrera al Elíseo. De lo que hay menos dudas es que su discurso impregna buena parte de la sociedad francesa, y que ésta no sólo es sensible al ciclo económico y a las políticas de rentas, sino sobre todo a cuestiones identitarias de solución compleja. Francia lleva mucho tiempo viviendo sobre una fractura social. Por eso, de poco sirve que alguno de los candidatos evite lo peor la próxima primavera si su elección no viene acompañada de una reflexión profunda sobre el problema de fondo, la integración social, la igualdad de oportunidades, la distribución de la riqueza y tantas otras cuestiones que se han desatendido durante demasiado tiempo."
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2016.10.26 09:58 EDUARDOMOLINA Jesús Maraña: Lo pagaremos (casi) todos. El camino de autodestrucción en el que anda el PSOE no afecta sólo a la militancia socialista. La continuidad en el Gobierno de un partido contaminado hasta el cuello por la corrupción tendrá efectos perversos en la calidad democrática.

http://www.infolibre.es/noticias/opinion/2016/10/26/lo_pagaremos_casi_todos_56725_1023.html
“Uno no puede ponerse del lado de quienes hacen la historia, sino al servicio de quienes la padecen". (Albert Camus)
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"En vísperas de una nueva investidura de Mariano Rajoy como presidente del Gobierno, cunde la sensación en el espacio progresista de que ya es demasiado tarde para casi todo, o que fue demasiado pronto para algunas cosas. Lo cierto es que el camino de autodestrucción en el que anda empecinado el PSOE no se inició hace un mes sino hace cinco años. Y no afecta sólo ni principalmente a la militancia socialista. Se engaña quien crea que la continuidad en el Gobierno de un partido contaminado hasta el cuello por la corrupción es un "mal menor" respecto a la frustración que habrían provocado unas terceras elecciones. Del mismo modo que se engañan (y engañan) quienes siguen leyendo el significado y las consecuencias del 15-M con las gafas de sus propios intereses crematísticos, personales o de grupo político, económico o mediático.
Entramos en una nueva fase política que arranca como es costumbre en un país tan aficionado a los garrotazos y a los sectarismos: con un aluvión de medias verdades, falsedades completas y malentendidos. Un compendio que viene a confirmar que la ciudadanía sigue siendo tratada como menor de edad.
– No es cierto que no hubiera otro remedio que la abstención del PSOE. En ningún momento intentó el PP, siendo la lista más votada, lograr un acuerdo más allá de Ciudadanos. No llegó a sentarse siquiera con el PNV, cuyo apoyo le habría dejado a un solo escaño de la mayoría absoluta.
– Ha sido el propio PSOE quien se ha autoubicado como único responsable de la gobernabilidad de España. Si Pedro Sánchez hubiera intentado en serio una alternativa de gobierno tras su “no es no”, o si el PSOE hubiera exigido desde el primer minuto unas condiciones duras y respaldadas por su propia militancia para facilitar un gobierno del PP, a estas alturas habría ganado credibilidad tanto para seguir en la oposición como para acudir a unas terceras elecciones sin traicionar los compromisos que adquirió ante los electores.
– Eso de que “los votantes han colocado al PSOE en la oposición” es una solemne majadería. Los ciudadanos tienen por costumbre votar a quien consideran que debe gobernar de acuerdo con sus propios intereses o los de la comunidad (o ambos), y como mucho pueden conscientemente votar a una formación que saben que no ganará pero confían en que representará sus intereses desde la oposición parlamentaria. Lo que no tiene precedentes ni demostración sociológica es que alguien vote a un partido para que apoye el gobierno de su principal adversario.
– No es verdad que la abstención del PSOE para que gobierne el PP sea comparable a los acuerdos existentes en algunos países de Europa entre socialdemócratas y la derecha. En primer lugar porque aquí (hasta donde sabemos) no hay ningún acuerdo de gobierno, sino simplemente una decisión autónoma del Comité Federal socialista para permitir gobernar a la derecha. Ni hay cesiones por parte de esta ni ese apoyo ha sido sometido a las bases (como hizo el SPD alemán, por ejemplo). Y en segundo lugar porque ninguno de los partidos conservadores europeos en el poder con apoyo o permiso de formaciones progresistas está implicado de hoz y coz en cinco causas de corrupción como lo están el PP y varias decenas de exdirigentes. Eso sí que es una “anomalía democrática”, mucho más evidente que la de repetir elecciones tres veces en un año.
– Decir que la debilidad del Gobierno de Rajoy permitirá de facto una especie de “gobierno parlamentario” es mucho decir. El diseño constitucional fue dibujado precisamente para facilitar gobiernos estables, de modo que otorga al Ejecutivo la capacidad de veto motivado en el gasto que supongan iniciativas parlamentarias que le disgusten (como ya se ha demostrado). La mayoría absoluta del PP en el Senado le sirve además para dilatar las decisiones del Congreso tanto como a Rajoy le interese. Y es precisamente Rajoy quien tendrá en su mano el principal instrumento frente al Congreso: la posibilidad de disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones a partir del próximo mes de mayo. ¿Alguien duda que seguirá culpando al PSOE, a Podemos o a los independentistas (o a todos) de la supuesta “ingobernabilidad”?
– Hace más de dos años (en mayo de 2014), desde estas mismas páginas, advertimos que intereses financieros, políticos y mediáticos (muy bien representados por Felipe González y Juan Luis Cebrián) estaban alentando la formación de una Gran Coalición PP-PSOE tras percatarse de que todas las encuestas pronosticaban el fin del bipartidismo. La reacción de las propias bases socialistas y el rechazo que reflejaban los sondeos posteriores entre el electorado progresista llevaron a sus incansables promotores a idear fórmulas diferentes para producir el mismo resultado. Un seguimiento de los editoriales de El País (y de los de toda la prensa conservadora) pone en evidencia el empeño del establishment en evitar a toda costa que fructificara cualquier intento de sumar a la izquierda del PSOE, menos aún si se precisaba no sólo el apoyo de Podemos sino también el consentimiento de formaciones nacionalistas.
– Desde entonces han llovido la abdicación de Juan Carlos I, la dimisión de Rubalcaba, la designación de Pedro Sánchez, unas elecciones municipales, varias autonómicas, dos generales… Y la confirmación de que PP y PSOE conservan el grueso de su debilitado voto entre los mayores de 45 años y en las zonas rurales, mientras Podemos y Ciudadanos han seducido a los sectores sociales y generacionales más dinámicos. Esa realidad sociológica puede o no asentarse, pero seguir despreciándola desde púlpitos empresariales o mediáticos es pura ceguera o simple imposición de intereses particulares cortoplacistas.
– La voladura interna provocada en el PSOE por la prioridad de Sánchez en mantener su sillón otros cuatro años y por la reacción autoritaria de los cuadros dirigentes para frenar su ambición ha situado a los socialistas exactamente donde los querían esos poderes no elegidos. Que algunos estén dispuestos a ir incluso más lejos, expulsando del grupo parlamentario a los diputados díscolos o rompiendo con el PSC, puede garantizar una posterior victoria en la batalla interna emprendida, pero también vaticina la firme probabilidad de que el PSOE termine limitando su implantación e influencia a Andalucía, Extremadura y las Castillas. Como mucho.
– La profundidad del agujero excavado por el PSOE dependerá en parte de lo que haga (o no haga) Podemos para aprovecharlo. El debate interno, personalizado en Iglesias y Errejón pero que refleja diferencias muy serias de discurso, estrategia y estilo, tendrá que despejarse en su próximo ‘Vistalegre’. La táctica de combinar el papel institucional y las movilizaciones en la calle busca despertar de nuevo la fuerza del 15-M que dio origen al movimiento populista, pero también supone el riesgo de situarse en el rol de la protesta y frustrar las esperanzas de cambio real en el sistema. De momento, su apoyo a la manifestación convocada rodeando el Congreso el mismo día de la investidura ha permitido ya colocar los focos mediáticos en la calle (por muy pacífica que sea la concentración) en lugar del hemiciclo, donde se va a producir la “anomalía democrática” de que el presidente de los sobres, de los SMS y de los tesoreros en el banquillo continúe en el cargo gracias a la abstención del PSOE.
No. Esta nueva investidura no desgasta sólo ni principalmente al PSOE por haber decidido facilitarla. Si asomamos por encima del acto parlamentario que el sábado pondrá fin al bloqueo político del último año, podremos visualizar un riesgo mayor: blanquear políticamente la gestión del PP sobre la corrupción conduce a una mayor polarización y a una menor calidad de la democracia. Mientras PSOE (o lo que quede de él) y Podemos (en lo que termine convirtiéndose) no sean capaces de romper la absoluta desconfianza mutua, este país seguirá por mucho tiempo gobernado por las mismas fuerzas que han provocado con su gestión la mayor brecha de desigualdad de la OCDE.
P.D. La célebre cita que precede a este comentario figura en el libro Albert Camus, periodista, de la profesora María Santos Sáinz, que este miércoles se presenta en Madrid. No podría explicarse lo ocurrido en la política española, y aún menos en el PSOE de los últimos años, sin el papel jugado por cabeceras periodísticas y grupos de comunicación más volcados en la defensa del interés de los poderosos (“quienes hacen la historia”) que al servicio de los ciudadanos (“quienes la padecen”). Camus y la necesidad de un periodismo independiente y crítico siguen absolutamente vigentes."
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2016.10.01 21:26 podemosspb El Da Vinci español que dijo 'no' a Apple. Ideas evolutivas versus ideas revolucionarias.

Noticia original con fotos en: http://www.elmundo.es/papel/historias/2016/09/30/57ecfc92e5fdea17108b463a.html
Imagine que recibe un email de un cazatalentos internacional de Apple en el que se le pide una cita para tomar un café dentro de media hora. ¿Qué hace? ¿Acudir corriendo?
Mejor montar en bici. Eso hizo Rodrigo García un día después de haber triunfado en Londres con una exposición de sus inventos en el Royal College of Art. Imposible fiarse de un taxi en hora crítica de tráfico más aún cuando vives en la otra punta de la ciudad.
Pedaleó como si fuera un escapado que huye del pelotón en una etapa del Tour hasta que milagrosamente alcanzó la meta. Entonces le informaron que había un error y que el encuentro era al día siguiente. Daba igual: había llegado a tiempo. Apple, la empresa más valorada en bolsa del mundo por aquel entonces, quería ficharlo para su prestigioso equipo de diseño. Dos años después, Rodrigo García (Vitoria, 1984) reconoce no tener mucho dinero. Pero no se arrepiente de haber rechazado la oferta del imperio fundado por Steve Jobs. Quiere seguir su propio camino.
Tras varios meses de tanteos telefónicos, por fin hace una escala en Madrid, donde viven sus padres, y podemos encontrarnos. Desconocido en nuestro país, puede presumir de haber sido el primer europeo (pionero, así los llaman) invitado a participar en el programa We Solve for X, una comunidad creada por Google que reúne a inventores y pensadores para hablar de soluciones tecnológicas y medioambientales. De su imaginación han surgido artilugios tan curiosos como una maleta que te sigue como un perrito faldero gracias al bluetooth del móvil, una nube artificial que distribuye agua y una plantilla perforada con agujeros para ver más nítidamente, ideal para fabricar gafas de forma sencilla en países en vías de desarrollo. Aunque seguramente su creación más relevante sea la gotella, al menos la que ha generado más expectativas.
Un invento que ha puesto en alerta al lobby de la industria del plástico y cuya implantación podría suponer una revolución ecológica. Sin aventurar sobre el futuro de sus proyectos, sí se puede asegurar que este chico es una de las mentes más inquietas y creativas del siglo XXI español.García espera refugiado en un toldo, que hace de escudo frente al sol de verano, de la cafetería de Avenida de América donde hemos quedado. Al contrario que con Apple, se ha presentado a la cita con cinco minutos de adelanto. Pide un zumo de naranja y va armado con un ordenador portátil y un teléfono analógico que parece rescatado de finales del siglo pasado.
¿El hombre tecnológico no tiene un 'smartphone'? (Se ríe) Éste funciona bien. Hace cuatro años me vi obligado a comprarme un smartphone en Inglaterra, que todavía uso en el trabajo, porque iba de un lado a otro siempre con un callejero de bolsillo y varias veces me equivocaba de dirección. Orientarse en Londres es complicado, hay muchas calles con el mismo nombre y tuve que recurrir a los mapas por GPS.
Es alto, ordenado y cuando no encuentra la palabra exacta, se disculpa: dice que lleva mucho tiempo comunicándose en inglés. García ha fundado en la capital británica Skipping Rocks, una empresa con un reducido grupo de socios, la mayoría químicos, levantada con ayudas europeas y el dinero de los premios internacionales que García ha ganado con sus inventos.
¿Cómo nace una idea capaz de resolver una necesidad o incluso crearla? Mira (coge su zumo de naranja), se puede decir que hay dos tendencias básicas en diseño: la primera se podría llamar evolutiva, en la que podríamos coger este vaso que ya sabemos que cumple su función y pensar en un nuevo material o en lograr un diseño más ergonómico. Con la otra tendríamos la revolucionaria, que consiste en plantearse de cero el problema de cómo beber.
¿Podríamos lograr un mecanismo capaz de beber de la mano de forma higiénica? ¿Hacer que el líquido se contenga en sí mismo sin necesidad de vaso? Ése es el planteamiento. Esa reflexión debe ser complicada cuando tienes tantos en proyectos en marcha. En nuestro grupo somos muy buenos en empezar cosas y malos para terminarlas -se ríe-. Trabajamos hasta en 20 ideas. Últimamente nos hemos dedicado a investigar en unas dobles pieles fáciles de desprender que podrían emplearse en el tratamiento de quemaduras o para protegerte del sol si vas a la playa.
En el portátil me muestra la evolución de su gotella (gota+botella), un trabajo en el que ha invertido mucho tiempo. Esta alternativa a la botella de plástico nace a partir de un alga tratada con la técnica de esferificación, un proceso de coagulación empleado durante décadas en la industria alimentaria y que Ferran Adrià trasladó a la alta cocina. De ahí surge un envase de textura gelatinosa barato (dos céntimos cada unidad), resistente, biodegradable como una piel de fruta y hasta comestible (eso sí, totalmente insípido).
Su filosofía: "No quiero llenar el mundo de cosas nuevas. Tan sólo que las cosas sean más sencillas"
Las mayores empresas embotelladoras del mundo se han puesto en contacto con él, aunque su implantación industrial parece todavía lejana. El valor de este producto creado por García radica en su coste medioambiental, infinitamente inferior al del polietileno habitual en envases y botellas. Un asunto nada baladí si tenemos en cuenta que se estima que, en la era del plástico, el ser humano lleva producidos 5.000 millones de toneladas en los últimos 40 años y sus vertederos se extienden por tierras y mares.
La imaginación de este hombre más que precoz es preclara.
De adolescente estaba convencido en estudiar diseño industrial, pero al final se decantó por la arquitectura. Iba a sorprender con su heterodoxia desde su ingreso en la Escuela de la Politécnica de Madrid. Todas sus ideas constructivas iban dirigidas a reducir el impacto del urbanismo en el paisaje y no dudó en plantear proyectos tan originales como casas que se esconden, casas con patas o algo tan arriesgado como su multipremiado proyecto final de carrera: un edificio de 12 plantas con estructuras desplegables basadas en los fundamentos de la geometría. Lo impactante es que esa mole estaba diseñada para montarse en tan sólo tres horas.
De Madrid pasaría por Suecia, India y Chile, destinos académicos tan distintos como claves en su formación. Su entusiasmo pausado no anuncia la cantidad de cosas que es capaz de hacer a la vez. Compagina su vocación científica en distintos campos con la de actor. Sí, Rodrigo García es experto en el arte teatral de la improvisación, que cultiva desde sus años escolares, incluso ha ganado alguna competición y colaborado con distintas compañías. Algo muy útil ya que para él esta disciplina y la innovación tecnológica se rigen por normas similares: «En ambos mundos hay que estar abierto a todo y aprender que el error es un acierto», asegura.
Además de su labor como profesor en Kingston y en el Imperial College y la gestión de su empresa, García viaja por toda Europa contratado por empresas de muy diferente perfil con la misión de «solucionar problemas». Es como el Señor Lobo del I+D.Cuando uno piensa en un inventor español recuerda sus libros de texto de la EGB y las menciones a Isaac Peral y su submarino o a Juan de la Cierva, precursor del helicóptero. Quien ha disfrutado de un profesor de Ciencias estimulante quizás haya oído hablar del injustamente olvidado Torres Quevedo, considerado nuestro Leonardo Da Vinci.
Otra referencia coloquial a la innovación más loca se produce al oír a nuestros padres o abuelos identificar un disparate con la frase «esto es como un invento del TBO», alusión a aquellas ideas estrafalarias como el coche salta-vallas o los melones cuadrados que ilustraban esta revista infantil de posguerra.
Tampoco resultaba extraño que en la adolescencia, cuando el ocio discurría entre billares y recreativos, un amigo sentenciara con orgullo patrio: «El futbolín es un invento español». Sin olvidar el chupachups y el gran hito de la ingeniería doméstica nacional: la fregona. Esto conforma la biblia popular de la invención española. Nuestra escasa tradición tecnológica tiene diferentes justificaciones históricas, aunque siempre en artículos y libros se cita a don Miguel de Unamuno como paradigma insigne de este retraso.
El fragmento de su obra El pórtico del templo -tan sobado como tergiversado- pronto se convirtió en la asunción atávica de la pereza científica: «Inventen, pues, ellos y nosotros nos aprovecharemos de sus invenciones. Pues confío y espero en que estarás convencido, como yo lo estoy, de que la luz eléctrica alumbra aquí tan bien como allí donde se inventó». Sea culpa o no de Unamuno (suponemos que no), lo cierto es que en España hemos inventado poco. Y el presente tampoco es optimista. Según el último informe de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, ocupamos el puesto 18 a nivel europeo en innovación. En el mundo, la posición 28. En cuanto a solicitudes de patentes estamos todavía más retrasados.
¿Por qué no hay más rodrigosgarcías en España?
Hay gente muy buena y mucha creatividad, de eso no hay duda, pero hay cosas que podrían funcionar mejor. Se abusa del estudio teórico y no se enseña a resolver problemas prácticos. Otra cosa que he visto es que en España la edad es un factor muy importante en el ámbito laboral. En otros países les da igual que tengas 20 ó 30 años a la hora de dirigir equipos con gente más mayor.
Planteo la misma pregunta a Carlos Elías, catedrático de Ciencia, Tecnología y Opinión pública de la universidad Carlos III de Madrid. Su diagnóstico es similar: «En nuestro sistema hay un culto a las publicaciones y un desprecio a la experiencia. Es mucho más fácil que hagan catedrático de Cine a alguien que ha hecho una tesis sobre Almodóvar que al propio Almodóvar». Gran parte de nuestras patentes nacen en el sector público. Eso genera muchas veces una falta de incentivos. El premio que reciben por su investigación los funcionarios se traduce, tras una compleja evaluación periódica, en unos pocos euros más de sueldo. Los centros donde trabajan, principalmente universidades, son los propietarios de sus patentes y los que negocian su explotación comercial.
Los inventores públicos al final se quedan con un porcentaje de los royalties que generan. «Para mí el gran problema estructural es la falta de inversión en los alumnos. En Harvard el 10% de su dinero va destinado a los profesores, mientras que en las universidades españolas es el 90%. Eso quiere decir que ellos destinan muchísimos más fondos a iniciativas de sus estudiantes, a abogados especializados en patentes, asesores empresariales, etc», explica el profesor Elías. Esto hace que nuestros rodrigosgarcías sean fruto de la generación espontánea y muchos se vayan a otros países en busca de estímulos y mayores recompensas.
"En España hay creatividad, pero se abusa de la teoría y no se enseña a resolver problemas prácticos"
En España, según los expertos consultados, lo más preocupante es la falta de inversión privada. No existe interés de fondos de capital riesgo por nuestros creadores. La mayoría de los estudiantes de Diseño del curso que imparte García en el Reino Unido colaboran en proyectos reales impulsados por empresas. Incluso muchos cobran ya royalties ganados por su trabajo sin haberse destetado aún del aula universitaria.
¿Te planteas regresar?
Si me llaman para trabajar en un proyecto interesante con buenas condiciones, estoy seguro de que sí. Dile que queda por inventar a alguien que cree que ya está todo inventado...
No quiero llenar el mundo de cosas nuevas. Tan sólo quiero que las cosas sean más sencillas. A pesar de dedicarme una hora larga, se niega a que pague el zumo (que ya no sé si es evolutivo o revolucionario) y me invita al café, algo que hay que decir no hacía nunca Unamuno, que tenía fama de tacaño entre sus contemporáneos. Pero dejemos ya de echarle la culpa a Unamuno de todo.
CINCO INVENTOS DE RODRIGO GARCÍA
Proyecto denominado Ooho! en los países anglosajones. Surge a partir de un extracto de algas Kelp y con un proceso basado en la técnica de la esferificación. Se consigue un envase sencillo, barato, ecológico e incluso comestible.
AER es un artefacto autónomo diseñado por García similar a un dirigible que purifica, transporta y distribuye el agua. Es capaz de obtener vapor a partir del agua salda del mar gracias a la energía del sol. El vapor de agua es más ligero que el aire, así que el invento puede volar y dotar de agua limpia a poblaciones que la necesitan
El sistema ZIPZIP surgió cuando el inventor estudiaba Arquitectura. Permite realizar edificaciones desplegables de gran altura. Está formado por una estructura de pares de barras, transportable, que una vez desplegada es completada con distintos elementos constructivos generando espacios habitables.
WOW es una colección de objetos funcionales basados en técnicas utilizadas por los ilusionistas. Una fregona que aparece y desaparece, una bicicleta que se dobla rápidamente gracias a un material bioestable (en la imagen), un balón que rueda solo...
El sistema HOP de García permite que tu maleta te siga. Contiene tres receptores que son capaces de recibir, identificar y triangular las distintas señales que llegan desde el teléfono móvil. Aparte de su comodidad, suprimiría todos los elementos destinados al movimiento de equipajes.
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2016.08.14 13:57 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.08.14 13:30 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

https://archive.is/7HsFd
Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 2 - 2 ) (Mayo de 2016)

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Pero, ¿cómo se logrará esta reducción y redistribución del trabajo doméstico? En la transición de la dictadura del proletariado al comunismo pleno, la transformación de la familia es un corolario de la expansión de la producción y el aumento de la abundancia. Su extinción o desintegración es resultado del éxito económico. En el proceso, será remplazada por nuevas formas de vivir que serán inconmensurablemente más ricas, humanas y gratificantes. Bien puede haber la necesidad de desarrollar algunas reglas en el curso de esta transformación conforme la gente busque nuevos modos de vida. En el periodo de transición, será la tarea del colectivo democrático de los obreros, el soviet, construir alternativas y guiar el proceso.
Vogel no plantea la cuestión crucial: cuando la mujer se libere de la esclavitud doméstica, ¿será libre para hacer qué? ¿La reducción del tiempo que pase en el trabajo doméstico será compensada por un aumento comparable en el tiempo que pase en su trabajo, dos horas menos lavando ropa y trapeando pisos, dos horas más en la línea de ensamblaje de la fábrica? Ésa ciertamente no es la idea marxista de la liberación de la mujer.
Remplazar el trabajo doméstico y la crianza de los niños con instituciones colectivas son aspectos de un cambio fundamental en la relación entre producción y tiempo de trabajo. Bajo una economía socialista planificada, todo tipo de actividad económica —desde la producción de acero y computadoras hasta la limpieza de la ropa, los pisos y los muebles— pasará por un constante y rápido aumento en la cantidad de producto por unidad de trabajo aplicado. Mucho antes de que se logre una sociedad comunista, es probable que la mayor parte del trabajo doméstico ya se haya automatizado. Más en general, habrá una reducción continua del tiempo de trabajo total necesario para la producción y el mantenimiento de los bienes de consumo y los medios de producción.
En una sociedad plenamente comunista, la mayor parte del tiempo será lo que ahora llamamos “tiempo libre”. El trabajo necesario absorberá una porción tan pequeña de tiempo y energía que cada individuo se lo concederá libremente al colectivo social. Todos dispondrán del tiempo y de los recursos materiales y culturales necesarios para realizar trabajo creativo y gratificante. En los Grundrisse (1857), Marx cita la composición musical como ejemplo de trabajo genuinamente libre.
Los “feministas socialistas” falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques
En 2005, Sharon Smith, figura dirigente de la ISO que se pretende una teórica, publicó un libro, Women and Socialism: Essays on Women’s Liberation (La mujer y el socialismo: Ensayos sobre la liberación de la mujer, Haymarket Books), del cual se espera una nueva edición revisada y expandida para este año [2015]. Un extracto de esta nueva edición, “Theorizing Women’s Oppression: Domestic Labor and Women’s Oppress-ion” [Teorizando sobre la opresión de la mujer: El trabajo doméstico y la opresión de la mujer], publicado en International Socialist Review (marzo de 2013), delinea lo que la ISO define como su nuevo enfoque del feminismo. La “teorización” de Smith se basa en gran medida en el concepto de que el trabajo doméstico no remunerado es el fundamento de la opresión de la mujer, como lo presenta Vogel en Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory.
Smith comienza criticando a Karl Marx y Friedrich Engels, un requisito esencial para acceder al medio feminista pequeñoburgués: “La manera en que Marx y Engels describen la opresión de la mujer presenta frecuentemente componentes contradictorios: en algunos sentidos cuestionando fundamentalmente el status quo de género, pero meramente reflejándolo en otros”. Smith critica incluso más agudamente la Revolución Bolchevique de 1917 en Rusia, un evento que los liberales, feministas o no, consideran en el mejor de los casos un experimento utópico fallido y, en el peor, el nacimiento de un estado policiaco totalitario.
Haciéndole el juego a los prejuicios anticomunistas, Smith afirma que los bolcheviques apoyaron el papel tradicional de la mujer, haciendo de la maternidad el más alto deber social: “A pesar de los enormes logros de la Revolución Rusa de 1917 —incluyendo la legalización del aborto y el divorcio, el derecho al voto y a contender por puestos públicos y la abrogación de leyes que criminalizaban la prostitución y la sexualidad gay—, ésta no produjo una teoría capaz de enfrentar las normas naturales heterosexuales o la prioridad dada al destino maternal de las mujeres”. Smith procede a citar una declaración de John Riddell, un historiador izquierdista que frecuentemente publica en la International Socialist Review de la ISO: “Las mujeres comunistas en ese periodo veían el tener hijos como una responsabilidad social y buscaban ayudar a las ‘mujeres pobres que desean experimentar la maternidad como la más elevada felicidad’”.
Apoyándose en una cita sacada de contexto, Smith y Riddell falsifican la doctrina y la práctica bolcheviques. Los bolcheviques veían el remplazo de la familia a través de métodos colectivos para la crianza de los niños no como un objetivo distante en una futura sociedad comunista, sino como un programa que estaban empezando a implementar en el estado obrero ruso soviético existente. Alexandra Kollontai, una de las dirigentes del trabajo bolchevique entre las mujeres, abogó por instituciones socializadas que asumieran completa responsabilidad por los niños y su bienestar físico y sicológico desde la infancia. En su discurso al I Congreso de Mujeres Trabajadoras de Toda Rusia en 1918, declaró:
“Gradualmente, la sociedad se hará cargo de todas aquellas obligaciones que antes recaían sobre los padres...
“Existen ya casas para los niños lactantes, guarderías infantiles, jardines de la infancia, colonias y hogares para niños, enfermerías y sanatorios para los enfermos o delicados, restaurantes, comedores gratuitos para los discípulos en escuelas, libros de estudio gratuitos, ropas de abrigo y calzado para los niños de los establecimientos de enseñanza. ¿Todo esto no demuestra suficientemente que el niño sale ya del marco estrecho de la familia, pasando la carga de su crianza y educación de los padres a la colectividad?”
—“El comunismo y la familia”, Editorial Marxista, Barcelona, 1937
En una sociedad socialista, el personal encargado del cuidado y la educación en guarderías, jardines de niños y las escuelas preescolares estará compuesto de hombres y mujeres. De este modo —y sólo de este modo—, podrá eliminarse la división ancestral del trabajo entre hombres y mujeres en el cuidado de los niños pequeños.
El punto de vista de Kollontai acerca del futuro de la familia no era inusual entre los dirigentes bolcheviques. En La mujer, el estado y la revolución: Política familiar y vida social soviéticas, 1917-1936 (Ediciones IPS, 2010), Wendy Goldman, una académica estadounidense de simpatías liberales feministas, escribe que Aleksandr Goijbarg, el principal autor del primer Código Sobre el Matrimonio, la Familia y la Tutela (1918), “alentaba a los padres a rechazar ‘su amor estrecho e irracional por sus hijos’. Según su punto de vista la crianza del estado ‘proveería resultados ampliamente superiores al abordaje privado, individual, irracional y no científico de padres individualmente “amorosos” pero “ignorantes”’”. Los bolcheviques no buscaban únicamente liberar a las mujeres del fastidio doméstico y la dominación patriarcal, sino también liberar a los niños de los efectos, frecuentemente nocivos, de la autoridad parental.
Los bolcheviques y el cuidado colectivo de los niños
Haciendo eco de Vogel, Smith escribe:
“Si la función económica de la familia obrera, tan crucial en la reproducción de la fuerza de trabajo para el sistema capitalista —y que al mismo tiempo forma la raíz social de toda la opresión de la mujer—, fuera eliminada, se sentarían las bases materiales para la liberación de la mujer. Este resultado sólo puede empezar a obtenerse mediante la eliminación del sistema capitalista y su remplazo por una sociedad socialista que colectivice el trabajo doméstico antes asignado a las mujeres”.
Aquí, el uso que hace Smith del término “trabajo doméstico” resulta ambiguo. ¿Se refiere únicamente a los quehaceres domésticos y al cuidado físico de los niños pequeños? ¿Y qué hay del “trabajo doméstico” que implica lo que se considera la tutela parental hoy día en EE.UU.? Smith no nos lo dice. Simplemente ignora la cuestión de las relaciones interpersonales entre las madres y sus hijos: escuchar y hablar con ellos de sus problemas, deseos y miedos; enseñarles los primeros pasos en el lenguaje y las bases de higiene, seguridad y otras tareas prácticas; jugar con ellos; ayudarles con su tarea. Al ignorar estas interacciones como parte del dominio colectivo, la idea del socialismo de Smith es enteramente compatible con la preservación de la familia, excluyendo los quehaceres domésticos.
¿Por qué esta ambigüedad en una cuestión tan crucial? La ISO apela a los jóvenes idealistas de la izquierda liberal promoviendo una versión del “marxismo” adaptada a sus puntos de vista y a sus prejuicios. Esta organización no toma casi nunca una posición sobre tema alguno que sea verdaderamente impopular en el medio de los radicales liberales estadounidenses. Las jóvenes feministas encontrarán muy atractiva la idea de una vida familiar sin quehaceres domésticos. Pero, ¿abandonar la perspectiva de un hogar familiar propio y la preocupación exclusiva por sus “propios” hijos? La audiencia pequeñoburguesa a la que se dirige Smith se horrorizaría ante el programa bolchevique para la transformación de la vida cotidiana a través de los métodos colectivos de vida. Como escribió Kollontai:
“La mujer, a la que invitamos a que luche por la gran causa de la liberación de los trabajadores, tiene que saber que en el nuevo estado no habrá motivo alguno para separaciones mezquinas, como ocurre ahora.
“‘Estos son mis hijos. Ellos son los únicos a quienes debo toda mi atención maternal, todo mi afecto; ésos son hijos tuyos; son los hijos del vecino. No tengo nada que ver con ellos. Tengo bastante con los míos propios’.
“Desde ahora, la madre obrera que tenga plena conciencia de su función social, se elevará a tal extremo que llegará a no establecer diferencias entre ‘los tuyos y los míos’; tendrá que recordar siempre que desde ahora no habrá más que ‘nuestros’ hijos, los del estado comunista, posesión común de todos los trabajadores”.
En 1929, el Partido Comunista (PC) ruso todavía llamaba por la extinción de la familia, a pesar del ascenso al poder político de una casta burocrática conservadora dirigida por I.V. Stalin cinco años antes. Pero como escribimos en “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer”: “Para 1936-37, cuando la degeneración del PC ruso ya estaba completa, la doctrina estalinista declaró eso un ‘craso error’ y llamó por una ‘reconstrucción de la familia sobre una nueva base socialista’”.
La familia como una construcción social
Mientras que Smith y Riddell afirman falsamente que el régimen bolchevique de los primeros años apoyaba el papel tradicional de las mujeres como principales cuidadoras de sus niños pequeños, Goldman lo critica por no hacerlo:
“Los bolcheviques les adjudicaban poca importancia a los poderosos lazos emocionales entre padres e hijos. Asumían que la mayor parte del cuidado necesario de los niños, hasta de los más pequeños, podía ser relegado a empleados públicos pagos. Tendían a menospreciar el rol del lazo madre-hijo en la supervivencia infantil y el desarrollo del niño en edad temprana, por más que hasta un conocimiento rudimentario del trabajo de guarderías pre-revolucionarias hubiera revelado las tasas de supervivencia escandalosamente bajas para niños pequeños en contextos institucionales y los obstáculos para el desarrollo infantil sano”.
Esta analogía es completamente inválida. El trato y la suerte de los niños pequeños en los empobrecidos orfanatorios de la Rusia zarista no pueden ser comparados de ningún modo con el cuidado colectivo de los niños en una sociedad revolucionaria. Un estado obrero, particularmente en un país económicamente avanzando, tendría los recursos humanos y materiales para proporcionar un cuidado para los niños pequeños muy superior en todos los aspectos al de una madre en el contexto privado del hogar familiar.
Más aún, los bolcheviques pusieron gran énfasis en la salud y el bienestar de las madres y los niños. El Código Laboral de 1918 proporcionaba un descanso pagado de 30 minutos al menos cada tres horas para alimentar a un bebé. El programa de seguridad maternal implementado ese mismo año proveía una licencia por maternidad pagada de ocho semanas, recesos para el cuidado infantil e instalaciones de descanso en las fábricas para las mujeres en el trabajo, cuidado pre y postnatal gratuito y pensiones en efectivo. Con la red de clínicas de maternidad, consultorios, comedores, guarderías y hogares para las madres y los bebés, este programa probablemente fue la innovación más popular del régimen soviético entre las mujeres.
Los feministas en EE.UU. y otros lugares denuncian frecuentemente la proposición de que “la biología determina el destino” como una expresión de machismo. Y, sin embargo, Goldman asume que las mujeres, o incluso los hombres, que no tienen relación biológica con los bebés ni los niños pequeños son incapaces de desarrollar los mismos sentimientos de protección hacia ellos que sus madres biológicas. Los padres de niños adoptados probablemente tendrán algo que decir contra esta idea. Pero la práctica moderna de la adopción en EE.UU. también está basada en la idea de que sólo en el contexto de una “familia” —ya sea de madre y padre biológicos, padres adoptivos o padres gay o transgénero— los niños pueden recibir el cuidado y el amor necesarios. Lejos de ser un hecho natural, la idea de que los niños sólo pueden desarrollarse con éxito en el contexto de una familia es una construcción social.
Cuando la gente vivía como cazadores-recolectores (durante la vasta mayoría de los 200 mil años en los que ha existido nuestra especie), la banda o la tribu, no “la pareja”, era la unidad básica de la existencia humana. Un ejemplo del pasado no muy distante viene del testimonio de los misioneros jesuitas del siglo XVII entre el pueblo de cazadores naskapi de Labrador. Como lo cuenta Eleanor Burke Leacock en su magnífica introducción a El origen de la familia, la propiedad privada y el estado de Engels (International Publishers, 1972), los jesuitas se quejaban de la libertad sexual de las mujeres naskapi, señalándole a un hombre que “no estaba seguro de que su hijo, que estaba ahí presente, fuera su hijo”. La respuesta del naskapi es reveladora: “Ustedes no tienen sentido. Ustedes los franceses aman sólo a sus propios hijos; pero nosotros amamos a todos los niños de nuestra tribu”.
La desaparición de las clases y la propiedad privada bajo el comunismo conduciría inevitablemente a la completa libertad en las relaciones sexuales y a la desaparición de cualquier concepto de legitimidad e ilegitimidad. Todo el mundo tendría acceso a los beneficios completos de la sociedad por el sólo hecho de ser ciudadano del soviet internacional.
La familia como portadora de la ideología burguesa
Vogel y Smith limitan implícitamente el concepto de trabajo doméstico a las actividades físicas. De ese modo, Smith escribe: “Las actividades cotidianas de la familia aún giran alrededor de la alimentación, el vestido, la limpieza y el cuidado en general de sus miembros, y esa responsabilidad aún recae principalmente en las mujeres”. Pero criar hijos con miras a su eventual ingreso al mercado laboral no es como criar becerros y corderos para el mercado ganadero. La reproducción de la fuerza de trabajo humana no tiene sólo un componente biológico, sino también uno social, es decir ideológico. Llevar a un niño a la iglesia o a recibir educación religiosa también es una forma de trabajo doméstico, importante a su modo para la preservación del sistema capitalista; lo mismo sucede con llevar a un niño a ver una película que glorifica los “valores familiares”, el patriotismo, etc. La familia es la principal institución a través de la cual la ideología burguesa en sus distintas formas se transmite de una generación a la siguiente.
En El ABC del comunismo (1919), escrito por dos dirigentes bolcheviques, Nikolai Bujarin y Evguenii Preobrazhensky, se explica cómo la diminuta minoría de capitalistas no puede dominar a la clase obrera utilizando sólo la fuerza física y la coerción impuestas por la policía y el ejército. La preservación del sistema capitalista también requiere de la fuerza de las ideas:
“La burguesía comprende que no puede someter a la clase obrera con la sola fuerza bruta. Sabe que es necesario nublar también el cerebro... El estado capitalista educa especialistas para el acretinamiento y la doma del proletariado: maestros burgueses y profesores, curas y obispos, plumíferos y periodistas burgueses”.
Bujarin y Preobrazhensky señalaron tres instituciones fundamentales para mantener el dominio ideológico de la burguesía: el sistema educativo, la iglesia y la prensa (los medios masivos actualmente incluyen también al cine, la televisión y el Internet).
En los países capitalistas avanzados, en los que los niños son normalmente considerados propiedad de sus padres, la familia tiene relaciones distintas con cada una de esas instituciones. A partir de los cinco o seis años, los niños están legalmente obligados a asistir a la escuela (pública o privada) y los niños más chicos con frecuencia van a preescolar. Desde muy temprana edad, los niños ven televisión; algunos padres, más frecuentemente las madres, controlan lo que ven. A diferencia de los maestros y los productores de televisión, los clérigos no tienen un acceso tan automático a los niños pequeños: en EE.UU. y otros países, los padres deciden si sus hijos reciben adoctrinamiento religioso o no. Al menos al inicio, este adoctrinamiento les es impuesto a los niños en contra de sus deseos subjetivos. Probablemente no hay en el planeta un niño de cuatro o cinco años que prefiera asistir a servicios religiosos en vez de jugar con otros niños.
Tomemos el caso de un niño de diez años cuyos padres son católicos practicantes. Desde que tiene memoria lo han llevado a misa. Ha ido a una escuela católica en vez de ir a la escuela pública, o adicionalmente a ésta. En casa, ha escuchado rezos antes de cada comida y experimentado múltiples expresiones de fe religiosa en la vida doméstica cotidiana. Hay grandes probabilidades de que un niño como éste suscriba las creencias y doctrinas católicas al menos hasta una etapa posterior de su vida en la que se vea libre de la autoridad de sus padres.
Por otro lado, veamos ahora el caso de un niño de diez años cuyos padres no son religiosos. Su conocimiento de la religión está limitado a lo que ha aprendido en la escuela pública e información ocasional obtenida de programas de televisión, películas y discusiones con otros niños de mentalidad religiosa. Un niño así casi seguramente no será religioso. Pero no tener religión no inmuniza a un niño de otras formas probablemente “progresistas” de ideología burguesa. Un niño criado por padres que suscriben el “humanismo secular” muy probablemente se considerará políticamente liberal en EE.UU. o socialdemócrata en Europa, y probablemente demostrará elitismo intelectual. Así mismo, existe una corriente del libertarismo ateo (asociada con Ayn Rand) que glorifica el individualismo egoísta y el capitalismo de “libre mercado”. La religión no es la única forma de ideología burguesa reaccionaria.
La familia oprime a los niños al igual que a las mujeres, y deforma muchísimo la conciencia de los hombres también. Los feministas, liberales y “socialistas”, ignoran este hecho social fundamental, si no es que abiertamente lo niegan. Para éstos, reconocer que la opresión de los niños es intrínseca a la familia significaría (¡horror de horrores!) criticar el comportamiento socialmente condicionado de las mujeres en su papel de madres. Marxistas autoproclamados como Vogel y Smith, que promueven la tesis de que el trabajo doméstico es la base de la opresión de las mujeres, tratan implícitamente a las mujeres como si sólo hicieran bien a sus hijos.
Contra la represión sexual de los niños
Aunque la mayoría de los feministas condenarían el abuso físico de los niños, en los hechos permanecen indiferentes al abuso sicológico. Por tomar sólo un ejemplo, los hijos de padres fundamentalistas cristianos (católicos o protestantes) sufren la tortura mental de creer que irán al infierno si no se portan bien.
La represión sexual de los niños, que se extiende a la adolescencia, está bastante más extendida y causa daños sicológicos más graves. La sociedad capitalista está diseñada para penalizar la expresión de sexualidad de los niños desde el nacimiento. Incluso los padres más instruidos no pueden proteger a sus hijos de la ideología moralista y antisexo que permea la sociedad estadounidense —desde los pasillos decorados en azul y rosa en las jugueterías hasta la prohibición de desnudez en público y la demonización de la actividad sexual de los niños, incluida la masturbación—. Como principales cuidadoras de los bebés y los niños pequeños, las madres (más que los padres), inician el proceso de represión sexual, enseñándoles a los niños a sentirse avergonzados de sus cuerpos y a suprimir su curiosidad natural.
August Bebel, uno de los principales dirigentes de la socialdemocracia alemana a finales del siglo XIX y principios del XX, parece un libertario sexual radical en comparación de los “feministas socialistas” de hoy en día. En La mujer y el socialismo, insistía:
“La satisfacción del instinto sexual es asunto personal de cada uno lo mismo que la satisfacción de cualquier otro instinto natural. Nadie tendrá que dar cuentas a otro ni se entremezclará nadie a quien no se le llame... El hecho de que desaparezca esa vergüenza tonta y ese ridículo secreto para hablar de las cosas sexuales, dará al trato entre los sexos una forma mucho más natural que hoy” [énfasis en el original].
Uno puede leer cientos de páginas escritas por los “feministas socialistas” modernos sin encontrar un solo argumento de que una sociedad socialista le permitirá a todo mundo satisfacer mejor sus deseos y necesidades sexuales.
El futuro comunista
Bajo el comunismo, la gente tendrá la genuina y auténtica libertad de construir y reconstruir sus relaciones interpersonales. Desde luego, esta libertad no es absoluta. La humanidad no puede trascender sus características biológicas y su relación con el entorno natural. El hombre y la mujer comunistas también envejecerán y morirán. Tampoco es posible borrar por completo el pasado y construir la sociedad desde cero. La humanidad comunista heredará, para bien y para mal, el legado cultural acumulado de nuestra especie. No podemos s aber qué prácticas sexuales existirán en la sociedad comunista porque serán determinadas en el futuro. Cualquier proyección, y más aún una prescripción, llevaría consigo las actitudes, los valores y los prejuicios formados en una sociedad de clases represiva.
Una diferencia fundamental entre los marxistas y los feministas, ya sean liberales o supuestamente socialistas, es que nuestro objetivo final no es la equidad entre los géneros como tal, sino el desarrollo progresista de la especie humana en su conjunto. La crianza comunal de los niños bajo condiciones de abundancia material y riqueza cultural producirá seres humanos cuyas capacidades mentales y bienestar sicológico serán vastamente superiores a las de la gente en esta sociedad empobrecida, opresiva y dividida en clases. En un discurso de 1932 acerca de la Revolución Rusa, “¿Qué fue la Revolución Rusa?”, León Trotsky dijo:
“Verdad es que la humanidad ha producido más de una vez gigantes del pensamiento y de la acción que sobrepasaban a sus contemporáneos como cumbres en una cadena de montañas. El género humano tiene derecho a estar orgulloso de sus Aristóteles, Shakespeare, Darwin, Beethoven, Goethe, Marx, Edison, Lenin. ¿Pero por qué estos hombres son tan escasos? Ante todo, porque han salido, casi sin excepción, de las clases elevadas y medias. Salvo raras excepciones, los destellos del genio quedan ahogados en las entrañas oprimidas del pueblo, antes que ellas puedan incluso brotar. Pero también porque el proceso de generación, de desarrollo y de educación del hombre permaneció y permanece siendo en su esencia obra del azar; no esclarecido por la teoría y la práctica; no sometido a la conciencia y a la voluntad...
“Cuando haya terminado con las fuerzas anárquicas de su propia sociedad, el hombre trabajará sobre sí mismo en los morteros, con las herramientas del químico. Por primera vez, la humanidad se considerará a sí misma como una materia prima y, en el mejor de los casos, como un producto semiacabado físico y psíquico. El socialismo significará un salto del reino de la necesidad al reino de la libertad. También es en este sentido que el hombre de hoy, lleno de contradicciones y sin armonía, franqueará la vía hacia una nueva especie más feliz”.
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2016.06.07 04:08 ShaunaDorothy El enfoque marxista de la liberación de la mujer - El comunismo y la familia ( 1 - 2 ) (Mayo de 2016)

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Espartaco No. 45 Mayo de 2016
En la Declaración de principios y algunos elementos de programa, la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista) expone nuestra tarea de “construir partidos leninistas como secciones nacionales de una internacional centralista-democrática cuyo propósito es dirigir a la clase obrera a la victoria mediante revoluciones socialistas a través del mundo” (Spartacist [Edición en español] No. 29, agosto de 1998). Sólo mediante la toma del poder podrá el proletariado acabar con el capitalismo como sistema y abrir el camino hacia un mundo sin explotación ni opresión. Crucial para esta perspectiva es la lucha por la emancipación de la mujer, cuya opresión se remonta al comienzo de la propiedad privada y no podrá ser eliminada sin la abolición de la sociedad de clases.
La Declaración explica que nuestra meta en última instancia es la creación de una sociedad nueva, una sociedad comunista:
“La victoria del proletariado a escala mundial pondría una abundancia material inimaginable al servicio de las necesidades humanas, sentaría las bases para la eliminación de las clases sociales y la erradicación de la desigualdad social basada en el sexo, y la abolición misma del significado social de la raza, nacionalidad o etnia. Por primera vez, la humanidad tomará las riendas de la historia y controlará su propia creación, la sociedad, llevando a una emancipación jamás imaginada del potencial humano, y a una ola monumental de avance de la civilización. Sólo entonces será posible realizar el desarrollo libre de cada individuo como la condición para el desarro- llo libre de todos”.
La mayoría de las organizaciones que se hacían llamar marxistas solían aceptar la meta de una sociedad comunista, aunque no coincidieran en nada más. Pero desde el colapso de la Unión Soviética en 1991-1992 esto ya no es así. Sólo la LCI se adhiere a la perspectiva del comunismo mundial que expusieron por primera vez Karl Marx y Friedrich Engels.
Este clima ideológico de la “muerte del comunismo” ha llevado a que prevalezcan nociones falsas y estrechas de lo que es el marxismo. En la conciencia popular, el comunismo ha quedado reducido a la nivelación económica (igualdad en un nivel bajo de ingreso y de consumo) bajo la propiedad estatal de los recursos económicos. Por el contrario, la base material para el cumplimiento del programa marxista es la superación de la escasez económica mediante el aumento progresivo de la productividad del trabajo. Para realizarse plenamente, ello exige varias generaciones de desarrollo socialista basado en una economía colectivizada a escala mundial. Así, se desarrollará una sociedad en la que el estado (aparato coercitivo especial que defiende el orden de la clase dominante a través de destacamentos de hombres armados) se habrá extinguido, la filiación nacional habrá desaparecido y la institución de la familia —principal fuente de la opresión de la mujer— habrá sido remplazada por medios colectivos para cuidar y socializar a los niños y por la más amplia libertad en las relaciones sexuales.
El marxismo y la “naturaleza humana”
En el pasado, los intelectuales que consideraban semejante sociedad indeseable y/o imposible, no dejaban de reconocer que era eso lo que los marxistas llamaban comunismo. Por ejemplo, en El malestar en la cultura (1930), una exposición popular de su concepción del mundo, Sigmund Freud ofrece una breve crítica del comunismo. No hay evidencia de que haya estudiado las obras de Marx y Engels ni de que haya leído las de V.I. Lenin y otros líderes bolcheviques. Su comprensión (e incomprensión) del comunismo le era común a muchos intelectuales europeos y estadounidenses de su tiempo, independientemente de sus convicciones políticas.
Freud basaba su crítica del comunismo en el punto de vista de que “la tendencia agresiva es una disposición instintiva innata y autónoma del ser humano” y concluía que el proyecto comunista de una sociedad armoniosa contravenía la naturaleza humana:
“No me concierne la crítica económica del sistema comunista; no me es posible investigar si la abolición de la propiedad privada es oportuna y conveniente; pero, en cambio, puedo reconocer como vana ilusión su hipótesis psicológica. Es verdad que al abolir la propiedad privada se sustrae a la agresividad humana uno de sus instrumentos, sin duda uno muy fuerte, pero de ningún modo el más fuerte de todos. Sin embargo, nada se habrá modificado con ello en las diferencias de poderío y de influencia que la agresividad aprovecha para sus propósitos; tampoco se habrá cambiado la esencia de ésta... Si se eliminara el derecho personal a poseer bienes materiales, aún subsistirían los privilegios derivados de las relaciones sexuales, que necesariamente deben convertirse en fuente de la más intensa envidia y de la más violenta hostilidad entre los seres humanos, equiparados en todo lo restante. Si también se aboliera este privilegio, decretando la completa libertad de la vida sexual, suprimiendo, pues, la familia, célula germinal de la cultura, entonces, es verdad, sería imposible predecir qué nuevos caminos seguiría la evolución de ésta; pero cualesquiera que ellos fueren, podemos aceptar que las inagotables tendencias intrínsecas de la naturaleza humana tampoco dejarían de seguirlos”.
Freud entendía correctamente que en la visión comunista de la sociedad futura la familia se habrá extinguido y habrá una “completa libertad de la vida sexual”. La visión de Freud era incorrecta en tanto que los marxistas reconocen que la familia no puede simplemente abolirse; sus funciones necesarias, especialmente la crianza de la siguiente generación, deben ser remplazadas por medios socializados de cuidado infantil y trabajo doméstico.
Si bien Freud ya no tiene la autoridad ideológica que solía tener, la idea de que la “naturaleza humana” hace imposible un mundo comunista sigue siendo común, aunque los argumentos específicos puedan diferir. Los marxistas, en cambio, insistimos en que es la escasez material lo que da lugar a las salvajes reyertas por los recursos escasos. Es por ello que el comunismo es concebible sólo con un nivel sin precedentes de abundancia material, acompañado de un inmenso salto en el nivel cultural de la sociedad. Es la existencia de las clases, actualmente en la forma de un orden capitalista-imperialista obsoleto, lo que infesta a la sociedad humana con brutalidad y violencia. Como escribió el autor marxista Isaac Deutscher en “Sobre el hombre socialista” (1966): “utilizan el homo homini lupus [el hombre es el lobo del hombre] como grito de guerra contra el progreso y el socialismo y agitan al espantajo del eterno lupus humano en provecho del verdadero y sanguinario lupus del imperialismo contemporáneo”.
Para Freud, la “agresión innata” de las relaciones sexuales era el problema con la naturaleza humana. ¿Cuál es la realidad? La patología social asociada a lo que Freud percibía como rivalidad sexual tendría poca razón de ser en una sociedad comunal plenamente libre en la que la vida sexual fuera independiente del acceso al alimento, la vivienda, la educación y demás necesidades y comodidades cotidianas. Cuando la familia se haya extinguido junto con las clases y el estado, la crianza comunal que la remplace llevará a una nueva sicología y cultura entre la gente que crezca en esas condiciones. Los valores sociales patriarcales —“mi” mujer, “mis” hijos— se desvanecerán junto con el sistema opresivo que los genera. La relación de los niños entre sí y con las personas que les enseñan y guían serán multilaterales, complejas y dinámicas. Es la institución de la familia lo que ata al sexo y al amor a la propiedad, con todo lo que salga de la camisa de fuerza de la monogamia heterosexual considerado “pecado”.
La familia bajo el capitalismo es el principal mecanismo de la opresión de la mujer y de la juventud, atada por innumerables lazos interrelacionados con las operaciones básicas de la economía de “libre mercado”. La familia, el estado y la religión organizada conforman un tripié de opresión en el que se sostiene el orden capitalista. En los países del Tercer Mundo, el atraso y la pobreza arraigados, promovidos por la dominación imperialista, conducen a prácticas horriblemente opresivas como el velo, el precio de la novia y la mutilación genital femenina.
En las sociedades capitalistas avanzadas, como la estadounidense, podría pensarse que la gente lleva una vida complicada, más parecida a las presentadas en programas de televisión como Modern Family o Transparent que a la comedia de los años cincuenta Papá lo sabe todo. Sin embargo, las decisiones personales de la gente están constreñidas por la ley, la economía y los prejuicios de la sociedad de clases; esto es especialmente cierto en el caso de la clase obrera y los pobres. Remplazar la familia por instituciones colectivas es el aspecto más radical del programa comunista, y el que traerá los cambios más profundos y drásticos en la vida cotidiana, incluida la de los niños.
Nuestros oponentes en la izquierda y la cacería de brujas antisexo
En la actualidad, la visión de una sociedad sin la institución opresiva de la familia ya no puede hallarse en la gran mayoría de los que dicen estar por el marxismo, el socialismo o la liberación de la mujer. Hace ya décadas que los estalinistas, con su dogma antimarxista del “socialismo en un solo país”, renunciaron al entendimiento de que era necesaria una sociedad socialista global para conseguir la plena liberación humana, incluyendo la de la mujer. Una consecuencia de ello fue la rehabilitación estalinista de la opresiva familia como un pilar “socialista”. En “La Revolución Rusa y la emancipación de la mujer” (Spartacist [Edición en español] No. 34, noviembre de 2006), tratamos esta cuestión a profundidad.
Hoy, otros supuestos marxistas, entre ellos algunos que afirman ser trotskistas, simplemente siguen la doctrina feminista liberal (burguesa) prevaleciente en cuanto a la liberación de la mujer, apoyando implícitamente a las instituciones de la familia y el estado burgués. Un ejemplo de ello lo dan las reacciones histéricas de nuestros oponentes ante nuestra defensa de los derechos de la North American Man/Boy Love Association (Asociación Norteamericana de Amor entre Hombres y Muchachos, NAMBLA), que está por la legalización del sexo consensual entre hombres y muchachos, así como de otros perseguidos por su “depravación” sexual. La LCI se ha opuesto consistentemente a la intervención del gobierno en la vida privada y exige derogar todas las leyes contra los “crímenes sin víctimas” consensuales, como la prostitución, el consumo de drogas y la pornografía.
Los aullidos de muchos radicales y feministas contra NAMBLA expresan los “valores familiares” que impulsan los políticos e ideólogos burgueses. Durante décadas, la reacción antisexo patrocinada por el gobierno ha tomado varias formas: el prejuicio fanático antigay, una cacería de brujas contra los trabajadores de las guarderías, la prohibición de que se distribuyan entre adolescentes anticonceptivos e información sobre el control de la natalidad, y el encarcelamiento de “desviados”. Este asalto reaccionario estuvo acompañado por terrorismo extralegal, como las bombas en las clínicas de aborto. Gran parte de esta persecución busca fortalecer al estado burgués en su regulación de la población y difundir el pánico como una distracción de la verdadera brutalidad de la vida en esta sociedad retorcida, cruel, prejuiciosa y racista.
En artículos anteriores, hemos explorado algunas de las ambigüedades de la sexualidad en una sociedad donde las deformidades de la desigualdad de clase y de la opresión racial y sexual pueden producir mucho sufrimiento personal y cosas desagradables. Hemos afirmado que, mientras que el abuso infantil es un crimen horrendo y cruel, muchos encuentros sexuales ilegales son totalmente consensuales y no producen por sí mismos ningún daño. La mezcolanza deliberada de todo lo que vaya desde las caricias mutuas entre hermanos hasta la violación horrenda de un niño pequeño por parte de un adulto crea un clima social de histeria antisexo en el que los perpetradores de la violencia real contra los niños a menudo quedan impunes. Hemos señalado que las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos como el Homo sapiens claramente no encajan en la rígida monogamia heterosexual decretada por la moral burguesa.
Como medida básica de defensa frente a la persecución estatal de los jóvenes que quieren tener sexo (así sea sexting), nos oponemos a las reaccionarias leyes de la “edad de consentimiento”, con las que el estado decreta cierta edad arbitraria a partir de la cual permite el sexo, sin importarle que dicha edad cambie con el tiempo y varíe de un estado a otro en EE.UU. Al tratar esas cuestiones, nos ubicamos firmemente en oposición al estado capitalista y todos sus esfuerzos por reforzar y sostener el orden burgués explotador. Ésa es la aplicación, bajo las actuales circunstancias, de nuestra meta de la libertad sexual para todos, incluyendo a los niños y los adolescentes, en un futuro comunista. Esto tiene una importancia particular para los jóvenes adultos, de los que se espera que pasen los años que siguen a la pubertad bajo el yugo de la dependencia de sus padres. Llamamos por estipendios plenos para todos los estudiantes como parte de nuestro programa por una educación gratuita y de calidad para todos, para que los jóvenes puedan ser genuinamente independientes de sus familias.
Por el contrario, la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se niega a llamar por la abolición de las leyes de la edad de consentimiento actuales. En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [La juventud, la sexualidad y la izquierda], la dirigente de la ISO Sherry Wolf blande su pica contra el partidario de NAMBLA David Thorstad por ser “el más ardiente y añejo defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Wolf cita su propio libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation (Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT, Haymarket Books, 2009): “Un consentimiento genuino, libre de la desigualdad de poder, no puede dárselo un niño a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, las relaciones entre adultos y niños no son las de individuos iguales en lo emocional, lo físico, lo social ni lo económico. Los niños y los púberes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder para tomar decisiones realmente libres respecto a sus relaciones con adultos. Sin eso, no puede haber consentimiento genuino”.
¿“Decisiones realmente libres”? Pocas relaciones entre adultos cumplirían con esta definición de consentimiento. En los hechos, Wolf pone a los jóvenes menores de 18 años y a sus parejas a merced del estado burgués. El único principio guía para toda relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el acuerdo y entendimiento mutuo entre todas las partes involucradas— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual.
El que la ISO abandone a los jóvenes al opresivo status quo sexual refleja su acomodación a los prejuicios del orden capitalista y las actitudes atrasadas de la población en general. En última instancia, viene de la vieja oposición de la ISO a toda perspectiva de movilización revolucionaria de la clase obrera hacia la toma del poder y la creación de un estado obrero —la dictadura del proletariado— que abra el camino hacia una sociedad comunista. Para la ISO, el socialismo es más o menos la aplicación acumulada de la “democracia” a todos los sectores oprimidos, entre los cuales la clase obrera es simplemente uno más. La ISO procura presionar a los capitalistas para que reformen su sistema de explotación. Su perspectiva de la liberación de la mujer refleja la misma fe conmovedora en las fuerzas de la reforma.
Por qué los marxistas no somos feministas
Cosa interesante, en los últimos años la ISO ha estado discutiendo en las páginas de su periódico, el Socialist Worker, acerca de las teorías sobre la liberación de la mujer. Parece ser que su motivación es el deseo de abandonar su postura anterior de oposición al feminismo como una ideología burguesa, para poder adoptar activamente la etiqueta de feminista o “feminista socialista”. Por ejemplo, en una charla de la conferencia Social-ism de la ISO en 2013 (publicada en “Marxism, Feminism and the Fight for Liberation” [Marxismo, feminismo y la lucha por la liberación], socialistworker.org, 10 de julio de 2013), Abbie Bakan sugirió: “La afirmación teórica de que hay bases para un enfoque marxista coherente que esté por la ‘liberación de la mujer’, pero contra el ‘feminismo’, carece de sentido”. (Hasta marzo de ese año, Bakan había sido una destacada partidaria de los International Socialists [Socialistas Internacionales] de Canadá, primos políticos de la ISO.)
La reciente adopción teórica explícita por parte de la ISO del “feminismo socialista” no es más que otra cubierta para el mismo contenido liberal. Sin embargo, nos ofrece la oportunidad de reafirmar la vieja posición marxista respecto a la familia y enfatizar que la emancipación de la mujer es fundamental para la revolución socialista e inseparable de ella. Contra lo que dice la ideología feminista, la plena igualdad legal no basta para superar la opresión de la mujer, que está profundamente enraizada en la familia y la propiedad privada.
Como siempre hemos enfatizado, marxismo y feminismo son viejos enemigos políticos. Eso requiere una explicación. En Estados Unidos y otros lugares se ha vuelto común aplicar el término “feminista” a quienes piensan que hombres y mujeres deberían ser iguales. Sin embargo, al lidiar con la desigualdad, el feminismo acepta los confines de la sociedad capitalista existente. Como ideología, el feminismo nació a finales del siglo XIX, reflejando las aspiraciones de una capa de mujeres burguesas y pequeñoburguesas que reclamaban sus prerrogativas de clase: derecho a la propiedad y a la herencia, acceso a la educación y las profesiones, y derecho al voto. Los marxistas buscamos mucho más que esta limitada idea de “igualdad de género”.
Los marxistas reconocemos que la liberación de la mujer no puede ocurrir sin la liberación de toda la raza humana de la explotación y la opresión: ése es nuestro fin. Hace bastante más de un siglo August Bebel, el dirigente histórico del Partido Socialdemócrata de Alemania, lo explicó claramente en su libro La mujer y el socialismo (1879), un clásico marxista. Reeditada varias veces, esta obra fue leída por millones de obreros de distintas generaciones antes de la Primera Guerra Mundial. La riqueza de su visión de la emancipación de la mujer no puede hallarse en ninguno de los escritos de la ISO al respecto:
“[La mujer] elegirá para su actividad los terrenos que correspondan a sus deseos, inclinaciones y disposiciones y trabajará en las mismas condiciones que el hombre. Lo mismo que todavía será obrera práctica en cualquier oficio, durante otra parte del día será educadora, maestra, enfermera, y durante otra parte ejercitará cualquier arte o ciencia y cumplirá en una cuarta parte cualquier función administrativa”.
—La mujer y el socialismo (Ediciones de Cultura Popular, 1978)
Lo que es especialmente significativo de la descripción que hace Bebel de la naturaleza emancipadora del trabajo en la sociedad socialista es que se aplica igualmente a los hombres. Eso apunta al núcleo del motivo por el que marxismo y feminismo son mutuamente excluyentes y de hecho antagónicos. Los feministas consideran que la división básica de la sociedad es entre hombres y mujeres, mientras que los socialistas reconocemos que los obreros de ambos sexos deben luchar juntos para acabar con la opresión y la explotación que sufren por parte de la clase capitalista.
Marx desvirtuado
En su giro teórico a favor del “feminismo socialista”, la ISO está promoviendo el libro Marxism and the Oppression of Women: Toward a Unitary Theory (Marxismo y la opresión de la mujer: Hacia una teoría unitaria, Haymarket Books, 2013) de Lise Vogel. Publicado originalmente en 1983, el libro se reeditó como parte de la serie Historical Materialism con una introducción encomiástica de dos académicos canadienses partidarios del ultrarreformista New Socialist Group (Nuevo Grupo Socialista). Incluso hace 30 años, el medio “feminista socialista” al que se dirige Vogel ya se había disuelto en la nada. Pero, dado que Vogel pretende representar un polo marxista dentro del movimiento o corriente intelectual “socialfeminista”, hoy a la ISO le cuadra promover su libro.
En la sección introductoria del libro, Vogel se deslinda ecuánimemente tanto de los feministas no marxistas como de los marxistas no feministas. Se fija como su tarea principal analizar el carácter de la opresión de la mujer dentro de la estructura y dinámica del sistema económico capitalista. Su tratamiento de Marx y Engels es confuso, contradictorio y rimbombante. Se enfoca principalmente en la relación entre el trabajo doméstico y la reproducción generacional de la fuerza de trabajo. Para Vogel, la opresión de la mujer se reduce estrechamente al trabajo doméstico (no pagado). Afirmando explícitamente que “la categoría de ‘la familia’...es insuficiente como punto de partida analítico”, Vogel pasa por alto las cuestiones más amplias del papel de la familia en la opresión de la mujer y los niños y su importancia como sostén clave del orden capitalista. La familia sirve para atomizar a la clase obrera y propagar el individualismo burgués como barrera a la solidaridad de clase.
Su concepción estrecha de la opresión de la mujer no impide a Vogel calumniar a Engels como “determinista económico”. Simplemente deja de lado los aspectos culturales y sociales incluidos en la riqueza de los argumentos que Engels presenta en El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). Para tomar un ejemplo, Vogel se queja de que Engels “no vincula claramente el desarrollo de una esfera especial relacionada a la reproducción de la fuerza de trabajo con el surgimiento de la sociedad de clases o quizá la sociedad capitalista”. Aparentemente, esto significa que Engels no muestra cómo el surgimiento de la sociedad de clases llegó a pesar sobre el papel de la mujer en la crianza de los hijos. Esto simplemente no es verdad.
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado, Engels describe cómo la familia se originó en el neolítico cuando la sociedad se dividió en clases por vez primera. Apoyándose en la información disponible en aquella época, Engels se basó mucho en el trabajo pionero de Lewis Henry Morgan entre los iroqueses del norte del estado de Nueva York para entender las sociedades primitivas sin clases. Engels describió cómo la invención de la agricultura creó un excedente social que permitió, por primera vez, el desarrollo de una clase dominante ociosa que vivía del trabajo ajeno. La familia, específicamente la monogamia de la mujer, fue necesaria para asegurar la transmisión ordenada de la propiedad y el poder a los herederos del patriarca, la siguiente generación de la clase dominante. Si bien es mucho lo que se ha descubierto sobre las primeras etapas de la sociedad humana desde tiempos de Engels, su entendimiento fundamental ha resistido la prueba del tiempo.
Vogel no analiza la función social de la familia para la clase obrera bajo el capitalismo, donde sirve para criar a la siguiente generación de esclavos asalariados. En El capital, Marx explicó que el costo de la fuerza de trabajo está determinado por el costo de manutención y reproducción del obrero: sus gastos cotidianos, su capacitación y el sostén de su pareja y sus hijos. Para aumentar la ganancia, los capitalistas buscan bajar el costo del trabajo: no sólo de los salarios que pagan a los bolsillos de los obreros, sino también de los servicios como la educación y la salud públicas, que son necesarios para la manutención del proletariado.
El feminismo a veces critica algunos aspectos de la familia, pero en general sólo para quejarse de los “roles de género”, como si el problema fuera una discusión sobre el estilo de vida respecto a quién debe lavar los platos o darle al bebé su mamila. El problema es la institución de la familia, que integra a la gente a la sociedad desde la infancia de manera que acate ciertas normas, respete a la autoridad y desarrolle los hábitos de obediencia y deferencia que son tan útiles a la obtención de ganancias por parte de los capitalistas. La familia le es invaluable a la burguesía como reserva de pequeña propiedad privada y en algunos casos de pequeña producción, operando como freno ideológico a la conciencia social. Vogel pasa por alto estas cuestiones y se enfoca estrictamente en el “trabajo doméstico” no pagado de la mujer.
El fin último
La posición de Vogel es incluso más débil en lo que toca al fin último de la liberación de la mujer. Esto se ve especialmente en lo que no dice. Vogel divorcia la emancipación de la mujer de la superación de la escasez económica y del remplazo del trabajo enajenado —tanto en la fábrica como en el hogar— por el trabajo creativo y gratificante. Tanto el fin último de una sociedad comunista como los medios básicos para lograrlo quedan fuera de los confines intelectuales del “feminismo socialista” de Vogel.
Cuando Marx y Engels explicaron que suscribían un entendimiento materialista de la sociedad y del cambio social, no se referían sólo al capitalismo y las sociedades de clase anteriores (como el feudalismo). También proporcionaron un entendimiento materialista de la futura sociedad sin clases. De hecho, ésa era su diferencia fundamental con las principales corrientes socialistas de principios del siglo XIX —los owenistas, fourieristas y saint-simonianos— como las resumió Engels en Del socialismo utópico al socialismo científico (originalmente parte de su polémica de 1878, Anti-Dühring). Marx y Engels reconocían que una sociedad socialista —entendida como la etapa inicial del comunismo— requeriría un nivel de productividad del trabajo muy superior incluso a la de los países capitalistas más avanzados de hoy. Esto se logrará mediante una expansión continua del conocimiento científico y su aplicación tecnológica.
Vogel no comparte esa concepción. Esto queda particularmente claro en su análisis de los primeros años de la Rusia soviética. Expresando un gran aprecio del entendimiento que tenía Lenin de la opresión de la mujer y de su compromiso por superarla, cita con aprobación un discurso de 1919, “Las tareas del movimiento obrero femenino en la República Soviética”:
“Todas ustedes saben que incluso cuando las mujeres gozan de plenos derechos, en la práctica siguen esclavizadas, porque todas las tareas domésticas pesan sobre ellas. En la mayoría de los casos las tareas domésticas son el trabajo más improductivo, más embrutecedor y más arduo que pueda hacer una mujer. Es un trabajo extraordinariamente mezquino y no incluye nada que de algún modo pueda contribuir al desarrollo de la mujer.
“En la prosecución del ideal socialista, queremos luchar por la realización total del socialismo, y se abre aquí un amplio campo de acción para la mujer. Realizamos ahora serios preparativos a fin de desbrozar el terreno para la construcción del socialismo, pero la construcción del socialismo comenzará sólo cuando hayamos logrado la completa igualdad de la mujer, y cuando acometamos las nuevas tareas junto con la mujer, que habrá sido liberada del trabajo mezquino, embrutecedor, improductivo”.
Vogel presenta equivocadamente a Lenin como una voz solitaria clamando en el desierto e implica que el principal obstáculo para superar la opresión de la mujer en los primeros años de la Rusia soviética era ideológico: las generalizadas actitudes patriarcales entre los hombres de la clase obrera y el campesinado combinadas con una supuesta indiferencia por la liberación de la mujer entre los cuadros, mayoritariamente varones, del Partido Bolchevique. Vogel escribe:
“Los señalamientos de Lenin respecto al machismo nunca tomaron forma programática, y la campaña contra el atraso ideológico masculino nunca pasó de ser un tema menor en la práctica bolchevique. Sin embargo, sus observaciones sobre el problema representaron una admisión extremadamente inusual de la seriedad del mismo... Las contribuciones teóricas de Lenin no lograron dejar una impresión duradera”.
De hecho, el gobierno soviético realizó enormes esfuerzos para aliviar a la mujer obrera de la carga del trabajo doméstico y la crianza de niños mediante el establecimiento de cocinas comunales, lavanderías, guarderías, etc. Tanto los bolcheviques como la Internacional Comunista establecieron departamentos especiales para el trabajo entre las mujeres. Durante los primeros años del estado obrero soviético, el Zhenotdel estuvo activo tanto en las regiones europeas como en las del Asia Central.
Los límites de las medidas liberadoras del gobierno comunista bajo V.I. Lenin y León Trotsky no fueron ideológicos, sino producto de condiciones objetivas: la pobreza de recursos materiales, agravada por años de guerra imperialista y guerra civil. En un ensayo de 1923 titulado “De la vieja a la nueva familia”, incluido en la compilación de 1924 Problemas de la vida cotidiana (una obra que Vogel no menciona siquiera), Trotsky explicó:
“En principio, la preparación material de las condiciones para un nuevo modo de vida y una nueva familia no puede separarse tampoco del trabajo de la construcción socialista. El estado de los trabajadores necesita mayor prosperidad con el fin de que le sea posible tomar seriamente en sus manos la educación pública de los niños y aliviar asimismo a la familia de los cuidados de la limpieza y la cocina. La socialización de la familia, del manejo de la casa y de la educación de los niños no será posible sin una notable mejoría de toda nuestra economía. Necesitamos una mayor proporción de formas económicas socialistas. Sólo bajo tales condiciones, podremos liberar a la familia de las funciones y cuidados que actualmente la oprimen y desintegran. El lavado debe estar a cargo de una lavandería pública, la alimentación a cargo de comedores públicos, la confección del vestido debe realizarse en los talleres. Los niños deben ser educados por excelentes maestros pagados por el estado y que tengan una real vocación para su trabajo”.
La escasez material fue fuente de otro ámbito importante de desigualdad entre los hombres y las mujeres en los primeros años de la Rusia soviética (y por extensión en todo estado obrero económicamente atrasado). Se trata de la escasez de la mano de obra altamente calificada que requiere conocimientos y capacidades técnicas avanzados. A los obreros industriales calificados y los miembros de la intelectualidad técnica (ingenieros, arquitectos, etc.) había que pagarles salarios más altos que a los obreros no calificados, aunque la diferencia era mucho menor que en los países capitalistas. Este sector mejor pagado de la fuerza de trabajo, heredado del pequeño sector capitalista moderno de la Rusia zarista, era predominantemente masculino. Aunque se hicieron esfuerzos dirigidos a corregir esto, al joven estado obrero le faltaban los recursos materiales para educar y entrenar a las mujeres para que se volvieran maquinistas e ingenieras en cantidades suficientes a fin de superar el predominio masculino del trabajo calificado.
El libro de Vogel concluye con una proyección de cómo será la transición al comunismo tras el derrocamiento del capitalismo:
“Ante la terrible realidad de la opresión de la mujer, los socialistas utópicos del siglo XIX llamaron por la abolición de la familia. Todavía hoy, su drástica exigencia sigue teniendo adeptos entre los socialistas. En cambio, el materialismo histórico plantea la difícil cuestión de reducir y redistribuir simultáneamente el trabajo doméstico conforme éste se va transformando en un componente integral de la producción social en la sociedad comunista. Así como en la transición socialista ‘el estado no es “abolido”, sino que se extingue’, así también el trabajo doméstico debe extinguirse. Por lo tanto, durante la transición al comunismo una administración adecuada del trabajo doméstico y el trabajo femenino será un problema clave de la sociedad socialista, pues sólo sobre esta base pueden establecerse y conservarse las condiciones económicas, políticas e ideológicas de la verdadera liberación de la mujer. En el proceso, la familia, en su forma histórica particular como una unidad social basada en el parentesco para la reproducción de fuerza de trabajo explotable en la sociedad de clases, también se extinguirá, y con ella tanto las relaciones familiares patriarcales como la opresión de la mujer” [énfasis en el original].
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/45/familia.html
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2016.06.07 03:37 ShaunaDorothy Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético (Noviembre de 2015)

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Espartaco No. 44 Noviembre de 2015
Notas críticas sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético
Por Joseph Seymour
A continuación publicamos, ligeramente editado, un documento de Joseph Seymour, miembro del Comité Central de la Spartacist League. El documento, fechado el 14 de marzo de 2009, fue una contribución a las discusiones y debates que precedieron a la XIII Conferencia Nacional de la Spartacist League/U.S., sección de la Liga Comunista Internacional (Cuartainternacionalista), ese mismo año y se publicó originalmente en Workers Vanguard No. 949 (1° de enero de 2010).
En el pleno de nuestro Comité Ejecutivo Internacional, celebrado a principios de 2008, hubo una discusión y, creo, diferencias incipientes en torno al contenido del término “muerte del comunismo”, lo cual es clave para entender las condiciones político-ideológicas del mundo postsoviético. En ese entonces, yo argumenté:
“Una cuestión importante al discutir el trabajo en Sudáfrica y México...es si estos países —se ha mencionado a China y Grecia— son una excepción a lo que hemos llamado el ‘retroceso en la conciencia’ y la ideología de la ‘muerte del comunismo’, y en qué sentido lo son. Pero el concepto de excepción implica una norma. Así que, ¿cuál es esa norma? La abrumadora mayoría de nuestra tendencia se ubica en los países capitalistas-imperialistas avanzados de Europa Occidental y Norteamérica... Es aquí donde todos los días, de manera generalizada, encontramos la ideología de la ‘muerte del comunismo’. Y creo que esto ha determinado un cierto entendimiento parcial y deformado de las delineaciones y divisiones políticas radicalmente modificadas en todo el mundo.
“Casi cada vez que usamos el término ‘muerte del comunismo’ lo vinculamos al triunfalismo burgués. No nos referimos al triunfalismo de la burguesía de la India, Egipto o Brasil. Nos referimos al triunfalismo de la burguesía imperialista occidental, principalmente la estadounidense. Pero el escepticismo respecto a la posibilidad de una sociedad comunista internacional futura —y esto es el núcleo de la ‘muerte del comunismo’— en los países del Tercer Mundo no puede identificarse con el triunfalismo y la dominación del imperialismo estadounidense. Más bien, nos encontramos con un ascenso, bastante significativo y con amplias bases de apoyo, de movimientos político-ideológicos que se presentan como oponentes del triunfalismo imperialista estadounidense. El ejemplo más obvio es, claro, el populismo nacionalista latinoamericano ejemplificado por Hugo Chávez. Pero también encontramos el mismo fenómeno en un sentido muy derechista, que es el ascenso del fundamentalismo islámico antioccidental en los países del Medio Oriente. Osama bin Laden, Hugo Chávez, Tony Blair, Bill Clinton: todos ellos representan la ‘muerte del comunismo’ de diversos modos y en diversos contextos nacionales”.
El núcleo de la “muerte del comunismo” es precisamente ése: un escepticismo respecto a la posibilidad de una civilización comunista global en el sentido marxista. Eso es un terreno común básico que comparten diversas tendencias políticas que a veces tienen actitudes fuertemente hostiles al imperialismo occidental, la democracia parlamentaria, la economía capitalista de mercado y otras cuestiones controvertidas (como la degradación ambiental), que separan a la izquierda de la derecha en el sentido convencional de estos términos.
Para asegurarme de que todos tenemos un entendimiento común de los términos, voy a reafirmar brevemente las principales características que tendría una sociedad plenamente comunista a escala global. La escasez económica ha sido superada, por lo que ha podido eliminarse el trabajo asalariado (“de cada cual, según su capacidad; a cada cual, según sus necesidades”). El trabajo enajenado ha sido remplazado por trabajo creativo, científico y cultural (Marx alguna vez usó la composición musical como ejemplo de esto). El estado se ha extinguido de manera que, en palabras de Engels, el gobierno sobre los hombres ha dado paso a la administración de las cosas. Las afiliaciones racial, nacional y étnica han desaparecido mediante una extensa procreación interétnica y la movilidad global (“el género humano es la Internacional”). La familia ha sido remplazada por instituciones colectivas para el trabajo doméstico, la crianza y la socialización de los niños.
La abrumadora mayoría de quienes se consideran izquierdistas y pasan de los 40 o 50 años, consideran que una sociedad futura como la que describí es utópica. La abrumadora mayoría de los izquierdistas más jóvenes, representados, por ejemplo, por el medio de los “foros sociales”, para todo propósito práctico desconocen el concepto marxista de la civilización comunista global y son indiferentes a él. Sus preocupaciones son defensivas y minimalistas: apoyar los derechos democráticos de los pueblos oprimidos (por ejemplo, los palestinos), detener el desmantelamiento del “estado del bienestar” en Europa Occidental o impedir que el medio ambiente se siga degradando (calentamiento global).
Voy a replantear mi argumento haciendo referencia a El estado y la revolución de Lenin. Cuando esta obra se publicó en 1918 y en las décadas subsecuentes, la principal diferencia entre los marxistas revolucionarios y las demás tendencias de izquierda tenía que ver con el tema que se discute en el capítulo I (“La sociedad de clases y el estado”). Ahí, Lenin afirma concisamente:
“La doctrina de Marx y Engels sobre la ineluctabilidad de la revolución violenta se refiere al estado burgués. Éste no puede ser sustituido por el estado proletario (por la dictadura del proletariado) mediante la ‘extinción’, sino sólo, como regla general, mediante la revolución violenta” [énfasis en el original].
En el periodo postsoviético, la diferencia más fundamental entre nosotros y las demás tendencias de la izquierda tiene que ver con el tema que se discute en el capítulo V (“Las bases económicas de la extinción del estado”) y que se explica concisamente en el siguiente pasaje:
“La base económica de la extinción completa del estado significa un desarrollo tan elevado del comunismo que en él desaparece la oposición entre el trabajo intelectual y el manual. En consecuencia, deja de existir una de las fuentes más importantes de la desigualdad social contemporánea, una fuente que en modo alguno puede ser suprimida de golpe por el solo hecho de que los medios de producción pasen a ser propiedad social, por la sola expropiación de los capitalistas.
“Esta expropiación dará la posibilidad de desarrollar las fuerzas productivas en proporciones gigantescas. Y al ver cómo retrasa el capitalismo ya hoy, de modo increíble, este desarrollo y cuánto podríamos avanzar sobre la base de la técnica moderna ya lograda, tenemos derecho a decir con la mayor certidumbre que la expropiación de los capitalistas originará inevitablemente un desarrollo gigantesco de las fuerzas productivas de la sociedad humana” [énfasis en el original].
La generación postsoviética de activistas de izquierda no puede entender fácilmente las ideas expuestas arriba porque no ha pensado en ellas.
El triunfalismo del imperialismo estadounidense no es el problema
Si bien la claridad sobre la cuestión de la “muerte del comunismo” no bastará para resolver nuestros problemas, la continua confusión a este respecto sí contribuirá a agravarlos. El no reconocer la diferencia más fundamental que nos separa del resto de la izquierda —el hecho de que no compartimos un mismo fin último— ha sido un importante factor subyacente en los recurrentes problemas políticos del partido.
Cuando aún era editor de Workers Vanguard, Jan Norden [actualmente del centrista Grupo Internacionalista] consideraba, de manera consciente y sistemática, que la “muerte del comunismo” era principalmente una expresión del triunfalismo del imperialismo estadounidense. De ahí que creyera que el levantamiento zapatista de los empobrecidos campesinos indígenas del sur de México en 1994 sería un poderoso contragolpe que debilitaría, al menos en América Latina, el efecto ideológico de la caída de la Unión Soviética. Desde que Norden desertó de nuestra organización en 1996, ha habido una tendencia en nuestro partido a amalgamar bajo el rubro de “retroceso en la conciencia” (un término que acuñé yo en la lucha contra Norden) el escepticismo respecto a la sociedad comunista futura, el triunfalismo imperialista occidental y el reformismo socialdemócrata tradicional. Algunos camaradas han argumentado que la principal diferencia que nos separa del resto de la izquierda versa sobre si el estado capitalista puede o no reformarse, como si estuviéramos en los tiempos de Lenin contra Kautsky en la secuela inmediata de la Revolución de Octubre.
Una formulación estándar tanto en nuestra literatura pública como en nuestro discurso interno es que el efecto de la “muerte del comunismo” ha sido internacionalmente “desigual”. El término “desigual” implica que el efecto puede medirse cuantitativamente en una escala lineal: muy alto en Estados Unidos y Francia, mucho más bajo en México y Sudáfrica. Como alguna vez fui estudiante de economía académica y después fui maestro, me imagino una gráfica de barras que mide y compara, por ejemplo, la producción nacional per cápita de distintos países. Pero el efecto diferencial que tuvo internacionalmente la “muerte del comunismo” no puede entenderse de ese modo. Lo que encontramos no son distintos niveles, sino distintas formas de la ideología postsoviética.
Tomemos por caso a Rusia. Al explicar el concepto de la “muerte del comunismo”, frecuentemente usamos la formulación de que la antigua Unión Soviética es considerada, en el mejor de los casos, un “experimento fallido”. Eso en general es cierto en Europa Occidental y Norteamérica. No es tan cierto en el Tercer Mundo. Y no es cierto en absoluto en Rusia. Todo lo contrario. El sector políticamente dominante de la nueva clase capitalista rusa, representado por Vladímir Putin, considera que la Unión Soviética fue el más exitoso de los experimentos, por decirlo así, de la construcción estatal centrada en Rusia. En 2005, Putin declaró que el colapso de la Unión Soviética había sido “la mayor catástrofe geopolítica del siglo XX” (citado en Edward Lucas, The New Cold War: Putin’s Russia and the Threat to the West [La nueva Guerra Fría: La Rusia de Putin y la amenaza al Occidente, 2008]). Supongo que en toda la sociedad rusa está extendida una actitud similar respecto a la antigua URSS.
En los últimos años, el régimen de Putin y en general la élite rusa han querido restaurar la reputación histórica de Stalin como el gran líder de una potencia mundial dominada por Rusia en el siglo XX. El embajador ruso en la OTAN adorna su oficina con un retrato de Stalin. Un popular programa de televisión, “El nombre de Rusia”, ubicó a Stalin como uno de los cinco personajes históricos más grandes del país (Economist, 27 de noviembre de 2008). En 2007, una guía educativa de patrocinio oficial, Una historia moderna de Rusia, 1945-2006: Manual para el maestro, comparaba favorablemente a Stalin con Pedro el Grande: “Stalin siguió la lógica de Pedro el Grande: exigir lo imposible...para obtener lo máximo posible”. Luego continúa:
“Él [Stalin] es considerado uno de los líderes más exitosos de la URSS. El territorio del país llegó a los límites del viejo imperio ruso (y en algunas áreas lo sobrepasó). Se consiguió la victoria en una de las mayores guerras; la industrialización de la economía y la revolución cultural se llevaron a cabo con éxito, lo que produjo no sólo educación de masas, sino el mejor sistema educativo del mundo. La URSS llegó a ser uno de los países líderes en ciencias; el desempleo fue prácticamente derrotado”.
—citado en Lucas, The New Cold War
No precisamente la descripción de un “experimento fallido”.
En cierto modo nos es más difícil lidiar con la forma que la “muerte del comunismo” presenta en Rusia que la que tiene en Europa Occidental y Norteamérica. En estas últimas regiones, la antigua Unión Soviética todavía se identifica principalmente con el “socialismo”, no con el “imperialismo ruso”. Stalin se considera un discípulo de Marx y Engels y como tal en general se le condena. En Rusia, Stalin se considera el sucesor de Pedro el Grande y Catalina la Grande, y como tal se le ensalza. Para muchos rusos, el comunismo no ha muerto porque nunca estuvo vivo.
Incluso antes de que la severidad de la actual desaceleración económica mundial se volviera evidente el pasado otoño, el triunfalismo del “libre mercado” había dejado de ser una corriente importante en el clima de la opinión burguesa incluso en Estados Unidos. Hoy, hay voceros prominentes y respetados del capital financiero estadounidense, como el antiguo director de la Reserva Federal, Paul Volcker, que anuncian una desaceleración global profunda y prolongada. Las comparaciones con la Gran Depresión de los años 30 se han vuelto un lugar común. El alcalde tory [conservador] de Londres comentó que en estos días leer el Financial Times de esa ciudad es como frecuentar una secta suicida milenarista. Sin embargo, ninguna opinión burguesa actual se muestra preocupada por la posibilidad de revoluciones socialistas inminentes en ningún lado o la resurrección de partidos comunistas de masas que reivindiquen la tradición marxista-leninista.
De fines y medios: Un recorrido histórico
En la sección titulada “La fase superior de la sociedad comunista” del capítulo V de El estado y la revolución, Lenin escribió:
“Desde el punto de vista burgués, es fácil declarar ‘pura utopía’ semejante régimen social y burlarse diciendo que los socialistas prometen a todos el derecho a recibir de la sociedad, sin el menor control del trabajo realizado por cada ciudadano, la cantidad que deseen de trufas, automóviles, pianos, etc. Con estas burlas siguen saliendo del paso, incluso hoy, la mayoría de los ‘sabios’ burgueses, que demuestran así su ignorancia y su defensa interesada del capitalismo”.
Con el término “sabios burgueses”, Lenin se refería a los intelectuales que apoyaban y justificaban abiertamente el sistema económico capitalista. Lenin no incluía en esta categoría a los voceros ideológicos de la II Internacional (Socialista), como Karl Kautsky, que se consideraba a sí mismo un marxista ortodoxo.
Si para 1917-1918 los líderes del ala derecha de los partidos socialdemócratas de masas (como Friedrich Ebert en Alemania, Albert Thomas en Francia o Emile Vandervelde en Bélgica) seguían creyendo o no subjetivamente en una futura sociedad socialista es un asunto distinto. Lo más probable es que no. Pero ninguno de ellos repudió públicamente la meta tradicional del movimiento socialista como proyecto utópico.
Al principio de la Revolución Alemana, en noviembre de 1918, el centrista Partido Socialdemócrata Independiente puso una serie de condiciones (exigencias) a su participación en un gobierno de coalición con el Partido Socialdemócrata (SPD) sobre la base de los consejos de obreros y soldados que entonces existían. La primera de ellas era: “Alemania debe ser una república socialista”. A eso, la dirección del SPD respondió: “Esta exigencia es la meta de nuestra propia política. Sin embargo es el pueblo quien debe decidir esto a través de la asamblea constituyente” (citado en John Riddell, ed., The German Revolution and the Debate on Soviet Power: Documents, 1918-1919: Preparing the Founding Congress [La Revolución Alemana y el debate sobre el poder soviético: Documentos, 1918-1919: Preparando el congreso de fundación, 1986]). Al atacar la Revolución de Octubre y a la recién nacida Internacional Comunista, los líderes socialdemócratas condenaban principalmente la dictadura del proletariado como una violación de la democracia, que identificaban con un gobierno de tipo parlamentario elegido por sufragio universal e igual.
Aquí es útil revisar el libro Moscú bajo Lenin, unas memorias que escribiera a finales de los años cuarenta y principios de los cincuenta Alfred Rosmer, colega y amigo de Trotsky. Rosmer había sido anarquista y después uno de los principales intelectuales sindicalistas de Francia, antes de sumarse a la recién fundada Internacional Comunista. En estos recuerdos, Rosmer narra la reacción inicial que provocó El estado y la revolución de Lenin entre los socialdemócratas ortodoxos como Kautsky y Jean Longuet (el nieto de Marx) así como entre los anarquistas:
“Era un libro extraordinario y su destino fue singular: Lenin, marxista y socialdemócrata, era atacado por los teóricos de los partidos socialistas que invocaban el marxismo: ‘¡Eso no es marxismo!’ gritaban, es una mezcla de anarquismo, de blanquismo; ‘de blanquismo a la salsa tártara’, escribía uno de ellos para hacer una frase ingeniosa. Por el contrario, este blanquismo y su salsa eran para los revolucionarios situados fuera del marxismo ortodoxo, sindicalistas y anarquistas, una agradable revelación. Jamás un lenguaje semejante salía de las bocas de los marxistas que ellos conocían”.
Louis-Auguste Blanqui (1805-1881) fue el último de los grandes representantes de la tradición comunista jacobina originada con la Conspiración de los Iguales de Babeuf en los últimos días de la Revolución Francesa. La concepción babeufista del comunismo (desarrollada en una sociedad preindustrial) tenía que ver con la distribución y el consumo más que con la producción y la superación de la escasez económica. Sin embargo, al calificar a Lenin de “blanquista”, Kautsky, Longuet et al. no se referían a ese aspecto de la perspectiva jacobino-comunista. El “blanquismo” de Lenin era para ellos el derrocamiento insurreccional del estado capitalista organizado y dirigido por un partido revolucionario de vanguardia.
Como señala Rosmer, El estado y la revolución fue muy bien recibido entre varios anarquistas y sindicalistas, algunos de los cuales creyeron que Lenin se estaba moviendo del marxismo hacia el campo político de ellos. Sin embargo, los anarquistas más cultivados en cuestiones de doctrina entendieron que, si bien Lenin estaba de acuerdo con la necesidad de un derrocamiento insurreccional del estado burgués, todavía sostenía, e incluso enfatizaba, el programa marxista de la dictadura del proletariado como transición a una sociedad plenamente comunista. A este respecto, Rosmer cita a un anarquista alemán, Erich Mühsam, que, estando preso en 1919, escribió:
“Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y de las tareas comunistas del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... Ya no hay obstáculos insuperables para la unificación del proletariado revolucionario entero. Los anarquistas comunistas, ciertamente, han tenido que ceder en el punto de desacuerdo más importante entre las dos grandes tendencias del socialismo; han debido renunciar a la actitud negativa de Bakunin ante la dictadura del proletariado y rendirse en este punto a la opinión de Marx”.
Para Mühsam, el “desacuerdo” entre Bakunin y Marx respecto a la dictadura del proletariado tenía que ver con el medio de llegar a un fin último que ambos compartían: una sociedad igualitaria sin clases y sin estado.
Todos sabemos que en una polémica política las ideas y posiciones que no se discuten son, a su modo, tan importantes como las que se discuten. Uno no discute contra posiciones que el oponente no sostiene y especialmente donde hay un terreno común. Por ejemplo, al polemizar contra liberales negros o izquierdistas radicales en Estados Unidos, no refutamos la falsa noción que exponen algunos racistas de derecha de que los negros son “inferiores” a los blancos. En 1918-1920, Lenin y Trotsky escribieron sendos libros polémicos contra Kautsky. En ningún lado de La revolución proletaria y el renegado Kautsky como tampoco en Terrorismo y comunismo se argumenta contra la posición de que la sociedad comunista en el sentido marxista sea algo utópico, pues Kautsky no defendía tal posición.
Adelantémonos hasta finales de los años treinta, cuando el movimiento comunista internacional estaba ya totalmente estalinizado. Consideremos específicamente al joven Maxime Rodinson, un intelectual judío francés que luego se convertiría en un prominente académico de izquierda especializado en el Medio Oriente y la sociedad islámica. En un ensayo de 1981 titulado “Autocrítica”, Rodinson recordó cuál fue el estado de espíritu que lo llevó a ingresar al Partido Comunista Francés en 1937 (al cual abandonó en 1958):
“La adhesión al comunismo implicaba, e implica todavía, comprometerse con una lucha que supuestamente le permitirá a la humanidad realizar un salto esencial y eminentemente benéfico: acabar con un sistema que permanentemente produce pobreza y crimen, que subyuga y condena a millones de personas a lo largo del mundo a una vida atroz o incluso a la muerte. La intención es crear una humanidad liberada en la que todos puedan florecer hasta donde se los permita su potencial, en la que el colectivo de seres libres controle la administración sobre las cosas y establezca el mínimo indispensable de reglas para armonizar las relaciones entre los seres humanos”.
—Cult, Ghetto, and State: The Persistence of the Jewish Question (Culto, gueto y estado: La persistencia de la cuestión judía, 1983)
Como intelectual, Rodinson podía articular las metas liberadoras del marxismo mejor que los muchos millones de obreros jóvenes que ingresaron a los partidos comunistas de Francia e Italia, la India y Vietnam y otros lugares durante la era de Stalin. Sin embargo, muchos de esos obreros —aunque ciertamente no todos— también estaban motivados por una visión del futuro de liberación social multilateral. No consideraban a los partidos comunistas como meras agencias políticas para defender y promover sus intereses económicos o sociales (por ejemplo, nacionales) dentro del sistema capitalista-imperialista existente.
En general, los obreros políticamente avanzados y los intelectuales izquierdistas que apoyaban a los partidos socialdemócratas de masas no compartían la concepción marxista de una sociedad genuinamente comunista. Pero ellos también aspiraban a una sociedad radicalmente diferente y mejor que la presente. En 1961, un intelectual socialdemócrata de izquierda, el británico Ralph Miliband, publicó un libro altamente crítico del Partido Laborista titulado Parliamentary Socialism: A Study of the Politics of Labour [Socialismo parlamentario: Un estudio de la política del laborismo]. El libro apareció en la secuela inmediata de un intento fallido por parte de los líderes del ala derecha del partido por deshacerse de la Cláusula IV de la constitución partidista de 1918. La Cláusula IV en general se consideraba el programa máximo del Partido Laborista: “Asegurar a los trabajadores manuales e intelectuales la plenitud de los frutos de su industria y la más equitativa distribución de todo cuanto sea posible, sobre la base de la propiedad común de los medios de producción, distribución e intercambio”. Al describir la batalla sobre la Cláusula IV que tuvo lugar en 1959-1960, Miliband escribió: “Ante la violenta resistencia [por parte de las bases obreras del partido] que encontró, la propuesta tuvo que abandonarse”. Para los años 80, ya nadie hubiera usado el término “socialismo parlamentario” para encapsular el programa o incluso la doctrina oficial del Partido Laborista británico. Y, en 1995, la Cláusula IV fue suprimida del programa formal del partido en una conferencia especial, pese a la oposición de algunos de los grandes sindicatos.
De principios a mediados de los años 60, hubo en Estados Unidos una radicalización de izquierda entre la juventud estudiantil y algunos intelectuales de mayor edad. Una expresión institucionalizada de esto fue la Conferencia de Académicos Socialistas que se celebraba anualmente en la ciudad de Nueva York. En 1966, los organizadores de la conferencia invitaron al historiador marxista Isaac Deutscher a dar una presentación sobre el “hombre socialista”. En esa época, el carácter cultural y sicológico de una sociedad verdaderamente socialista era un asunto de vivo interés entre los jóvenes intelectuales izquierdistas no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo. Por ejemplo, a principios de los años 60, el Ché Guevara escribía sobre la eliminación del trabajo enajenado en la Cuba “socialista”. Para un análisis retrospectivo del pensamiento de Guevara a este respecto, ver: “‘Radical Egalitarian’ Stalinism: A Post Mortem” [Estalinismo “igualitario radical”: Un post mortem] en Spartacist [Edición en inglés] No. 25 (verano de 1978). En su presentación sobre el “hombre socialista”, Deutscher tocó diversos puntos en los que la generación postsoviética de activistas de izquierda no está pensando en absoluto.
Huntington contra Fukuyama, otra vez
Empecé a desarrollar mis pensamientos sobre la “muerte del comunismo” y las condiciones ideológicas del mundo postsoviético principalmente durante las discusiones informales que tuve con Norden entre 1991 y su salida de nuestra organización en 1996. Como ya se ha señalado, Norden identificaba la “muerte del comunismo” principalmente como una expresión del triunfalismo imperialista estadounidense. Así, él solía ligar ese término con la fórmula de un “nuevo orden mundial”, que George Bush había proclamado en el momento de la Guerra del Golfo de 1991 contra Irak. Norden creía que el que el cuerpo central de la dirección de nuestra tendencia hubiera reconocido que el carácter del periodo postsoviético estaba marcado por un retroceso histórico en la conciencia de la clase obrera internacionalmente era una capitulación a las presiones del triunfalismo imperialista estadounidense.
La forma en que Norden enfocaba esta cuestión estaba influenciada por las opiniones del intelectual de derecha estadounidense (entonces neoconservador) Francis Fukuyama, que declaró que el colapsó del bloque soviético había marcado “el fin de la historia”. Una versión sobresimplificada de la tesis del “fin de la historia” de Fukuyama llegó a ser muy conocida entre lo que podría llamarse el público educado estadounidense, el tipo de gente que está suscrito al New York Review of Books y ocasionalmente lee el Foreign Affairs. No sé si Norden leyó realmente a Fukuyama. Yo sí lo hice, y también leí a otros ideólogos burgueses de la derecha estadounidense, especialmente a Samuel P. Huntington y Zbigniew Brzezinski, quienes disentían fuertemente de la versión color de rosa que tenía Fukuyama del mundo postsoviético. Estoy volviendo a este debate porque me fue útil para entender la relación entre la “muerte del comunismo” y las diversas corrientes postsoviéticas de la ideología burguesa, especialmente en los países capitalistas occidentales (pero no exclusivamente en ellos).
Fukuyama tomó el término y el concepto de “fin de la historia” del filósofo alemán Georg Hegel. Hegel usó esa expresión para describir las consecuencias histórico-mundiales de la Batalla de Jena de 1806, en la que el ejército de la Francia napoleónica derrotó al reino de Prusia. Tras la batalla, los franceses ocuparon y gobernaron el sur y el oeste de Alemania. Hegel estuvo entre los pocos intelectuales alemanes prominentes que apoyó al régimen napoleónico, al que consideraba históricamente progresivo, y colaboraron con él.
La concepción hegeliana del “fin de la historia” tenía un componente negativo y uno positivo. El componente negativo era que la ideología dominante de la Europa feudal tardía —el absolutismo monárquico sancionado y apoyado por las iglesias cristianas— había perdido su antiguo poder de determinar el curso futuro de la historia. El componente positivo era que los principios liberales de la Revolución Francesa, tal y como Hegel los entendía (y como los representaba Napoleón), habían llegado a ser capaces de conquistarlo todo en el ámbito de las ideas y con el tiempo se establecería a lo largo de Europa un nuevo orden sociopolítico en conformidad con el nuevo Zeitgeist (espíritu de los tiempos).
De igual modo, la versión de Fukuyama del “fin de la historia” tenía componentes negativos y positivos. El componente negativo, desde luego, era la “muerte del comunismo”:
“Si bien todavía hay en el mundo poder comunista, éste ha dejado de reflejar una idea dinámica y atractiva. Quienes se consideran a sí mismos comunistas se ven obligados a librar continuas batallas de retaguardia para preservar algo de su antigua posición y su antiguo poder. Los comunistas se encuentran en la poco envidiable situación de defender un orden social viejo y reaccionario cuya hora ha pasado ya hace mucho, como los monárquicos que lograron llegar al siglo XX”.
—The End of History and the Last Man (El fin de la historia y el último hombre, 1992)
Aquí Fukuyama expresa lo que es una moneda corriente entre todas las tendencias de la ideología burguesa postsoviética.
Eran las conclusiones positivas que sacó del colapso del bloque soviético las que constituían el núcleo de su tesis del “fin de la historia”. Sostenía que los valores socioculturales y las correspondientes instituciones económicas y políticas del mundo capitalista occidental terminarían por imponerse eventualmente a escala global:
“Es en este marco donde el carácter marcadamente mundial de la revolución liberal adquiere una especial significación, puesto que constituye una evidencia más de que está operando un proceso que dicta un patrón evolutivo común para todas las sociedades humanas; en pocas palabras, algo así como una Historia Universal de la Humanidad en dirección a la democracia liberal...
“Y si hemos llegado a un punto en el que se ha vuelto difícil imaginar un mundo sustancialmente distinto al nuestro, en el que el futuro no representa de ninguna manera evidente u obvia una mejoría respecto a nuestro orden actual, luego entonces debe considerarse la posibilidad de que la Historia misma haya llegado a su fin” [énfasis en el original].
La noción de Fukuyama de una “revolución liberal” universalmente triunfante sufrió un denso fuego por parte de algunos voceros intelectuales prominentes del imperialismo estadounidense. Su principal antagonista fue Samuel P. Huntington, que contraponía su propia tesis del “choque de civilizaciones” al “fin de la historia” de Fukuyama. Refiriéndose a este último, Huntington comentó con condescendencia: “El momento de euforia del fin de la Guerra Fría generó una ilusión de armonía, que pronto se reveló como tal” (The Clash of Civilizations and the Remaking of World Order [El choque de civilizaciones y la reconstrucción del orden mundial, 1996]). Sin duda, Huntington concordaba con Fukuyama en que ya nunca podría haber estados poderosos ni un movimiento político internacional con apoyo de masas que afirmara representar una alternativa universal, como el comunismo, al capitalismo tipo occidental y la “democracia”. Pero también sostenía que una buena parte del mundo —y en particular Rusia, el Oriente islámico y China— se vería dominada por gobiernos y movimientos políticos antioccidentales basados en valores y tradiciones nacionales y religioso-culturales:
“En este nuevo mundo, los conflictos más generalizados, importantes y peligrosos no serán entre clases sociales, entre ricos y pobres, ni entre otros campos económicamente definidos, sino entre pueblos provenientes de diferentes entidades culturales...
“La civilización occidental es la más poderosa y seguirá siéndolo durante muchos años. Sin embargo, comparado con el de otras civilizaciones, su poder está declinando. Cuando el Occidente intenta afirmar sus valores y proteger sus intereses, las sociedades no occidentales enfrentan una alternativa. Algunas intentan emularlo o colgarse de él. Otras sociedades confucianas e islámicas intentan expandir su propio poder militar y económico para resistir y ‘contrarrestar’ a Occidente. Un eje central de la política mundial posterior a la Guerra Fría es, pues, la interacción del poder y la cultura occidentales con el poder y la cultura de civilizaciones no occidentales”.
El debate Huntington/Fukuyama subraya la necesidad de que diferenciemos entre la creencia en la “muerte del comunismo”, que es generalizada y sigue siendo actual, y el limitado y efímero triunfalismo imperialista estadounidense en la secuela inmediata de la caída de la Unión Soviética.
Breves conclusiones
Una pregunta importante que enfrentamos puede ser formulada de este modo: ¿es posible que un levantamiento espontáneo, que implique a grandes sectores de la clase obrera, contra un gobierno derechista, pueda llevar a situaciones prerrevolucionarias o incluso revolucionarias (es decir, a órganos de poder dual) aun si la masa de los obreros y los trabajadores en general no aspira al socialismo? Yo creo que sí. Aunque nunca hemos experimentado semejante acontecimiento, no debemos descartarlo. Por ahora, nuestra tarea principal consiste en propagar una visión marxista del mundo con la expectativa de reclutar cantidades relativamente pequeñas de intelectuales izquierdistas y obreros avanzados. Parafraseando a John Maynard Keynes: cuando la realidad cambie, cambiarán nuestras perspectivas.
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2016.06.06 15:03 ShaunaDorothy Alemania ¡Abajo los intentos por criminalizar la prostitución! (Junio de 2014)

Espartaco No. 41 Junio de 2014
A continuación presentamos la traducción de extractos de un artículo de Spartakist No. 201 (enero de 2014), publicado por nuestros camaradas del Partido Obrero Espartaquista de Alemania. Aunque la prostitución en sí no es actualmente un crimen en Alemania, el nuevo gobierno de coalición entre la Unión Demócrata Cristiana (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) ha anunciado que planea imponer nuevas restricciones, disfrazadas de medidas para combatir el “tráfico sexual”.
Durante la presentación del último libro de la reaccionaria feminista burguesa Alice Schwarzer —una colección de artículos bajo el título amarillista de Prostitution—Ein deutscher Skandal. Wie konnten wir zum Paradies der Frauenhändler werden? (Prostitución: Un escándalo alemán; ¿Cómo pudimos convertirnos en el paraíso de los traficantes de mujeres?)—, grupos de trabajadoras sexuales, la Organización Alemana de Servicios Contra el SIDA y otros miembros de la audiencia protestaron activamente. En el evento, que tuvo lugar el 14 de noviembre de 2013 en Berlín, el podio estuvo ocupado exclusivamente por partidarios de Schwarzer. Entre ellos se encontraba un investigador de la policía, ¡que llamó por la reinstauración del registro de prostitutas! Previo al evento, Juanita Henning (presidenta de la Asociación Doña Carmen, un grupo defensor de los derechos de las prostitutas) explicó correctamente que lo que Schwarzer propone es una “ley policiaca, simple y llanamente” y la describió como una “feminista policiaca alemana”. Hacia el final del evento, una de las personas que hablaron en defensa de los derechos de las trabajadoras sexuales recibió un aplauso de tal magnitud que los oradores se sintieron obligados a abandonar el podio.
Desde que lanzaron su “Llamado Contra la Prostitución” en otoño del año pasado, Schwarzer y su revista Emma han estado en campaña para volver a criminalizar la prostitución. Para lograrlo, Schwarzer equipara la prostitución con la esclavitud, exigiendo “el ostracismo y, cuando sea necesario, también el castigo legal para sus clientes”. La “gran coalición” entre la CDU y el SPD ya ha anunciado que se va a “castigar...la prostitución derivada de la pobreza, al igual que la prostitución forzada, de manera más severa, con la introducción de nuevas figuras delictivas” (“Futuros castigos para los clientes de prostitutas forzadas”, Frankfurter Allgemeine Zeitung, 2 de diciembre de 2013).
Como marxistas, nos oponemos sin ambigüedades a estas medidas. La criminalización de los clientes sería un paso decisivo hacia la criminalización renovada de la prostitución —y de las prostitutas—. Decimos: ¡intercambiar dinero por sexo no es un crimen, ni por parte de las prostitutas ni de sus clientes! Afirmar que los únicos blancos de la legislación serían los clientes que pagan a sabiendas de que la persona ha sido forzada a prostituirse es un pretexto: esto es prácticamente imposible de demostrar y, en realidad, sirve sólo como excusa para fomentar la represión estatal, incrementar el número de redadas contra los burdeles y aterrorizar a las prostitutas, muchas de ellas inmigrantes, en las calles y donde sea.
Una ley similar rige desde hace años en Gran Bretaña. Nuestros camaradas de la Spartacist League/Britain escribieron: “De hecho, las inmigrantes ‘rescatadas’ por la policía durante las redadas ‘antitráfico’ son rutinariamente deportadas” (“Down With Labour’s Crackdown on Prostitution” [Abajo las medidas represoras del Partido Laborista contra la prostitución], Workers Hammer No. 205, invierno de 2008-09). En Francia, una ley basada en el “modelo sueco” de 1999, que considera un crimen pagar por sexo, recientemente superó la primera lectura, a pesar de las sostenidas protestas en contra.
La propaganda gubernamental a favor de reprimir la prostitución viene acompañada del discurso racista sobre las supuestas “bandas criminales” que, se asegura, han estado inundando el país con “prostitutas forzadas”, particularmente desde la extensión de la Unión Europea (UE) hacia el oriente. Es de esperarse que este alarmismo se incrementará aún más cuando los ciudadanos de Rumania y Bulgaria, con sus considerables minorías romaníes [gitanas], que viven en la pobreza abyecta, reciban el derecho formal a trabajar en Alemania a partir de enero de 2014.
En Europa Occidental, la actual crisis económica ha dado como resultado un rápido incremento de los ataques contra la vulnerable minoría romaní, que ha sufrido en la marginación durante siglos. Los gobiernos capitalistas están utilizando a los romaníes como chivos expiatorios, echando mano incluso de campañas mediáticas que reciclan difamaciones de origen medieval, como la mentira de que los romaníes roban niños y trafican con seres humanos. Alice Schwarzer es una aguerrida impulsora de esta campaña: su libro incluye artículos titulados “Un viaje a la patria de la prostitución forzada” (Europa Oriental, en especial Rumania y Bulgaria) y “Un viaje a la tierra de los vampiros”, con todo y citas de Drácula de Bram Stoker. Su “Llamado” propone protección contra la deportación únicamente para los “testigos”, es decir sólo para quienes se decidan a cooperar con el estado burgués.
La Liga Comunista Internacional se ha opuesto siempre a la UE como un bloque comercial imperialista en el que Alemania, Francia y Gran Bretaña llevan la voz cantante. Otros miembros, entre ellos los antiguos países del Bloque Soviético [dominado por los estalinistas], proporcionan mano de obra barata y mercados. La desesperada situación de los romaníes en estos países es un resultado directo de la contrarrevolución capitalista en estos antiguos estados obreros deformados, que condujo a masacres interétnicas y al nacionalismo genocida. El deseo de los romaníes de emigrar es frecuentemente nada más que un intento desesperado de escapar de la persecución racista y de la más abyecta pobreza. La única razón por la que las siniestras bandas que trafican con inmigrantes ilegales pueden operar es que los gobiernos capitalistas están decididos a mantener fuera a los trabajadores extranjeros y actúan con violencia homicida contra los refugiados. Nuestra demanda es: ¡plenos derechos de ciudadanía para quienes hayan llegado hasta aquí!
¡La prostitución forzada, por ejemplo a través de la esclavitud por deudas, la violación y la brutalidad sexual son auténticos crímenes! Sin embargo, nos oponemos a los intentos por parte del estado de equiparar la “esclavitud sexual” y la “prostitución forzada” con la prostitución en sí y de retratar cualquier intercambio de dinero por sexo como una forma potencial de esclavitud. La prostitución con mucha frecuencia degrada y explota, pero criminalizarla sólo empuja a las prostitutas hacia los medios lúmpenes, donde prácticamente pierden la posibilidad de acceder a los servicios sociales y de salud y donde se vuelven mucho más vulnerables a la criminalidad de pandillas y a la violencia de los proxenetas. Como marxistas advertimos que todas y cada una de las intervenciones del estado burgués no harán sino incrementar directamente la miseria de la gente involucrada; su único objetivo es servir de pretexto para incitar a la policía y los tribunales a atacar a los inmigrantes, a las mujeres y a la sexualidad misma.
A todo esto, ¿qué es la prostitución?
El estatus de la prostituta está relacionado con el estatus de la mujer en general, que es a su vez una medida del avance de una sociedad determinada. De ese modo, las condiciones que enfrentan las prostitutas varían ampliamente dependiendo de la época, el lugar y la clase social. Como escribimos en “Cruzada de los EE.UU. y la ONU contra el ‘tráfico sexual’” (Spartacist [Edición en español] No. 33, enero de 2005):
“Hay un mundo de diferencias entre la vida lujosa y llevadera de una dueña de un burdel de Hollywood como Heidi Fleiss (que igual terminó tras las rejas) y la de la prostituta callejera drogadicta e infectada de SIDA en un gueto empobrecido, sin opciones y sin salida. Sin embargo, todas las prostitutas son sometidas al oprobio social generalizado de la hipocresía y el moralismo burgueses, que las hace víctimas fáciles del abuso, las golpizas, la violación y el robo”.
El principal instrumento para la opresión de la mujer en la sociedad de clases es la institución de la familia, como explicó Friedrich Engels en su brillante obra El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884). En las antiguas sociedades de cazadores-recolectores, las mujeres y los hombres vivían en igualdad y era la madre la que determinaba el linaje porque sólo podía establecerse con certeza la maternidad de un niño. Pero con el desarrollo de una clase dominante poseedora se hizo necesario establecer un criterio incuestionable para transmitir la propiedad, algo que estableciera sin ambigüedades la paternidad de los niños. Fue así como emergió la familia monógama, en la que el matrimonio representa la subyugación de las mujeres frente a los hombres; en palabras de Engels, fue “la gran derrota histórica del sexo femenino en todo el mundo”.
Fue la institución de la familia la que introdujo el dinero en las relaciones sexuales. Tanto en la contratación de prostitutas por hora como en la “adquisición” de una esposa, la familia y la opresión de la mujer están siempre basadas en la propiedad privada; básicamente, son sólo la moral religiosa y las leyes capitalistas las que marcan la diferencia entre el papel de esposa y el de prostituta. Los destacados científicos sexuales William H. Masters y Virginia E. Johnson (ninguno de ellos marxista) llegaron a la misma conclusión: “Es complicado definir la prostitución ya que los seres humanos siempre han utilizado el sexo para obtener lo que desean: alimentos, dinero, objetos valiosos, promociones y poder” (Sex and Human Loving [Sexo y amor humano], Little, Brown, 1988).
Al mismo tiempo, la gente no se constriñe a lo que prescriben los reaccionarios conceptos religiosos de moral relacionados con la institución de la familia. Divididos entre la compulsión de la sociedad de clases y sus deseos y emociones más íntimos, los seres humanos deciden ignorar las normas de “rectitud” en el comportamiento sexual. Durante la presentación del libro de Schwarzer, un parapléjico señaló que visitar prostitutas con frecuencia era su única posibilidad para experimentar la sexualidad. En respuesta, ¡Schwarzer lo puso en cintura diciéndole que lo que tenía que hacer era ponerse en serio a buscar una pareja!
El desprecio de Schwarzer por aquéllos que sufren el acoso y el aislamiento social en la sociedad capitalista va de la mano con su promoción de la feliz familia nuclear, en la que marido y mujer deben tener sexo sólo entre ellos (ver en su libro el artículo “Ayuda: Mi marido va al burdel”). Las personas que desean explorar el sexo “no convencional” y mantenerlo en secreto de su pareja o amigos porque contradice la “moral pública” imperante, frecuentemente recurren a prostitutas. No, lo que “brutaliza la lujuria” y “destruye la sexualidad” (como dice Schwarzer en su “Llamado” y en su libro) no es la prostitución: es la sociedad capitalista, represiva e inhumana.
Estamos en contra de que la prostitución sea considerada un crimen, pero consideramos que ésta es de cualquier modo un componente de la opresión de la mujer, análoga a la institución de la familia. En una sociedad sin clases, el cuidado infantil y las tareas domésticas colectivizadas sustituirán a la familia y permitirán que las mujeres participen plenamente en la vida social. El control natal y el aborto libre serán gratuitos, al igual que los servicios de salud de alta calidad. Sólo en una sociedad así podrá el sexo ser verdaderamente libre y basarse en el consentimiento mutuo, sin el acoso de los guardianes de la moral pública y la brutal represión policiaca. La única manera de llegar ahí es derrocando el sistema capitalista mediante una revolución obrera bajo la dirección de un partido leninista-trotskista, la expropiación de la propiedad privada de los medios de producción y su transformación en propiedad de la sociedad entera. La liberación de las prostitutas está ligada inseparablemente a la liberación de las mujeres en su conjunto; la prostitución desaparecerá sólo cuando la institución de la familia haya sido remplazada. ¡Por la liberación de la mujer mediante la revolución socialista!
Schwarzer, una feminista burguesa con una cómoda vida bajo el capitalismo, sostiene que los hombres son el enemigo (excluyendo desde luego a los policías, que comparten sus opiniones). En 1971, orquestó una historia de portada en la revista ilustrada Stern, en la que un grupo de mujeres se levantaron contra las leyes sobre el aborto, proclamando: “¡Tuvimos un aborto!”. Esto fue algo positivo. Sin embargo, a partir de entonces, Schwarzer debe su fama principalmente a las reaccionarias cacerías de brujas que ha emprendido, tanto contra los musulmanes como contra el Día Internacional de la Mujer, debido a los orígenes comunistas de éste. Se opone incluso a la ley liberalizadora sobre la prostitución aprobada en 2002 bajo el gobierno del SPD y los verdes, que, con desgano, intentó eliminar el concepto medieval de “atentado contra la moral pública”. Desde entonces, las prostitutas pueden, como no había sucedido nunca antes, presentar demandas legales para garantizar el pago de salarios y acceder a la cobertura del seguro médico y al derecho a los beneficios sociales.
Sin embargo, esta ley no implica de ninguna manera la completa despenalización. Todo lo contrario, afirma la Asociación Profesional de Servicios Eróticos y Sexuales (dentro de la que trabaja Hydra, un servicio de asesoría para la gente dedicada a la prostitución). La asociación lanzó un “Llamado A FAVOR de la prostitución” que afirma: “La ley no ha cambiado absolutamente nada en lo que respecta al derecho de la policía a irrumpir en lugares de prostitución en cualquier momento. Desde entonces, el número de redadas se ha incrementado” (sexwork-deutschland.de). Después de 2002, el sindicato de trabajadores de servicios, ver.di, estableció un “grupo de trabajo” para la prostitución dentro de su departamento de “servicios especiales”. Pero hacer modelos de contratos y cosas por el estilo no es suficiente. Ver.di es una de las mayores organizaciones de mujeres en este país, en la que mujeres alemanas e inmigrantes frecuentemente trabajan de la mano. Este sindicato integrado debe oponerse a la campaña del gobierno y movilizar su poder social a la cabeza de los inmigrantes y todos los oprimidos en la lucha por plenos derechos de ciudadanía para todos.
Guardianes “de izquierda” de la moral
No es de sorprender que la actual cacería de brujas contra la prostitución haya sido iniciada por Schwarzer, cuyo llamado fue suscrito por la organización femenil de los partidos democristianos y por muchos miembros del SPD. Pero también encontramos guardianes de la moral que se dicen “de izquierda”. La organización Sozialistische Alternative Voran (SAV, seguidores del seudotrotskista británico Peter Taaffe), que está liquidada en el Partido de la Izquierda, publicó en su sitio sozialismus.info (noviembre de 2013) un artículo titulado “Una perspectiva socialista sobre la industria del sexo y la prostitución”, escrito por Laura Fitzgerald, miembro de su organización fraterna en Irlanda. El artículo declara: “Es muy importante que ninguna prostituta sea criminalizada en modo alguno bajo los ojos de la ley”. Pero el SAV está a favor de una ley que revocaría o al menos modificaría la ley de 2002, escribiendo en el mismo artículo: “Los socialistas, sin embargo, deben oponerse completamente a la legalización total de la prostitución”. Después de dedicar unas cuantas palabras huecas a la brutalidad policiaca como instrumento de los intereses del estado, presentan su solución: “Es esencial que todos los Gardai [policías] sean instados a participar en entrenamientos regulares para saber cómo lidiar compasivamente con las víctimas y los sobrevivientes de la violencia sexual”.
¡Esto es un verdadero escándalo y una burla contra las víctimas de la violencia policiaca cotidiana, particularmente los inmigrantes! El SAV y su organización internacional, el Comité por una Internacional Obrera, son bien conocidos por sus intentos de “reformar” la policía y de crear “mejores condiciones de trabajo” para los policías (ver, por ejemplo, el folleto espartaquista de 1994 “Militant Labour’s Touching Faith in the Capitalist State” [La conmovedora fe de Militant Labour en el estado capitalista]). Su profundo reformismo socialdemócrata los lleva a aceptar, en esencia, las normas burguesas y los “valores familiares” impuestos por la policía, cuerpo armado del estado burgués. Con frecuencia hemos denunciado al SAV por esto, por ejemplo cuando una de nuestras camaradas intervino en sus “Días Socialistas 2004”. Como dimos cuenta en “SAV: Prohibidos el sexo, la diversión y los espartaquistas” (Spartakist No. 158, primavera de 2005):
“[Nuestra camarada] atacó el moralismo mojigato del SAV, contraponiéndolo a nuestra postura marxista de oposición a la intervención del estado en las relaciones sexuales y personales consensuadas. Esto incluye también a los denominados pedófilos, que son blanco de la persecución estatal por tener sexo con menores basado en un auténtico acuerdo consensual, es decir, sexo basado en un genuino acuerdo mutuo, lo que es completamente diferente del sexo forzado o bajo presión de hacer algo que la persona no entiende o no desea hacer. Los cuadros del SAV estallaron al oír esto”.
Hay un desasosiego generalizado en torno a la introducción de aún más leyes policiacas. Incluso la conservadora Frankfurter Allgemeine Zeitung escribió en el artículo del 19 de noviembre de 2013, “¿Están contentas las trabajadoras sexuales con su trabajo?”:
“¿Hay alguien que considere la prostitución un trabajo como cualquier otro? Sí que lo hay. ¿No se ven lastimadas, a pesar de esto? ¿Acaso la prostitución no causa daños permanentes? Estar sentada frente a una caja registradora, trabajar como empleada de limpieza, vender porquerías que la gente no necesita, como sucede en [la cadena de cosméticos] Douglas y empresas por el estilo, mantener en movimiento a esta sucia e inhumana rueda capitalista; ¿acaso no es también muy dañino mentalmente? ¿Hay alguien que haga esto por voluntad propia?”.
Los marxistas sostenemos que la prostitución es un “crimen sin víctimas”, como lo son el consumo de drogas, los juegos de apuestas, la pornografía o las relaciones sexuales con menores —todas actividades que bajo las leyes capitalistas están prohibidas del todo, o al menos fuertemente reguladas—. En muchos países, las leyes de “mayoría de edad” obligan a vivir sin sexo, particularmente sin sexo homosexual. Estamos contra cualquier tipo de intervención gubernamental en la vida sexual privada de los individuos. Decimos que sólo el consentimiento mutuo y el acuerdo de todas las personas involucradas deberían ser los factores decisivos en todos los actos sexuales. Pero también reconocemos que las relaciones auténticamente libres entre la gente son imposibles bajo este sistema de clases. Sólo una sociedad sin clases podrá liberar a las relaciones sexuales de la “moral” y de la compulsión económica o, como lo puso Engels de manera tan apta, permitirá que no tengan “más causa determinante que la inclinación recíproca”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/41/germany.html
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2016.06.05 19:48 ShaunaDorothy EE.UU.: Cacería de brujas asesina “Delincuentes sexuales” marcados por el estado: Parias de por vida (Febrero de 2014)

https://archive.is/HdHvI
Espartaco No. 40 Febrero de 2014
Durante las últimas décadas, la policía sexual de este país ha capturado a cerca de un millón de personas. Se les encarcela, se les humilla públicamente y se les pone en peligro mediante los registros de “delincuentes sexuales” en Internet, se les rastrea con tobilleras de GPS, se les expulsa de sus propias comunidades y se les obliga a vivir bajo los puentes o en los bosques. Se han convertido en parias sociales, en los leprosos de la actualidad.
Incluso mientras el matrimonio gay —y los boy scouts (abiertamente) gays— son cada vez más aceptados, el esfuerzo de los gobernantes por legislar el sexo y la “moralidad” parece no tener fin. Su más reciente expresión es el frenesí azuzado contra un supuesto brote de incorregibles “depredadores sexuales”, especialmente los que supuestamente tienen como blanco a niños en Internet (es decir, un mundo fantástico) o a través de la pornografía (también pura fantasía). No hay tal epidemia; sin embargo, parece haber un gran número de policías infiltrados al acecho en los chat rooms. Se ha victimizado a miles sólo por mirar pornografía o por intentar comunicarse con otros, por no hablar del sexo consensual con menores, nada de lo cual sería un crimen en una sociedad racional.
Tal como ocurrió con la histeria de los años ochenta y noventa sobre las supuestas redes satánicas de abuso de menores en las guarderías, el depredador de Internet es un mito manufacturado por el gobierno y los medios. Incitando y manipulando el miedo y las actitudes sociales atrasadas, su finalidad subyacente es legitimar y fortalecer los poderes del estado capitalista. Mientras los políticos demócratas y republicanos sermonean sobre “proteger a nuestra niñez”, los imperialistas estadounidenses bombardean a niños en todo el mundo y millones pasan hambre incluso en este país, donde la tasa de mortalidad infantil llega al lugar 51 del mundo.
Entre las innovaciones legales más perniciosas, diseñadas para aumentar el control del gobierno, están las leyes federales que firmó el presidente demócrata Bill Clinton a mediados de los noventa y que le exigen a los delincuentes sexuales liberados que se registren en Internet y notifiquen a la comunidad su paradero. Otro estatuto le exige a las autoridades estatales que transmitan sus datos y huellas digitales al FBI para que éste forme una base de datos nacional. También está el “confinamiento civil”, que permite mantener a los prisioneros recluidos más allá del término de sus sentencias. Con estas leyes, los convictos de delitos sexuales se ven inmersos en un laberinto kafkiano de presunta culpabilidad, ostracismo social, castigos preventivos, miedo y violencia, frecuentemente de por vida.
Para Charles Parker de Jonesville, Carolina del Sur, y para su esposa, registrarse como delincuente sexual fue una sentencia de muerte. En julio, Jeremy Moody halló el nombre de Parker en el registro y ubicó su hogar en un mapa, se dirigió ahí y disparó y apuñaló a la pareja. “No he venido a robarte. He venido a matarte porque eres un abusador de niños”, dijo Moody, quien tiene la palabra “skinhead” [cabeza rapada] tatuada en el cuello. (Parker no había sido convicto por abuso de menores.) Posteriormente, Moody admitió que se preparaba para matar a otra persona que figuraba en el registro.
Un caso de estudio: Los Friedman
Hace poco volvió a las noticias el caso de Arnold Friedman y su hijo adolescente Jesse, documentado en la escalofriante película nominada al Oscar de 2003 Capturando a los Friedman. La película muestra cómo los dos hombres de Long Island, víctimas del abuso policiaco, la histeria de la comunidad y el sesgo judicial, fueron obligados a confesar en falso decenas de casos de abuso de menores que supuestamente ocurrieron en las clases de computación de Arnold, con la ayuda de Jesse. Un amigo adolescente de éste, Ross Goldstein, también fue condenado a trece meses de prisión tras ser obligado a confesar y a hacer acusaciones falsas contra Jesse.
Los cargos de esa cacería de brujas iban desde lo inverosímil hasta lo imposible. Como lo puso Jesse Friedman, un niño de diez años que asistía a las clases semanalmente alegó que había sido forzado a tener sexo anal u oral 30 veces en un periodo de diez semanas y —tras reinscribirse— fue violado 41 veces a lo largo del siguiente año. Entre lo que un cargo describía como abusos en grupo se incluía el “salto de rana”, en el cual Arnold y Jesse supuestamente sodomizaban a toda la clase de niños desnudos saltando de uno al otro. Pese a las historias de violencia física, abuso verbal y sexo forzado frente a toda la clase, no se presentó una sola evidencia: ni moretones ni ropa manchada de sangre. Ni uno solo de los padres expresó la menor sospecha hasta que la policía llegó a sus casas a interrogar a sus hijos.
El único hecho incuestionable es que en 1987 los agentes aduanales interceptaron un paquete dirigido a Arnold Friedman que contenía pornografía infantil, lo que llevó a la policía a allanar el hogar de los Friedman en el suburbio de Nueva York de Great Neck. La policía confiscó unas 20 revistas de pornografía infantil tomadas de varias partes de la casa y una lista de los niños que asistían a las clases de Arnold.
¡Al poseer pornografía infantil, Arnold Friedman no cometió crimen alguno! Fotografías, sexo de fantasía, entretenimiento: la pornografía no hace daño a nadie. ¿Cuántos de nosotros podríamos librarnos de la prisión si los “pensamientos desviados” se castigaran con cárcel? Al contrario de ciertos feministas y de los maoístas del Revolutionary Communist Party [Partido Comunista Revolucionario], quienes quisieran prohibir la pornografía sobre la espuria base de que provoca violencia contra la mujer, nosotros reconocemos que las leyes antipornografía dañan a todos al legitimar la censura y desatar la interferencia estatal en la vida privada. Nos oponemos a las leyes contra la pornografía y a las leyes contra los “crímenes sin víctimas”, como la prostitución, las drogas y las apuestas. ¡El gobierno debería sacar los ojos, oídos y narices de las alcobas y de las vidas privadas de la gente!
Según la retorcida lógica que esta sociedad promueve, Arnold Friedman, espectador de pornografía, debía ser por lo tanto un abusador de menores, por lo que fue condenado a una sentencia de diez a 30 años de prisión y murió en la cárcel en 1995, aparentemente por suicidio. Jesse recibió una sentencia de seis a 18 años tras las rejas. Lo liberaron en 2001 después de trece años, sólo para que comenzara una cadena perpetua de persecución legal y social.
Ya antes de que comenzara el juicio, las autoridades promovieron la noción de que cada uno de los estudiantes de Arnold debía ser considerado una víctima. Cientos de padres de familia histéricos se apiñaron en reuniones comunitarias exigiendo asesoría sobre cómo ayudar a sus hijos. Se les dijo que fueran a terapia. Años después, muchas supuestas víctimas testificaron respecto al terrible daño que sufrieron ellos y sus familias cuando el estado los obligó a inventar historias, y luego por la subsiguiente “terapia” basada en esas ficciones.
En 2013, la oficina del mismo fiscal que condenó a los Friedman revisó el caso en respuesta a una acusación de calumnia que el Tribunal de Apelaciones del II Distrito emitió en 2010. El tribunal escribió: “Aquí las actas indican una ‘probabilidad razonable’ de que Jesse Friedman fuera injustamente sentenciado”. Para la revisión de la fiscalía, Ross Goldstein (a quien los documentos legales se refieren como Kenneth Doe) habló por primera vez en 23 años. En un documento de nueve páginas dirigido al fiscal de distrito, afirmó: “Ninguno de los sucesos que Kenneth Doe supuestamente describió o que se atribuyen a él tuvo lugar en realidad”. Goldstein reunió a numerosos ex alumnos que hoy afirman que en las clases no ocurrió absolutamente nada y que la policía los intimidó para que rindieran falsos testimonios. Sin embargo (predeciblemente), el resultado del autoexamen fue que la oficina del fiscal se absolvió a sí misma de cualquier falta en el proceso.
La sexualidad infantil y el estado
El caso Friedman, una tragedia incesante para toda una familia, subraya varias cuestiones políticas importantes. El enfoque de la Spartacist League deriva de nuestra concepción marxista del mundo y nos enfrenta con el moralismo burgués y con frecuencia también con muchos grupos autodenominados socialistas. La sexualidad humana es muy amplia, pero su práctica está condicionada por cada sociedad particular. La sociedad burguesa estadounidense, con su componente de fanatismo religioso, destina una cantidad considerable de energía a delimitar los apetitos sexuales en nombre del orden social. Con sus policías, jueces y prisiones, la intervención del estado en las relaciones sexuales privadas tiene como fin imponer la moralidad que profesa la burguesía, y con frecuencia transforma una experiencia inofensiva y muchas veces positiva en una pesadilla. El estado burgués no es ni un árbitro neutral ni un protector de la ciudadanía; existe para asegurar la conservación del dominio capitalista.
La premisa de muchas leyes contra el sexo es que los niños son seres asexuales. De manera absurda, los púberes y los adolescentes con las hormonas desbocadas son considerados niños. De hecho, la sexualidad es parte de la constitución humana desde la infancia. Como discutimos con amplitud en el artículo “Unholy Alliance of Feminists and Christian Right—Satan, the State and Anti-Sex Hysteria” (La impía alianza de los feministas y la derecha cristiana—Satanás, el estado y la histeria antisexo, Women and Revolution No. 45, invierno-primavera de 1996), los niños son pequeños animales inquisitivos que en su camino a la madurez llevan a cabo experiencias y observaciones sexuales y de todo tipo. Tal como ocurre con otras especies de primates, el sexo entre los humanos tiene un amplio componente de aprendizaje. Hoy, en gran parte del país se le niega a la juventud el acceso oportuno a los métodos anticonceptivos y a la educación sexual, dejándola vulnerable a los embarazos no deseados y a las enfermedades de transmisión sexual. Si intenta actuar como la televisión e Internet le enseña, se mete en problemas.
Las leyes contra el estupro varían mucho de un estado a otro, pero todas criminalizan toda actividad que un tribunal considere sexual por el solo hecho de que un menor (alguien que no haya llegado a la “edad de consentimiento”) participe en ella, independientemente de si lo que suceda sea o no consensual. La ley mezcla deliberadamente el sexo consensual con el ataque sexual violento y con la violación. Cualquiera que sea hallado culpable de haber tenido sexo con un menor, o cualquier cosa considerada contacto sexual, se considera automáticamente un delincuente violento. La designación “depredador” puede aplicarse cuando un tribunal decide que una relación fue establecida o promovida con fines de “victimización”.
El único lineamiento para cualquier relación sexual debería ser el consentimiento efectivo —es decir, el entendimiento mutuo de las partes participantes— independientemente de la edad, el género o la preferencia sexual. Sin duda, determinar incluso lo más básico —por ejemplo, si un acto tuvo lugar realmente y si fue consensual— puede ser problemático a veces. Y ciertamente hay muchos casos en que la víctima de una violación o de un abuso violento puede recurrir a la ley. Al mismo tiempo, como alguna vez comentó el dramaturgo irlandés Brendan Behan en un contexto diferente: “Nunca he visto una situación tan terrible que un policía no pueda empeorar”. Además, desentrañar las cuestiones de la sexualidad humana del entramado de prejuicios sociales es casi imposible en esta sociedad dividida en clases y razas. Libre de la crueldad y la fría indiferencia que resultan de la búsqueda de ganancia, una sociedad socialista buscaría un enfoque científico a estas cuestiones difíciles.
Enciérrenlos...
Las leyes antisexo han creado una enorme masa de blancos potenciales, alimentando pesquisas con vastas sumas de dinero para trabajo encubierto y alentando procesos fraudulentos mediante el uso de oscuras invenciones siquiátricas y “testigos expertos”. En consecuencia, cada vez más víctimas caen en las fauces del sistema carcelario estadounidense, que ya es el mayor del mundo. Las cifras de la guerra contra los “depravados” sexuales se suman a las de la anterior “guerra contra el crimen” y a la continua “guerra contra las drogas”, eufemismos para nombrar la persecución legal racista que ha cuadruplicado la población carcelaria a cerca de 2.2 millones de personas al día de hoy, de las cuales casi la mitad son negras.
Desde los años setenta hasta hoy, el número de personas encarceladas como delincuentes sexuales se ha multiplicado. El libro Sex Panic and the Punitive State (Pánico sexual y el estado punitivo, University of California Press, 2011), de Roger N. Lancaster, aporta una investigación útil que describe el desarrollo de estos pánicos y muestra con precisión cuán vasto es el archipiélago de víctimas de la persecución sexual estatal. Lancaster escribe: “Nacionalmente, los casos reportados de abuso infantil saltaron de seis mil en 1976 a 113 mil en 1985 y a 350 mil en 1988: la cifra se multiplicó 58 veces en doce años”. Apuntando al terror irracional al “desconocido que acecha”, en un artículo publicado en el New York Times del 20 de agosto de 2011 titulado “Sex Offenders: The Last Pariahs” [Delincuentes sexuales: Los últimos parias], señaló: “El riesgo de que un niño sea asesinado por un depredador sexual desconocido es comparable al de morir fulminado por un rayo”. Lancaster también señala que “la mayoría de los perpetradores de abusos sexuales son miembros de la familia, parientes cercanos, amigos o conocidos de la familia de la víctima”.
Las cacerías de brujas antisexo han sido usadas para deshacerse de elementos básicos que los estadounidenses habían aprendido a considerar inherentes a la democracia, así como la “guerra contra el terrorismo” ha destripado toda una gama de derechos constitucionales. Como puede verse en el caso Friedman, lo primero que se pierde es la privacidad, seguida de la presunción de inocencia, cuando los acusados son satanizados. Luego se marca a los convictos de por vida. Hoy, cerca de 750 mil personas están en el registro de Internet que instituyó la “Ley Megan” de la era Clinton, promulgada tras el brutal asesinato de la pequeña Megan Kanka de siete años en un ataque sexual en 1994.
Al salir de la cárcel, Jesse Friedman —quien para empezar no había hecho nada— fue clasificado como “depredador sexual violento nivel III”, es decir, como alguien en alto riesgo de reincidir y como una amenaza a la seguridad pública. Como tal, tuvo que abandonar su casa tres veces. Con respecto a las restricciones de residencia, que le prohíben la proximidad con niños, escribió en su página web: “Si miras un mapa, te darás cuenta de que eso significa prácticamente cualquier parte. En algunos estados y ciudades se me prohibiría estar en cualquier lugar ‘donde se sabe que los niños se congregan’, incluyendo bibliotecas, museos, acuarios, playas e incluso eventos deportivos públicos”. “La Ley Megan”, escribió, “es el exilio social”.
Otros miles han sido convertidos en parias de manera similar. En Southampton, un destino vacacional para las celebridades neoyorquinas y los tiburones de Wall Street, unos 40 hombres convictos de diversos delitos sexuales se ven obligados a vivir en dos tráilers alejados de los centros habitados. Sólo uno de los tráilers tiene regadera y los que viven en el otro tienen que tomar el autobús dos veces por semana para ducharse.
La novela agudamente realista de Russell Banks, Lost Memory of Skin (La memoria perdida de la piel, HarperCollins, 2011), explora el horrendo mundo de los nuevos parias. El héroe es un joven tímido e ingenuo al que se le llama “el Chico”, cuyo fiel compañero y único amigo es su iguana Iggy. El Chico va a conocer a “brandi18”, con quien había tratado sólo por Internet, sólo para encontrarse con que en casa de ella lo esperan el padre de Brandi y cinco policías. Tras ser arrestado y condenado, se halla a sí mismo sin hogar, viviendo bajo un puente junto a otros “delincuentes sexuales”, pepenando comida de los basureros. En nombre de políticos que buscan un encabezado de prensa, la policía allana incluso ese lugar diminuto, sucio y semioculto, con resultados trágicos. A estos hombres del puente se les obliga implacablemente a recargar constantemente sus tobilleras de monitoreo:
“Toma media hora cargar completamente la batería del monitor, y durante esa media hora el Chico se siente íntimamente conectado a los demás millones de delincuentes sexuales, jóvenes, viejos y de otras edades...todos los cuales han conectado sus tobilleras electrónicas a contactos y están sentados en alcobas, salas y sótanos de casas, apartamentos y remolques, en estacionamientos, refugios de indigentes, parques públicos, aeropuertos, estaciones de tren, salas de espera, oficinas, en las trastiendas de restaurantes de comida rápida, bajo pasos a desnivel y puentes peatonales —como si todos ellos fueran hojas temblorosas en las ramas grandes y pequeñas de un vasto árbol eléctrico cuya sombra cubriera todo el país—”.
...y tiren la llave
Las diversas leyes estatales y federales de “confinamiento civil” que se han aprobado desde 1990 son una burla de la noción de “cumplir tu sentencia” y de la pretendida rehabilitación. Por ejemplo, la “Ley Adam Walsh de Protección y Seguridad de los Niños” de 2006 posibilita la detención indefinida de cualquier prisionero federal —incluso si nunca ha sido convicto de ningún delito sexual— que haya cumplido su sentencia pero sea considerado mentalmente “anormal” y se crea probable que cometa algún delito sexual en el futuro.
En el artículo “When the Feds Decide Who’s Sexually Dangerous” [Cuando los federales deciden quién es sexualmente peligroso], publicado en The Atlantic (20 de mayo de 2010), Wendy Kaminer señala: “Quienes confían en la burocracia federal y creen que los funcionarios usarán su poder adecuadamente, con imparcialidad y buena fe, pueden sentirse protegidos por él; a los demás debe preocuparles que el gobierno pueda detener ciudadanos indefinidamente, sin juicios con jurado, basándose en especulaciones sobre su futura peligrosidad”. Díganselo a los prisioneros de Guantánamo.
Bajo algunas leyes estatales, los sometidos a confinamiento civil pueden tener derecho a un proceso ante un juez, pero no a un juicio con la posibilidad de preparar una defensa. La mayoría no recibe “tratamiento” y prácticamente nadie obtiene algo de él. ¡Incluso se dio el caso de un hombre de Wisconsin de 102 años que no pudo someterse a tratamiento por fallas en la memoria y problemas de oído!
Hasta 2007, dos mil 700 hombres estaban recluidos en centros de confinamiento civil. Para escapar de las garras de estas instituciones penales/“terapéuticas” en las que se encuentran sepultados, algunos prisioneros incluso solicitan ser castrados, como lo relata el artículo “The Science of Sex Abuse” [La ciencia del abuso sexual] de Rachel Aviv (The New Yorker, 14 de enero de 2013). La primera persona detenida bajo la Ley Adam Walsh, Graydon Comstock, cuestionó la legislación en un caso ante la Suprema Corte en 2010. Aviv observa: “Para cuando el caso fue atendido, cuatro años después de que la sentencia criminal de Comstock expirara, él tenía ya 67 años y padecía del corazón, de diabetes e incontinencia. Ya dos veces había solicitado ser castrado, creyendo que la operación ayudaría en su caso, pero se le dijo que no estaba médicamente justificada”. En años recientes, la Suprema Corte ha refrendado diversos estatutos del confinamiento civil.
El poderoso análisis de Aviv de los horrores del confinamiento civil gira en torno al caso real de un soldado solitario llamado John, que se hizo amigo en un chat room de “Indy-Girl”. Sí, era un policía encubierto. El soldado, invitado a un tentador picnic al aire libre, rápidamente fue capturado por la Unidad Militar de Investigaciones y el FBI. John fue sentenciado a 53 meses en una prisión federal por poseer pornografía infantil y por “usar Internet para inducir a un menor a tener sexo”. Pero entonces fue cuando empezaron sus verdaderos problemas.
Tras salir en libertad condicional, John recayó y volvió a mirar pornografía con menores, por lo que rápidamente fue sentenciado a otros dos años en prisión. Seguía preso cuando el Congreso aprobó la Ley Adam Walsh, por lo que se le transfirió a una prisión médica de Massachusetts y, sin audiencia legal, se determinó que era de “alto riesgo”. Así pasaron cuatro años. En 2011 comenzó su audiencia de confinamiento civil. Al año siguiente, un juez dictaminó que John era demasiado peligroso para ser liberado y lo condenó a un “confinamiento terapéutico” indefinido en el sistema carcelario federal. Desde entonces sigue en ese limbo, donde una “terapia” diaria lo alienta a declarar cada vez más historias fantasiosas para ganarse la aprobación de los siquiatras, historias que sólo contribuyen a incriminarlo. Vivir en una tienda de campaña bajo un puente parece un destino preferible.
Nuevas brujas, nuevos inquisidores
En Estados Unidos, con su vena profundamente puritana y su insidioso racismo, la combinación de sexo y raza siempre ha sido usada como medio de control social. El mito del hombre negro depredador acosando a mujeres y niños blancos se conjuró para mantener aterrorizada a la población negra cuando la ley linchadora imperaba en el Sur de Jim Crow. Con frecuencia se ha recurrido a leyes antisexo para poner a hombres negros tras las rejas, incluyendo a celebridades como el boxeador Jack Johnson en 1912 y a Michael Jackson en 1994 y de nuevo diez años después.
Las cruzadas antisexo fueron una de las armas que se usaron para revertir las conquistas de las luchas por los derechos civiles y para apagar el descontento social de los años sesenta y principios de los setenta, especialmente el provocado por la Guerra de Vietnam. Tras tomar posesión en 1977, el gobierno demócrata de Jimmy Carter desató un asalto de reacción social interna mientras llevaba a la Casa Blanca el fundamentalismo religioso de los “renacidos”. Bajo el lema de los “derechos humanos” lanzó también la Segunda Guerra Fría del imperialismo estadounidense con el objetivo de destruir a la Unión Soviética.
La siguiente década presenció una de las cacerías de brujas más terribles y peculiares de la historia estadounidense: la histeria respecto al “abuso satánico” en las guarderías, que le arruinó la vida a cientos de hombres, mujeres y niños. El auge de esta cacería de brujas, que se extendió hasta principios de los años noventa, coincidió con la reacción reaganista —la cual, entre otras cosas, intentó enviar a las mujeres de vuelta a los hogares—. Se recortaron los fondos para el bienestar social y otros programas sociales, como las guarderías y preescolares para madres trabajadoras, provocando enormes dificultades y daños a las mujeres y los niños. El pánico del “abuso satánico” sirvió para encubrir un abuso real por parte del gobierno.
En el juicio más largo de la historia estadounidense, que se extendió de 1986 a 1990, el caso de la escuela preescolar McMartin, los niños testigos contaron historias de sacrificios animales, orgías, pasadizos secretos, mutilación de cadáveres y otras ficciones. El caso comenzó en 1983, y para el año siguiente el gran jurado había reunido 354 declaraciones que implicaban hasta 369 supuestas víctimas, mientras la policía anunciaba una enorme conspiración criminal. Más de 70 personas fueron condenadas injustamente. Mientras tanto, decenas de otros casos de “satanismo” barrieron el país, desde el condado de Kern en California, hasta Fells Acres en Massachusetts y la guardería Little Rascals de Carolina del Norte. En estos casos no se encontró evidencia alguna. Los acusados eran completamente inocentes, como señalamos entonces (a diferencia de prácticamente todo el resto de la izquierda) al defender a los trabajadores de las guarderías. Los Friedman fueron arrestados en medio de esa cacería de brujas.
Los liberales y feministas burgueses ayudaron a impulsar esa locura. Aunque se presentan como protectores de las mujeres y los niños, su remedio es pedirle al estado leyes más numerosas y más duras, así como más vigilancia policiaca. La versión más extrema de esa misma política fue el libro de 1975 de Susan Brownmiller, Against Our Will [Contra nuestra voluntad], famoso por su aseveración de que la violación es la principal forma en que todos los hombres controlan a todas las mujeres. Su propuesta: más mujeres policías.
En los años setenta y ochenta, los florecientes escuadrones de dios, dirigidos por gente como el fundamentalista católico Patrick Buchanan y el líder de la Mayoría Moral Jerry Falwell, se movilizaban contra el aborto y declaraban que el sida era un castigo de dios a los gays. Mientras los fanáticos de derecha sitiaban las clínicas de aborto, los feministas apuntaban contra la pornografía y un imaginario abuso satánico. Al impulsar este programa antisexo, los “progresistas” entablaron una alianza temporal con los evangélicos.
El estado respondió gustoso. En 1974, el demócrata Walter Mondale promovió la Ley de Prevención y Tratamiento del Abuso Infantil, que obligaba a los terapeutas, maestros y trabajadores sociales a informar a la policía de cualquier indicación de abuso. Así, se suponía que cientos de miles de educadores y trabajadores sociales actuarían como auxiliares de la maquinaria de represión del estado capitalista. En los años ochenta, el procurador general de Reagan, Edwin Meese, lanzó una gran campaña contra la pornografía, con bastante ayuda de sus aliados liberales. Con Internet, las cosas no hicieron sino empeorar. En los últimos quince años, las sentencias federales por posesión de pornografía infantil han aumentado en extensión más de 500 por ciento y pueden ameritar hasta cadena perpetua, la sentencia que suele darse al homicidio en primer grado.
Entre las feministas más prominentes que impulsaban las reaccionarias campañas antiporno estaba la fundadora de la revista Ms., Gloria Steinem, quien empezó su carrera como informante de la CIA. La despreciable Steinem también se subió con furor al tren del ritual satánico y la memoria reprimida. A mediados de los ochenta financió una excavación que los padres de familia de la escuela preescolar McMartin realizaron en busca de los (inexistentes) túneles y calabozos de los que habían hablado sus hijos bajo coerción. En 1993, Ms. salió con el encabezado: “El abuso ritual de las sectas existe —¡Créanlo!”.
En 1995, Steinem narró el documental de HBO The Search for Deadly Memories. Los apócrifos “recuerdos recuperados” de abuso cumplieron una función perniciosa en numerosos casos. Estos “recuerdos reprimidos”, como los llaman los trabajadores sociales fraudulentos, son la versión secular liberal de la histeria religiosa. Como materialistas convencidos, no nos lo creímos. Como señalamos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”, las técnicas que supuestamente revelan traumas reprimidos han demostrado ser excelentes para inducir recuerdos falsos, especialmente en niños pequeños y susceptibles. En ocasiones, es la policía quien implanta los supuestos recuerdos en el curso de los interrogatorios, como ocurrió en el caso Friedman. Los traumas verdaderos realmente trauman a la gente, que tiende a recordarlos.
El sexo, el matrimonio y la familia
¿Cómo es que la expansión de la tolerancia (salvo en reaccionarios endurecidos y fanáticos religiosos) respecto al matrimonio gay puede coexistir con una implacable cacería de brujas antisexo? Esto se debe a que el matrimonio, un contrato legal, es uno de los principales sostenes sociales del estado burgués. En una presentación el pasado mayo, David Thorstad, quien en 1978 estuvo entre los fundadores de la North American Man/Boy Love Association (NAMBLA), señaló la desbandada del movimiento radical gay:
“El anterior desafío a la heterosupremacía, dirigido a liberar la sexualidad reprimida de todos, ha sido remplazado por un enfoque conservador y convencional por la aceptación de la sociedad capitalista heterosupremacista. Donde esto es más obvio es en la búsqueda del matrimonio y la participación abierta en instituciones opresivas como el ejército, así como los llamados a fortalecer las fuerzas represivas del estado mediante las leyes contra los llamados crímenes de odio”.
Así, en la búsqueda de la respetabilidad burguesa, las marchas del orgullo gay acogen contingentes de policías gays, cuyo trabajo incluye el arresto de “delincuentes sexuales”. Mientras tanto, los organizadores de las marchas vetan a organizaciones como NAMBLA, que llama por la despenalización de las relaciones consensuales entre hombres adultos y menores de edad.
A diferencia de los feministas, el establishment gay y, asquerosamente, la mayor parte de la izquierda “socialista”, nosotros siempre hemos defendido a NAMBLA y a sus miembros tanto de la represión estatal como de la victimización por parte de los patrones. Se trata de algo más que una cuestión de “libertad de expresión”. Muchísimos jóvenes, torturados y confundidos por sus propios sentimientos, en conflicto con la severidad represiva de esta sociedad, encontrarían reconfortante hablar de estas cosas con personas más experimentadas, como lo han hecho generaciones anteriores. En esta época, sin embargo, tener cualquier tipo de intimidad intergeneracional es jugar con fuego.
En un artículo titulado “Youth, Sexuality and the Left” [Juventud, sexualidad y la izquierda], Sherry Wolf de la International Socialist Organization (ISO, Organización Socialista Internacional) se sumó al linchamiento de Thorstad acusándolo de ser “el más constante y sonoro defensor de la pederastia en la izquierda” (socialistworker.org, 2 de marzo de 2010). Conservando la premisa reaccionaria de las leyes de la edad de consentimiento, Wolf cita su libro Sexuality and Socialism: History, Politics and Theory of LGBT Liberation [Sexualidad y socialismo: Historia, política y teoría de la liberación LGBT]: “Es incongruente que un niño dé verdadero consentimiento, libre de la desigualdad de poder, a un hombre de 30”. El artículo de Wolf continúa: “En nuestra sociedad, los adultos y los niños no se enfrentan como iguales en lo emocional, lo físico, lo social o lo económico. Los niños y los adolescentes más jóvenes no tienen la madurez, la experiencia ni el poder necesarios para tomar decisiones verdaderamente libres en sus relaciones con los adultos. Sin ello, no puede haber verdadero consentimiento”.
No importa que la mayoría de las relaciones entre adultos no cumpla con este criterio de consentimiento. En cuanto a la afirmación de Wolf de que “los adolescentes maduran a distintas edades”, ¿quién debe determinar la edad adecuada para la actividad sexual en una especie en la que esta edad ha estado, durante el 99 por ciento de su existencia, muy por debajo de la supuesta “edad de consentimiento” de la actualidad? Bajo el inhumano status quo capitalista, se asume que es el estado. Para los comunistas, es el ABC el oponernos a la intervención del gobierno en la vida privada de la gente y defender a cualquier grupo que luche por aumentar la libertad en las relaciones sexuales. Esto es una expresión del ideal de la vanguardia leninista como tribuno del pueblo. La ISO y cía. bailan a un son diferente, acomodándose a los valores burgueses y a la cacería de brujas contra aquéllos cuyas proclividades sexuales se consideran verboten [prohibido, en alemán en el original].
En El origen de la familia, la propiedad privada y el estado (1884), Friedrich Engels rastreó el surgimiento simultáneo de la familia y el estado como medios que la clase propietaria usó para consolidar y reproducir su poder cuando emergió de la sociedad humana primitiva. La monogamia de la esposa era necesaria para asegurar la paternidad para la transmisión hereditaria de la propiedad. Actualmente, la familia sigue siendo la principal fuente de opresión de la mujer. A los niños, la familia debe imbuirles la sumisión y el respeto por la autoridad, lo que frecuentemente engendra frustración y violencia. Como escribimos en “Satan, the State and Anti-Sex Hysteria”: “Las proclividades sexuales de las especies gregarias de mamíferos, como la nuestra, claramente no encajan con la rígida monogamia heterosexual que constituye el fundamento ideológico de la institución de la familia, reforzada por la religión organizada”.
La mayor parte del terrible daño que se inflige a los jóvenes y las mujeres tiene lugar en el seno de la familia. Sin embargo, en esta sociedad capitalista, la familia suele ser lo único que le queda a uno. Son escasos los servicios alternativos que la sociedad provee para criar a los hijos o cuidar a los enfermos y a los ancianos.
El fanatismo antisexo y la perversa persecución estatal persistirán mientras imperen la propiedad privada y la producción por ganancias. El estado capitalista no puede ser reformado para que sirva a los intereses de los explotados y los oprimidos. Debe ser barrido y sobre sus ruinas debe erigirse un estado obrero basado en la expropiación de los medios de producción. Para erradicar la opresión de la mujer y de los homosexuales, se requiere construir una sociedad socialista donde las funciones de la familia sean colectivizadas —guarderías y cocinas comunales, atención médica gratuita y de calidad, etcétera— liberando a la mujer de la carga de la crianza de los niños y de la esclavitud doméstica. En cuanto a lo que una sociedad racional conservaría de las relaciones sexuales, y de las relaciones sociales en general, los marxistas compartimos la amplitud de la visión que expresó el fallecido Gore Vidal (a quien tanto echamos de menos) en su artículo “Pink Triangle and Yellow Star” (Triángulo rosa y estrella amarilla, The Nation, 14 de noviembre de 1981):
“Cualquiera que sea el arreglo al que llegue la sociedad del futuro, debe reconocerse que los niños que lo necesiten serán criados con bastante más cuidado que hoy, y que a los adultos que no deseen ser padres ni madres debe dejárseles en paz”.
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/40/delincuentes.html
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2016.05.24 15:31 ShaunaDorothy Las "reformas de mercado" en China: Un análisis trotskista ¡Defender al estado obrero deformado chino! ¡Por la revolución política proletaria! (3 - 3) (Primavera de 2007)

https://archive.is/mnbfW
Al mismo tiempo, las medidas de los estalinistas de Beijing han perjudicado y empobrecido a sectores significativos de la clase obrera y los trabajadores del campo, ensanchado el golfo entre la China urbana y la rural, alentado una clase de empresarios capitalistas con vínculos familiares y financieros con funcionarios del PCCh, así como capitalistas chinos de ultramar, y generado un próspero estrato gerencial-profesional-tecnocrático que disfruta de un estilo de vida occidental.
Hart-Landsberg y Burkett, por un lado, y Lippit, por el otro, expresan los polos opuestos de esa contradicción. Aquéllos eligen evidencias para argumentar que todo ha empeorado para el pueblo trabajador chino. Señalan las profundas y crecientes desigualdades sociales, el crecimiento del desempleo urbano y el deterioro de la salud pública y la educación primaria. Lippit elige evidencias en el sentido opuesto. Señala que la gran mayoría de la población trabajadora —tanto urbana como rural— ha experimentado un ascenso en el nivel de vida, si bien en una tasa bastante desigual. Cita estudios que demuestran que cientos de millones de campesinos han salido de la pobreza en las últimas décadas.
Ni en “China y el socialismo” ni en su respuesta a Lippit, citan Hart-Landsberg y Burkett las estadísticas fácilmente accesibles que indican la medida básica de las cambiantes condiciones económicas de la clase obrera. Entre 1979 y 1998 hubo un aumento en el poder adquisitivo de los obreros manufactureros del cuatro por ciento anual en promedio. Sólo en 1988 y 1989 hubo un descenso debido a la explosivamente alta tasa de inflación de entonces. Entre 1999 y 2002 (según el Anuario estadístico laboral de China de 2003) los salarios crecieron en promedio casi doce por ciento cada año. En los últimos años, los grandes centros industriales como Shenzhen y Shanghai han empezado a experimentar escasez de mano de obra, especialmente de obreros calificados. En consecuencia, los patrones están ofreciendo salarios más altos y mejores prestaciones para atraer trabajadores. Hong Liang, economista de una firma de Wall Street, Goldman Sachs, comentó: “Estamos presenciando el final de la época de oro de mano de obra extremadamente barata en China” (New York Times, 3 de abril de 2006).
Sin embargo, pese a haber mantenido por más de dos décadas una tasa de crecimiento económico cercana al diez por ciento, no todos los sectores de la clase obrera china han experimentado una mejora en sus estándares de vida. Todo lo contrario. Comenzando a mediados de los años 90, las empresas industriales estatales pequeñas y medianas fueron privatizadas, típicamente vendidas a sus antiguos gerentes a precios de liquidación. Como resultado de estas privatizaciones, junto con las fusiones y los simples cierres, entre 20 y 30 millones de obreros, incluyendo un número desproporcionadamente alto de mujeres, fueron despedidos. Los más afortunados encontraron nuevos empleos, especialmente en el sector privado, pero en general con un salario menor y con pocas o ninguna de las extensas prestaciones que les daban las empresas estatales.
Una gran región fue especialmente devastada económicamente por los cierres: el “cinturón del óxido” del noreste, donde se concentraba una gran parte de las plantas industriales más viejas. Ahí, hasta el 40 por ciento de la clase obrera está desempleada. En general, se calcula que el desempleo está entre el seis y el trece por ciento de la población urbana económicamente activa. La Comisión de Desarrollo y Reforma Nacional, una agencia gubernamental que supervisa la política económica, calcula que si la economía crece un ocho por ciento este año, China generará once millones de empleos adicionales. Eso es menos de la mitad de la cifra oficial de 25 millones de desempleados urbanos, sin contar los nuevos ingresos a la fuerza de trabajo (Economist [Londres], 25 de marzo de 2006).
En general se reconoce que la era de “reformas” ha visto un ensanchamiento de las desigualdades, tanto al interior de las ciudades como entre las áreas urbanas y las rurales. Además de la nueva clase de capitalistas ricos, la China urbana tiene hoy una capa significativa de profesionistas pequeñoburgueses cuyos estándares de vida son muy similares a los de sus contrapartes en los países capitalistas avanzados. Mientras tanto, según el Informe de desarrollo humano de China de 2005, publicado por el Programa de Desarrollo de la ONU, la brecha entre el promedio de ingreso excedente de la China urbana y la China rural ha llegado a 3.2 a uno.
Estas estadísticas no deben oscurecer el hecho de que en aspectos importantes ha habido también una mejoría sustancial en las condiciones del campesinado. El consumo de electricidad en las áreas rurales aumentó casi ocho veces entre 1978 y 1997. La mayor parte de las familias campesinas posee aparatos domésticos. Lippit señala que para 1997 dos terceras partes de los hogares rurales tenían al menos un televisor blanco y negro, un medio básico de acceso a la vida cultural moderna.
Sin embargo, en otros aspectos importantes las condiciones del campesinado han empeorado. Las comunas rurales de la era de Mao brindaban atención médica rudimentaria, educación primaria y secundaria, pensiones de vejez y otros programas sociales. Entre 1980 y 1983, el régimen de Deng disolvió las comunas, remplazándolas con granjas familiares con contratos de arrendamiento a largo plazo: el “sistema de responsabilidad doméstica”. Se suponía que los programas sociales que antes brindaban las comunas serían retomados por el gobierno local. Dada la extrema descentralización del sistema de finanzas gubernamentales chino, los escasos recursos de los poblados y aldeas rurales resultaron totalmente inadecuados para ello. Las familias campesinas tuvieron que pagar de su bolsillo la atención médica y la escuela de sus hijos. Las consecuencias sociales fueron las previsibles:
“Pese a un notable progreso en la apertura del acceso a la educación, sigue habiendo serios desequilibrios. Las áreas rurales han quedado muy atrás de las ciudades y la población analfabeta de China se concentra en las áreas rurales. Sigue habiendo grandes diferencias en la calidad de las escuelas y la brecha entre las oportunidades educativas se ensancha conforme aumenta la edad de los estudiantes.
“También sigue habiendo brechas significativas en la salud de los residentes urbanos y los rurales, así como entre los residentes de distintas regiones. La mortandad infantil y materna son dos veces más altas en el campo que en las ciudades… Todos los indicadores muestran claras brechas de nutrición entre los niños rurales y los urbanos.”
—Informe de desarrollo humano de China de 2005
Ha habido un agudo incremento en lo que se llama oficialmente “incidentes masivos de descontento” en el campo. Las protestas y motines campesinos han estado dirigidos contra la toma de tierras por parte de funcionarios locales sin la compensación adecuada y contra los gravámenes arbitrarios, la corrupción y otros abusos burocráticos. En respuesta, el régimen de Hu Jintao ha prometido, bajo la consigna de un “nuevo campo socialista”, mejorar las condiciones del campesinado. El peso de los gravámenes ha disminuido, las cuotas de escuelas primarias y secundarias serán eliminadas para muchos estudiantes rurales y el gobierno central se ha comprometido a destinar más dinero a programas sociales e inversión en infraestructura en las áreas rurales. Sin embargo, como señaló el Economist (11 de marzo de 2006):
“Estas medidas no anuncian ningún cambio importante de políticas. El gasto del gobierno central en el campo seguirá sin pasar del 8.9 por ciento del total del gasto gubernamental, una cifra mayor que el 8.8 por ciento del año pasado pero menor al 9.2 por ciento de 2004. Abolir el impuesto agrícola y otras cuotas impuestas a los campesinos le ahorrará a cada trabajador rural un promedio de 156 yuanes (19 dólares) al año: alrededor de un 4.8 por ciento del ingreso neto.”
Una verdadera disminución de la brecha entre la China rural y la urbana requerirá la redistribución y reasignación masivas de recursos económicos. Introducir tecnología moderna en el campo —desde maquinaria hasta fertilizantes químicos y todo el complejo del cultivo científico— requeriría una base industrial cualitativamente más alta de la que existe hoy. A su vez, un aumento de la productividad agrícola aumentaría la necesidad de una inmensa expansión de empleos industriales en las áreas urbanas para absorber el vasto excedente de mano de obra que el campo ya no necesitaría. Claramente, eso significaría un proceso largo, particularmente dado lo limitado del tamaño y la productividad relativamente baja que aún tiene la base industrial de China. Tanto el ritmo de esta perspectiva como, en última instancia, la posibilidad misma de realizarla, dependen de la ayuda que recibiera China de un Japón socialista o de unos Estados Unidos socialistas, lo que subraya la necesidad de una revolución proletaria internacional.
El proletariado chino y la revolución socialista mundial
Aunque Hart-Landsberg y Burkett argumentan que las condiciones del campesinado y la clase obrera chinos han empeorado durante la era de “reformas”, el eje de su posición yace en un plano fundamentalmente distinto. Condenan el desarrollo de la clase obrera industrial más grande del mundo e identifican esto con la “restauración” del capitalismo. Aquí su perspectiva anarco-populista se contrapone directamente al entendimiento marxista del progreso social y la diferencia de clase entre obreros y campesinos. En su respuesta a Lippit, citan favorablemente una declaración de Tai-lok Lui, un académico izquierdista que participó en la discusión sobre “China y el socialismo” de Critical Asian Studies: “La reforma económica posterior a 1978 ha producido la verdadera proletarización de los obreros y granjeros de China. Realmente han quedado subordinados al mercado y separados de la propiedad de los medios de producción.”
¿Qué quiere decir Tai-lok Lui, para quien las “reformas de mercado” equivalen a la restauración del capitalismo, cuando escribe que el enorme crecimiento del proletariado chino vino acompañado por su separación de “la propiedad de los medios de producción”? Presumiblemente se refiere, además de las privatizaciones de la industria, a la liquidación de las comunas rurales de la era de Mao, que abarcaban a la gran mayoría de la población. Estas comunas eran básicamente un agregado de propiedades campesinas atrasadas que utilizaban métodos que requieren mucha mano de obra y una tecnología relativamente primitiva. En la medida en que la China de Mao era relativamente más igualitaria que la de Deng y sus sucesores, ésta era una igualdad de pobreza en una sociedad abrumadoramente rural.
Para entender el significado histórico de la transformación de un vasto sector del campesinado de China en proletarios, es útil revisar el libro de Karl Kautsky, La cuestión agraria (1899). Lenin lo consideraba una contribución muy importante al entendimiento de la economía mundial moderna. (El revisionismo derechista posterior de Kautsky y su hostilidad a la Revolución Bolchevique no niegan el valor de sus obras anteriores.) Existe, desde luego, una diferencia fundamental entre el carácter de clase de la Alemania imperial de finales del siglo XIX que describió Kautsky y el de la República Popular China. Sin embargo, hay un paralelismo en los efectos sociales de la proletarización del campesinado chino bajo la economía del “socialismo de mercado”. Como escribió Kautsky:
“La fábrica, al juntar los obreros dispersos facilita su entendimiento y pone en comunicación al pueblo industrial con el resto del mundo, porque desarrolla los medios de transporte y atrae los obreros más inteligentes de la ciudad.
“Sirve también de medio para poner en contacto parte de la población agrícola con el proletariado urbano, para despertar en ella la necesidad de la lucha de emancipación y para inducirla a tomar parte activa en esta lucha cuando las circunstancias sean favorables.”
De hecho, los obreros que emigran del campo han estado al frente de luchas obreras recientes en China. En el sureste, muchas jóvenes migrantes se han ido a huelga o se han negado a trabajar bajo las horribles condiciones de los talleres de hambre, produciendo una severa escasez de mano de obra desde el verano de 2004. En Shanghai y Beijing, los obreros migrantes, que conforman el 80 por ciento de la fuerza de trabajo en la industria de la construcción en auge, han conseguido mediante luchas mejores condiciones de trabajo.
Si bien las restricciones al traslado desde la China rural a la urbana se han relajado en las últimas décadas, no han sido eliminadas. Los migrantes, obligados a aceptar los trabajos más peligrosos y degradantes, carecen de los derechos legales de los residentes urbanos y típicamente son forzados a vivir en áreas segregadas. Muchos obreros urbanos miran con desdén a los migrantes, pues piensan que les roban los empleos y deprimen los salarios. Un partido de vanguardia revolucionario en China hoy lucharía por unir a todos los sectores de la clase obrera en alianza con los trabajadores del campo y los pobres urbanos. La lucha por que los migrantes tengan todos los derechos de los que gozan los residentes legales, incluyendo el acceso a la atención médica, la vivienda y la educación pública, así como pago igual por trabajo igual, es parte integral de la perspectiva de una revolución política proletaria.
En su debate sobre China y el socialismo, el liberal Lippit y los autoproclamados marxistas Hart-Landsberg y Burkett comparten un marco fundamentalmente falso. Al nivel económico, uno y otros rechazan el entendimiento marxista de que el capitalismo es un obstáculo al desarrollo global de las fuerzas productivas, y de que éstas sólo podrán progresar sobre la base de una economía internacional planificada y socialista. Al nivel político, uno y otros rechazan la perspectiva de la revolución proletaria mundial como el único medio para alcanzar una sociedad así, resolviendo finalmente el problema de la escasez.
En su análisis seminal de la degeneración estalinista de la URSS, La revolución traicionada (1936), Trotsky cita el comentario de Marx en La ideología alemana (1846) de que “…el desarrollo de las fuerzas productivas es prácticamente la primera condición absolutamente necesaria (del comunismo) por esta razón: que sin él sí se socializaría la indigencia y ésta haría recomenzar la lucha por lo necesario, y recomenzaría, consecuentemente, todo el viejo caos...” Con “todo el viejo caos”, Marx se refería a la opresión de clase, la desigualdad y la explotación. Repudiando totalmente este entendimiento materialista, los estalinistas predicaban la idiotez de que el socialismo podría construirse en un solo país si tan sólo se impidiera la intervención militar imperialista. El corolario de esta perversión del marxismo fueron las traiciones estalinistas a las revoluciones proletarias internacionalmente. En la Unión Soviética, el resultado final fue la devastadora contrarrevolución capitalista. En China, el mal gobierno de los estalinistas ha producido una sociedad plagada de contradicciones y descontento social.
Hoy, la República Popular China muestra tanto las tremendas ventajas que trajo consigo el derrocamiento del sistema capitalista —centralmente, un nivel de crecimiento económico que sobrepasa por mucho al de las neocolonias capitalistas como la India— como los frutos profundamente negativos del dominio burocrático estalinista. Estos incluyen un agudo aumento en la desigualdad, el crecimiento de nuevas fuerzas burguesas entretejidas con la burocracia parasitaria y la amenaza creciente de una contrarrevolución capitalista que destruya las conquistas de las masas obreras y campesinas chinas. Se debe forjar un partido leninista-trotskista que dirija a la inmensa y poderosa clase obrera china al frente de los campesinos y los pobres urbanos en una revolución política proletaria. Como escribió Trotsky en La revolución traicionada:
“No se trata de remplazar un grupo dirigente por otro, sino de cambiar los métodos mismos de la dirección económica y cultural. La arbitrariedad burocrática deberá ceder el lugar a la democracia soviética. El restablecimiento del derecho de crítica y de una libertad electoral auténtica son condiciones necesarias para el desarrollo del país. El restablecimiento de la libertad de los partidos soviéticos y el renacimiento de los sindicatos están implicados. La democracia provocará, en la economía, la revisión radical de los planes en beneficio de los trabajadores… Las ‘normas burguesas de reparto’ serán reducidas a las proporciones estrictamente exigidas por la necesidad y retrocederán a medida que la riqueza social crezca, ante la igualdad socialista… La juventud podrá respirar libremente, criticar, equivocarse, madurar. La ciencia y el arte sacudirán sus cadenas. La política extranjera renovará la tradición del internacionalismo revolucionario.”
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/27/china.html
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2016.05.21 23:01 ShaunaDorothy Los ataques derechistas de Fox y las tareas de la clase obrera: ¡Romper con AMLO y el PRD! ¡Forjar un partido obrero! (1 - 2) (verano de 2005)

https://archive.is/XBIt5
Espartaco No. 24 verano de 2005
Los ataques derechistas de Fox y las tareas de la clase obrera:
¡Romper con AMLO y el PRD!
¡Forjar un partido obrero!
En mayo de 2004, mientras las encuestas mostraban que la popularidad del jefe de gobierno de la Ciudad de México, el perredista Andrés Manuel López Obrador (AMLO), crecía y que él podría llegar a la presidencia en 2006, el gobierno panista, junto con un ala mayoritaria del PRI, lanzó una campaña transparentemente diseñada para hacer a un lado a AMLO: la PGR lo acusó de “desacato” a una orden judicial por haberse tardado demasiado en regresar un terreno que había expropiado para...¡construir un acceso a un hospital! A través del fraude electoral Porfirio Díaz se mantuvo en el poder durante 30 años y el PRI y sus predecesores durante 70. A lo largo de más de cien años la defensa del sufragio efectivo contra el fraude ha sido una de las demandas más recurrentes y sentidas por la población, y no es sorprendente que la maniobra foxista haya polarizado dramáticamente al país. El proceso de desafuero acaparó los titulares de los periódicos y los noticieros televisivos. En el D.F. se veían mantas caseras por doquier expresando repudio a la patraña del PAN y el PRI. Desde agosto del año pasado cientos de miles se han manifestado en las calles, especialmente en la capital, en contra del nuevo fraude. Más significativamente, muchos sindicatos obreros, sobre todo los llamados “independientes” que agrupan a muchos de los militantes sindicales más combativos, participaron en las manifestaciones.
Incluso la burguesía se encontró dividida en torno al desafuero. Mientras que importantes sectores burgueses apoyaron el ataque de Fox, otros sectores de la burguesía, e incluso de los imperialistas, estaban preocupados por el riesgo de “inestabilidad”, es decir, una explosión de lucha social como resultado de la intentona foxista. Así, algunos portavoces burgueses de entre los más “respetables” del mundo, como el New York Times, denunciaron también la maniobra. La amenaza de inestabilidad provocó una caída en la bolsa de valores. Según Proceso (No. 1487, 1° de mayo), el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Richard Myers, se reunió con Fox a mediados de abril para advertirle de las consecuencias del desafuero, y el gobierno mismo de EE.UU. hizo pública su “preocupación” por la inestabilidad política. Finalmente, tras la movilización de 1.2 millones de personas en defensa de los derechos de AMLO el 24 de abril, Fox dio marcha atrás.
El ataque de Fox y cía. habría significado un golpe preventivo derechista, con la venia del congreso, para deshacerse del candidato que la pandilla clerical foxista identifica con la “izquierda”. Habría agrietado la delgada capa “democrática” que cubre al volátil régimen capitalista mexicano y reforzado la arbitrariedad estatal. Los espartaquistas nos opusimos a este ataque del PAN contra los derechos democráticos elementales de la población entera: esencialmente, el derecho a votar por quien le venga en gana. Como marxistas, defendemos los derechos democráticos ganados mediante duras batallas, entre ellos el sufragio universal. Tomamos esta posición sin darle ningún apoyo político al PRD y sin dejar de esclarecer en ningún momento su naturaleza de clase burguesa y por lo tanto inherentemente antiobrera. Como escribimos en un volante distribuido en las movilizaciones del 7 y el 24 de abril contra el desafuero (ver página 17):
“...si la clase obrera ha de romper con los partidos burgueses y avanzar hacia su independencia política, un punto de partida básico es que no permita que los dictados judiciales de Fox le impidan votar por quien quiera, pues si el gobierno logra hacer a un lado incluso a un tímido nacionalista burgués como López Obrador, destituirlo de su puesto electo e incluso encarcelarlo, ¿qué podría esperar una dirigencia clasista de la clase obrera?”
La población trabajadora está harta del “gobierno de empresarios” y sus políticas “neoliberales” transparentemente antiobreras. El PRD, un partido burgués nacionalista que combina sus denuncias al “neoliberalismo” con magras concesiones a los obreros y oprimidos, ha sabido aprovechar ese hastío para apuntalar su popularidad, especialmente entre las masas desposeídas. Así, en las manifestaciones en defensa de López Obrador del 7 y 24 de abril, las mantas en apoyo al “proyecto alternativo de nación” de AMLO eran recurrentes, así como otras declarando “No estás solo” o “Todos somos López”. Pero como marxistas entendemos que la principal división en la sociedad es entre la burguesía y el proletariado, dos clases con intereses propios irreconciliables; esclarecer esa división fundamental y combatir las ilusiones en la burguesía son nuestras principales tareas. PAN, PRI y PRD son todos partidos burgueses que difieren sólo en la forma de administrar el capitalismo, pero ninguno de ellos cuestiona —y no podría ser de otro modo— la explotación capitalista en sí. Para deshacerse de la rapacidad inherente a este sistema de explotación y opresión es necesario que la clase obrera tome el poder en sus manos mediante una revolución socialista que destruya el estado burgués —cuyo núcleo es la policía, el ejército, los tribunales y las cárceles— e instaure un estado obrero —la dictadura de clase del proletariado— basado en la propiedad colectiva de los medios de producción y poniendo éstos al servicio no ya de las ganancias de un puñado de capitalistas, sino de la satisfacción de las necesidades de la población.
“Neoliberalismo” y “populismo”: Dos caras de la explotación capitalista
Durante las últimas dos décadas, la economía mexicana ha sido administrada siguiendo políticas identificadas con lo que se conoce como el “neoliberalismo”: recortes brutales al gasto social, privatización de las industrias paraestatales y apertura irrestricta de la economía a los inversionistas extranjeros. El pomposo objetivo, según Salinas de Gortari, era llevar a México al “Primer Mundo”. Hoy no queda nada que privatizar excepto el sector energético y, sin embargo, la realidad es la devastación de la economía y el nivel de vida de las masas. El salario ha perdido 70 por ciento de su poder adquisitivo en los últimos 23 años. Las privatizaciones han lanzado a millones a la calle y debilitado significativamente los sindicatos. Incontables plantas maquiladoras han cerrado. La entrada en vigor del TLCAN y el desmantelamiento del ejido han provocado la ruina de millones de campesinos. A la par con las decenas de miles que arriesgan la vida cada año para ingresar a EE.UU. en busca de empleo, miles de campesinos siguen emigrando a las grandes ciudades para tratar de sobrevivir, sumándose al inmenso ejército de desempleados. Se estima que el 27 por ciento de la población total se dedica a la “economía informal”, es decir, al ambulantaje.
Además de ser el continuador de estas políticas económicas reaccionarias, el PAN —fundado por curas, empresarios y terratenientes en los años 30 como la versión “respetable” del movimiento cristero y en respuesta a las blasfemias callista y cardenista— es también el partido histórico de la reacción clerical. Así, la administración foxista se ha caracterizado por su atraso social general y ha lanzado campañas para reforzar los reaccionarios “valores familiares” a la par con ataques continuos contra la separación de la iglesia y el estado y los derechos de la mujer. Fox se jacta grotescamente de que los feminicidios de Cd. Juárez han sido resueltos, ante los oídos atónitos de los familiares de las víctimas y de la población horrorizada por más de una década de crímenes misóginos impunes. En el año 2000, el gobierno panista de Baja California negó a la joven Paulina su derecho elemental al aborto tras haber sido víctima de una violación, y en cambio la remitió...¡a un cura! (ver Espartaco No. 14, otoño-invierno de 2000). Hoy en día en México —el segundo país católico más grande del mundo—, 15 homosexuales son asesinados cada mes. Fox es el primer presidente en más de un siglo que le besa la mano a un Papa en un acto oficial.
El PAN está compuesto por derechistas abiertamente antiobreros, neocristeros ideológicamente motivados y lacayos obvios del imperialismo estadounidense. Fox mismo no es más que un Coca-Kulak —un latifundista ignorante con una pequeña dosis de urbanidad cortesía de The Coca-Cola Company—. El dirigente nacional del PAN, Manuel Espino, es un veterano de la organización fascistoide El Yunque. Ahora la política interna del país ha quedado en manos de Carlos Abascal, un fanático oscurantista, hijo y legítimo heredero ideológico de un dirigente del igualmente fascistoide movimiento sinarquista. Los principios republicanos de Fox y sus monjes probablemente se reducen a que sólo Cristo es Rey.
Por otro lado, no hay nada particularmente izquierdista en la política de López Obrador y el PRD, pero han logrado aprovechar el burdo conservadurismo del actual gobierno federal y su desprecio aristocrático e ignorante por los pobres y los obreros para presentarse como una alternativa más amigable a las masas y como un vehículo viable para conseguir las ansia-das demandas democráticas de la gente (el derecho a la educación, la emancipación nacional frente al imperialismo estadounidense, etc.). Gran parte de la popularidad de AMLO viene de sus declaraciones contra la privatización del sector energético. Hasta cierto punto, López Obrador ha traducido su retórica democrático-nacionalista en medidas populares, como lo son el aclamado subsidio a las personas de la tercera edad y las madres solteras y la inversión en proyectos de educación pública e infraestructura urbana, medidas tímidas y elementales que en el contexto de la brutal austeridad presupuestaria del PRI y el PAN parecen verdaderamente significativas. Ésta es una ilusión peligrosa.
La clase obrera no debe tener ninguna confianza en AMLO. Las posiciones particulares que lo distinguen de otros burgueses (sus denuncias del neoliberalismo, la oposición a la privatización del sector energético, etc.) son puramente coyunturales: promesas de campaña electoral o medidas para desactivar el potencial de lucha de los obreros. El populismo nacionalista y el neoliberalismo económico son simplemente políticas alternativas del régimen capitalista, a menudo seguidas por el mismo individuo según lo dicten las exigencias del momento. Como dijimos en nuestro volante: “...en caso de llegar a la presidencia, el mismo apoyo que López Obrador tiene entre el movimiento obrero lo pondrá en una mejor situación para llevar adelante las privatizaciones de los sectores eléctrico y petrolero que el ineficaz Fox no ha podido lograr”. Este mismo entendimiento es lo que se encuentra detrás del apoyo que AMLO tiene entre importantes burgueses como Carlos Slim —el hombre más rico de América Latina, que compró el antes estatal monopolio de comunicaciones Telmex—. El presidente de la Asociación de Bancos de México, Marcos Martínez Gavica, el día de su toma de posesión comentó, en clara alusión a López Obrador, que un político “de izquierda” no representa ningún obstáculo para el desarrollo del país: “Incluso, puede ser garantía de un mayor avance en las reformas para dotar de capacidad de competencia a la economía nacional” (La Jornada, 5 de marzo de 2005). Y cuando esta gente habla de “reformas” y de “capacidad de competencia” se refiere invariablemente a privatizaciones y medidas antiobreras. ¡Ni un voto a los partidos capitalistas! ¡Por la independencia política de la clase obrera! ¡Por un partido obrero que luche por un régimen obrero!
De Lázaro Cárdenas a López Obrador: El somnífero nacionalista
La historia del capitalismo latinoamericano ha sido una de constantes oscilaciones entre la apertura comercial del “libre mercado”, por un lado, y el populismo nacionalista por el otro. Tras décadas de “neoliberalismo”, en años recientes ha habido un viraje a través de Sudamérica de regreso al populismo nacionalista. Pero este viraje en el clima político y el balance de fuerzas no es anticapitalista, sino que fortalece el capitalismo latinoamericano al endurecer los lazos de la clase obrera con su propia burguesía nacional, la cual es experta en denunciar demagógicamente a Wall Street y Washington. Como dijimos en Espartaco No. 20 (primavera-verano de 2003), “las únicas constantes en esta inhumana rueda de la fortuna son la subyugación frente al imperialismo y la miseria humana de millones de campesinos y trabajadores.”
El papel fundamental del PRD ha sido encauzar las inevitables luchas cotidianas y espontáneas de las masas mexicanas a los marcos estériles de las boletas electorales. Su objetivo es estabilizar el volátil régimen capitalista mexicano y renegociar los términos de su subordinación al imperialismo. Fue ejemplífico que, en la manifestación del 7 de abril, el discurso de López Obrador pusiera particular énfasis en mantener el carácter pacífico de las movilizaciones y en respetar las instituciones del estado. Su discurso tuvo efecto no sólo en los manifestantes, sino también en la gran burguesía, que dio un respiro de alivio. Incluso la bolsa de valores se recuperó tras su discurso.
El PRD surgió como una fracción desencantada del PRI, la cual buscaba retornar a los “años dorados” de este partido. Así, en su libro Un proyecto alternativo de nación, López Obrador escribe, refiriéndose a los gobiernos priistas anteriores a Echeverría, que “aunque se padeció del mal endémico de la desigualdad, México creció a una tasa de casi 7 por ciento anual en forma constante, y con estabilidad macroeconómica en precios y finanzas públicas.” Para polemizar contra los “neoliberales”, ¡AMLO recurre al ejemplo de...Gustavo Díaz Ordaz y Adolfo López Mateos! El primero es tristemente célebre por la matanza de Tlatelolco, mientras que el segundo fue el responsable del aplastamiento brutal de la gran huelga ferrocarrilera de 1957-58, aunque muchos (como la dirigencia del SME) lo recuerdan hoy sólo por la nacionalización de la industria eléctrica. Pero eso significa el nacionalismo burgués populista: la combinación de concesiones a los obreros y oprimidos con la represión brutal, con el objetivo de disciplinar a la clase obrera e impulsar los intereses de la burguesía. Igualmente revelador, aunque ciertamente no sorprendente para los marxistas, es su referencia al “mal endémico de la desigualdad”. Lo que los obreros deben comprender es que la desigualdad, la explotación y la opresión son endémicos al dominio del capital.
Vale la pena analizar brevemente la política del ícono de los nacionalistas burgueses mexicanos, Lázaro Cárdenas. Durante su periodo presidencial, Cárdenas llevó a cabo una serie de reformas democráticas tales como la nacionalización del petróleo y los ferrocarriles y el reparto agrario. Los marxistas defendimos estas medidas contra los ataques derechistas. La expropiación petrolera en particular representó, en palabras del revolucionario ruso León Trotsky, “el único medio efectivo para salvaguardar la independencia nacional y las condiciones elementales de la democracia”.
Cárdenas aprovechó la coyuntura en la víspera de la Segunda Guerra Mundial y la existencia de la URSS como contrapeso a los imperialistas para expropiar a los magnates petroleros británicos y estadounidenses y los humilló al darle asilo al bolchevique Trotsky, organizador junto con Lenin de la Revolución de Octubre, fundador del Ejército Rojo y la IV Internacional. Al llevar a cabo esas medidas, el propósito de Cárdenas era consolidar el estado capitalista mexicano y detener las pretensiones excesivas del imperialismo, y para ello requería el apoyo de la clase obrera. En 1940, viviendo en el México de Lázaro Cárdenas y meses antes de ser asesinado por un esbirro estalinista, Trotsky explicó en “Los sindicatos en la era de la decadencia imperialista”:
“Como en los países atrasados el papel principal no lo juega el capitalismo nacional sino el extranjero, la burguesía nacional ocupa, en cuanto a su ubicación social, una posición muy inferior a la que corresponde al desarrollo de la industria. Como el capital extranjero no importa obreros sino que proletariza a la población nativa, el proletariado nacional comienza muy rápidamente a jugar el rol más importante en la vida nacional. Bajo tales condiciones, en la medida en que el gobierno nacional intenta ofrecer alguna resistencia al capital extranjero, se ve obligado en mayor o menor grado a apoyarse en el proletariado.”
Esta cita explica de manera muy sucinta la esencia de las décadas del régimen bonapartista del PRI en México, donde el estado, por la debilidad inherente de la burguesía, a menudo parecía elevarse por encima de los intereses de las clases en conflicto y se basaba en el corporativismo, atando al estado las organizaciones políticas, sociales y sindicales.
Así, al otorgar esas concesiones, Cárdenas no sólo utilizó a la clase obrera como una poderosa carta para jugar contra sus rivales burgueses locales e imperialistas, sino que logró cooptarla, para después ponerla bajo la dirección de la férrea burocracia cetemista. Cárdenas no era ningún “socialista”. Cuando la demagogia nacionalista no bastaba, no dudaba en desatar la represión contra los obreros. Así, en 1940, por ejemplo, mandó a la policía a reprimir una huelga petrolera en Azcapotzalco. Con toda su retórica nacionalista, al final de su sexenio la economía mexicana dependía de EE.UU. más que nunca antes en la historia. El “Tata” Cárdenas fue, de hecho, el fundador de lo que Mario Vargas Llosa evocativamente llamó la “dictadura perfecta” del PRI, que habría de durar 60 años más.
El principal cemento ideológico que hizo posible la “alianza histórica” cardenista, es decir, la subordinación de la clase obrera al PRM/PRI, fue el nacionalismo burgués: la noción de que a fin de cuentas todos somos mexicanos y la cuestión central es sacar adelante al país. El PRD hoy emula la retórica nacionalista de Cárdenas. Esto no es más que una cortina de humo para encubrir la explotación capitalista. El proletariado luchará con éxito por la consecución de sus intereses históricos en la medida en que se desembarace de esta ideología burguesa, en la medida en que se dé cuenta de que la suya es una clase internacional, con intereses comunes independientes de las nacionalidades y contrapuestos a los de la burguesía, tanto nacional como extranjera. (Para un análisis más completo del cardenismo ver “¡Romper con todos los partidos burgueses: PRI, PAN, PRD!” en Espartaco No. 14, otoño-invierno de 2000.)
http://www.icl-fi.org/espanol/eo/24/amlo.html
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2016.01.07 20:35 Confidencial LAS MAFIAS IMPERIALISTAS FALSIFICAN EL ISLAM

Desde el principio de ésta religión como de otras, las mafias opresivas han falsificado la creencia de las religiones que han sido constituidas con el fin de liberar la humanidad de la esclavitud y la opresión impuesta por el imperialismo opresor, también para evitar las peleas y muertes entre los humanos. Esto ha sucedido con las orientales, pero también con las occidentales como la judaica, la cristiana y la Islámica. Cambiando la fe han conseguido someter a la humanidad bajo el yugo de los opresores, creando confusión, división, fanatismo, esclavitud, enfrentamientos y guerras. Todo lo contrario para lo que han sido creadas.
Actualmente hablan de unir todas las religiones, pero es para que sigan al servicio del imperialismo y no se liberen, si verdaderamente quieren unirlas solo tienen que volver a los principios eliminando todas las mentiras que han introducido y ponerlas al servicio de la paz, de la verdadera justicia social, de las clases más desfavorecidas y de los derechos humanos que han sido para lo que han sido creadas y no usarlas para seguir utilizándolas para servicio de hombres opresores, creando división, manipulación, esclavitud y enfrentamiento.
Este es el ejemplo de una de las más grandes y más recientes.
LA HISTORIA DEL ISLAM
Islam... el camino a Dios por sumisión
[Arte: caracteres árabes]
 ¡“En el nombre de Dios [árabe: Allah, Alá], el Compasivo, el Misericordioso!” Esa es la traducción del versículo del Corán citado arriba. Después vienen las siguientes expresiones: “Alabado sea Dios, Señor del universo, el Compasivo, el Misericordioso, Soberano del día del Juicio. A Ti solo servimos y a Ti solo imploramos ayuda. Dirígenos por la vía recta, la vía de los que Tú has agraciado, no de los que han incurrido en la ira, ni de los extraviados” (El Corán, sura 1:1-7). 
2 Estas palabras forman al-Fátihah (el “Exordio”; literalmente: “La que abre”), el primer capítulo o sura del libro sagrado musulmán, el Corán. Puesto que de cada seis personas de la población del mundo más de una es musulmana, y los musulmanes devotos repiten estos versículos por lo menos cinco veces en sus oraciones diarias, estas palabras tienen que estar entre las más recitadas de la Tierra.
3 Según una fuente, hay más de 900.000.000 de musulmanes en el mundo, lo cual hace que solo la cristiandad sobrepase al islam en la cantidad de miembros. Quizás sea la religión de más rápido crecimiento entre las principales del mundo, una que sigue extendiéndose en África y en el mundo occidental.
4 El nombre islam es significativo para el musulmán, porque quiere decir “sumisión”, “sometimiento” o “rendición” a Alá [Dios]. Según un historiador, “expresa la actitud más íntima de los que han escuchado la predicación de Mahoma”. “Musulmán” significa ‘uno que cumple o practica islam’.
5 Los musulmanes creen que su fe es la culminación de las revelaciones dadas a los hebreos y cristianos fieles de la antigüedad. Sin embargo, sus enseñanzas difieren de las de la Biblia en algunos puntos, aunque en el Corán hay referencias tanto a las Escrituras Hebreas como a las Escrituras Griegas. Para entender mejor la fe musulmana tenemos que saber cómo, dónde y cuándo empezó.
“Corán” o “Alcorán” significa “Recitación”. Debe señalarse que el idioma original del Corán es el árabe. A menos que se indique lo contrario, las citas que damos aquí están tomadas de la traducción del Corán al español por Julio Cortés; el primer número representa el capítulo o sura (azora), y el segundo es el número del versículo o aleya.
El Corán y la Biblia
“Él te ha revelado la Escritura con la Verdad, en confirmación de los mensajes anteriores. Él ha revelado la Tora [Los cinco libros de Moisés] y el Evangelio antes, como dirección para los hombres, y ha revelado el Criterio.”—Sura 3:3, 4.
“Casi todas las narraciones históricas del Corán tienen sus paralelos bíblicos. Entre los personajes del Antiguo Testamento figuran prominentemente Adán, Noé, Abrahán (mencionado unas 70 veces en 25 diferentes suras, con su nombre como título para el sura 14), Ismael, Lot, José (a quien se dedica el sura 12), Moisés (cuyo nombre aparece en 34 diferentes suras), Saúl, David, Salomón, Elías, Job y Jonás (cuyo nombre lleva el sura 10). La historia de la creación y caída de Adán se menciona cinco veces; el diluvio, ocho; y Sodoma, ocho. En realidad, el Corán manifiesta más paralelismo con el Pentateuco [los cinco libros de Moisés] que con cualquier otra parte de la Biblia.
”De los personajes del Nuevo Testamento solo se hace referencia a Zacarías, Juan el Bautista, Jesús (Isa) y María. ”Un estudio comparado de las narraciones coránicas y bíblicas, no revela ninguna dependencia verbal [ninguna cita directa].”—History of the Arabs (Historia de los árabes).
Sin embargo, véase el párrafo 30, sobre Sura 21:105.
Mahoma recibe su llamamiento
6 Mahoma (Muhammad) nació en La Meca (árabe: Makkah), Arabia Saudí, alrededor de 570 Era Cristiana. Su padre, Abdallah, murió antes de que Mahoma naciera. Su madre, Amina, murió cuando Mahoma tenía unos seis años de edad. En aquel tiempo los árabes practicaban una forma de adoración de Alá que tenía como centro el valle de La Meca, en el lugar sagrado de la Caaba, un edificio sencillo de forma cúbica donde se veneraba un meteorito negro. Según la tradición islámica, “la Caaba fue construida originalmente por Adán en conformidad con un prototipo celestial y después del Diluvio fue reconstruida por Abrahán e Ismael” (History of the Arabs [Historia de los árabes], por Philip K. Hitti). Llegó a ser un santuario donde había 360 ídolos, uno por cada día del año lunar.
7 Mientras crecía, Mahoma puso en tela de juicio las prácticas religiosas de su tiempo. John Noss, en su libro Man’s Religions (Las religiones del hombre), dice: “A [Mahoma] le perturbaban las riñas incesantes en beneficio declarado de la religión y del honor entre los jefes de la tribu quraysí [Mahoma pertenecía a esta tribu]. Estaba menos satisfecho aún con los elementos sobrevivientes de la religión árabe antigua, el politeísmo y el animismo idolátricos, la inmoralidad en las convocaciones y ferias religiosas, el beber, el jugar por dinero y bailar que eran la costumbre acepta, y el enterrar vivas como indeseables a las recién nacidas, algo que no solo se practicaba en La Meca, sino en toda Arabia”. (Sura 6:137.)
8 Mahoma recibió el llamamiento para ser profeta cuando tenía unos 40 años. Él acostumbraba ir solo a una gruta cercana —llamada la caverna Hira— para meditar, y afirmó que en una de aquellas ocasiones se le llamó a la obra de profeta. La tradición musulmana dice que, mientras estaba allí, un ángel que después fue identificado como Gabriel le ordenó que recitara en el nombre de Alá. Mahoma no respondió, de modo que el ángel ‘lo asió enérgicamente y apretó tanto que Mahoma no podía soportarlo’. Entonces el ángel repitió el mandato. De nuevo Mahoma no respondió, de modo que el ángel ‘le apretó la garganta’ de nuevo. Esto ocurrió tres veces antes de que Mahoma empezara a recitar lo que llegó a considerarse la primera de una serie de revelaciones de que está hecho el Corán. Otra tradición cuenta que la inspiración divina le fue revelada a Mahoma como el tañido de una campana (The Book of Revelation [El libro de la revelación] de Ṣaḥīḥ Al-Bukhārī).
Revelación del Corán 9 ¿Cuál se dice que fue la primera revelación que recibió Mahoma? Las autoridades islámicas por lo general concuerdan en que esta consistió en los primeros cinco versículos del sura 96, que dicen en la traducción de Rafael Cansinos Asséns del Corán, bajo el título de “El coágulo (Al-Alak)”:
“¡En el nombre de Alá, el piadoso, el apiadable! Lee el nombre de tu Señor, que creó: Creó al hombre de un coágulo de sangre. Lee; y tu Señor (es) el más generoso. Que te enseñó la caña. Enseñó al hombre lo que no sabía”.
10 Según la fuente árabe The Book of Revelation, Mahoma contestó: “No sé leer”. Por lo tanto, tuvo que aprenderse de memoria las revelaciones para poder repetirlas y recitarlas. Los árabes eran diestros en el uso de la memoria, y por eso esto no fue difícil para Mahoma. ¿Cuánto tiempo le tomó recibir todo el mensaje del Corán? Por lo general se cree que las revelaciones le vinieron durante un período de unos 20 a 23 años, desde aproximadamente 610 E.C. hasta su muerte en 632 E.C.
11 Varias fuentes musulmanas explican que tan pronto como Mahoma recibía cada revelación la recitaba a los que por casualidad se hallaban cerca. Estos, a su vez, se aprendían de memoria lo revelado y lo mantenían vivo por recitación. Puesto que entre los árabes era desconocida la fabricación del papel, Mahoma hizo que unos escribas pusieran por escrito las revelaciones en los materiales primitivos entonces disponibles para ello, como omóplatos de camellos, hojas de palmera, madera y pergamino. Sin embargo, no fue sino hasta después de la muerte del profeta cuando el Corán adquirió su forma actual, bajo la guía de los sucesores y compañeros de Mahoma. Esto sucedió durante la gobernación de los primeros tres califas o líderes musulmanes.
12 El traductor Muhammad Pickthall escribe: “Todos los suras del Corán se habían puesto por escrito antes de la muerte del Profeta, y muchos musulmanes se habían aprendido de memoria todo el Corán. Pero los suras escritos estaban esparcidos entre la gente; y cuando en una batalla murieron muchos de los que sabían de memoria todo el Corán, se hizo una colección de todo el Corán y se puso por escrito”.
13 La vida islámica está gobernada por tres autoridades: el Corán, la Hadiz y la Sharia. Los musulmanes creen que el Corán en árabe es la forma más pura de la revelación, porque dicen que el árabe fue el idioma que Dios usó al hablar mediante Gabriel. Sura 43:3 dice: “Hemos hecho de ella un Corán árabe. Quizás, así, razonéis”. Por eso, para los musulmanes “cualquier traducción del Corán a otra lengua no puede sino desfigurar el texto”, dice el orientalista Jacques Jomier. De hecho, algunos eruditos islámicos rehúsan traducir el Corán. Su punto de vista es que traducir es siempre traicionar, y por lo tanto, “salvo en casos contados, el conjunto de los doctores de la ley prohíbe formalmente todo empleo litúrgico del Corán en traducción”, dice el mismo orientalista.
Las tres fuentes de enseñanza y guía
El Corán o Alcorán, del cual se dice que fue revelado a Mahoma por el ángel Gabriel. El significado y las palabras del Corán en árabe se consideran inspirados.
La Hadiz, o Sunna, “los actos, dichos y aprobación silenciosa (taqrīr) del Profeta fijados durante el segundo siglo [A.H.] en la forma de hadices escritas. Por lo tanto, una hadiz es el registro de una acción o de dichos del Profeta”. También se puede aplicar a las acciones o dichos de cualquiera de los “Compañeros [de Mahoma] o los Sucesores de estos”. En una hadiz, solo el significado se considera inspirado.—History of the Arabs (Historia de los árabes).
La Sharia, o derecho canónico, basada en principios del Corán, reglamenta religiosa, política y socialmente toda la vida del musulmán. “Todos los actos del hombre se clasifican en cinco categorías legales: 1) lo que se considera deber absoluto (farḍ) [que implica recompensa por obrar o castigo por no obrar]; 2) actos dignos de elogio o meritorios (mustaḥabb) [que implican una recompensa, pero ningún castigo por omisión]; 3) actos permisibles (jā’iz, mubāḥ), que en sentido legal son indiferentes; 4) acciones reprensibles (makrūh), que se desaprueban, pero no se castigan; 5) actos prohibidos (ḥarām), la realización de los cuales exige castigo.”—History of the Arabs.
Expansión islámica
14 Mahoma fundó su nueva fe en lucha contra grandes obstáculos. La gente de La Meca, aun de su misma tribu, lo rechazó. Después de 13 años de persecución y odio, él trasladó su centro de actividades hacia el norte a Yatrib, que entonces llegó a conocerse como al-Madinat (Medina), la ciudad del profeta. Esta emigración o hégira (hiŷra) en 622 E.C. señaló un punto significativo en la historia islámica, y posteriormente aquella fecha fue adoptada como el punto de partida del calendario islámico.
15 Con el tiempo Mahoma prevaleció cuando La Meca se rindió a él en enero de 630 E.C. (8 A.H.) y Mahoma llegó a ser su gobernante. Con las riendas del poder seglar y religioso en las manos, pudo limpiar de la Caaba las imágenes idolátricas y establecerla como el foco de las peregrinaciones a La Meca, que continúan hasta la actualidad.
16 Pocas décadas después de la muerte de Mahoma en 632 E.C. el islam se había esparcido hasta Afganistán y aun a Túnez en África del norte. Para principios del siglo VIII la fe coránica había penetrado en España y llegaba hasta la frontera francesa. Como declara el profesor Ninian Smart en su libro Background to the Long Search (Antecedentes de la larga búsqueda): “Considerado desde un punto de vista humano, el logro de un profeta árabe que vivió en los siglos VI y VII después de Cristo es asombroso. Según el parecer humano, de él provino una nueva civilización. Pero, por supuesto, para el musulmán la obra era divina y el logro era de Alá”.
La muerte de Mahoma lleva a desunión
17 La muerte del profeta ocasionó una crisis. Él murió sin dejar un hijo varón y sin designar claramente un sucesor. Como dice Philip Hitti: “El califato [puesto de califa] es, por lo tanto, el problema más antiguo con que tuvo que encararse el islam. Todavía es cuestión discutida. Según las palabras del historiador musulmán al-Shahrastāni [1086-1153]: ‘Nunca ha habido una cuestión islámica que haya causado más derramamiento de sangre que la del califato (imāmah)’”. ¿Cómo se resolvió el problema allá en 632 E.C.? “Abu Bakú, fue designado (el 8 de junio de 632) sucesor de Mahoma por alguna forma de elección en que participaron los jefes que estaban presentes en la capital, al-Madinat” (History of the Arabs). 18 El sucesor del profeta sería un gobernante, un jalifa o califa. No obstante, la cuestión de quiénes eran los verdaderos sucesores de Mahoma se convirtió en causa de divisiones en las filas del islam. Los musulmanes sunníes aceptan el principio de un puesto electivo más bien que el de descendencia del profeta. Por lo tanto, creen que los primeros tres califas, Abu Bakr (suegro de Mahoma), Omar (consejero del profeta) y Otmán (yerno del profeta), fueron los sucesores legítimos de Mahoma.
19 Objetan a esa alegación los musulmanes chiítas (shiítas), quienes dicen que el verdadero liderato viene por el linaje del profeta y mediante su primo y yerno, Alí ibn Abu Talib, el primer imam o imán (líder y sucesor), quien se casó con la hija favorita de Mahoma, Fátima. Del matrimonio de ellos vinieron los nietos de Mahoma llamados Hasán y Husein. Los chiítas también afirman “que desde el principio Alá y su Profeta habían designado claramente a Alí como el único sucesor legítimo, pero que los primeros tres califas lo habían privado por fraude de su puesto legítimo” (History of the Arabs). Claro, los musulmanes sunníes no opinan así.
20 ¿Qué le pasó a Alí? Durante su gobernación como el cuarto califa (656-661 E.C.) surgió una lucha por la jefatura entre él y el gobernador de Siria, Muawiya. Combatieron, y luego, para evitar más derramamiento de sangre entre musulmanes, sometieron su disputa a arbitraje. El que Alí aceptara un arbitraje debilitó su causa y apartó a muchos de sus seguidores, entre ellos a los jaridjitas (secesionistas), quienes se convirtieron en sus enemigos mortales. En el año 661 E.C., Alí fue asesinado con la punta envenenada de un sable por un fanático jaridjita. Los dos grupos (los sunníes y los chiítas) quedaron disgustados. La rama sunní del islam entonces escogió un líder de entre los omeyas, jefes acomodados de La Meca que no formaban parte de la familia del profeta.
21 Para los chiítas, Hasán, el primogénito de Alí y nieto del profeta, era el verdadero sucesor. Sin embargo, él abdicó y fue asesinado. Su hermano Husein llegó a ser el nuevo imán, pero él también murió a manos de soldados omeyas el 10 de octubre de 680 E.C. Su muerte o martirio (como lo consideran los chiítas) ha tenido un efecto significativo en el partido de Alí hasta nuestros días. Ellos creen que Alí era el verdadero sucesor de Mahoma y el primer “imán [líder] protegido divinamente de error y pecado”. Para los chiítas Alí y sus sucesores eran maestros infalibles que tenían “el don divino de la impecabilidad”. El grupo mayoritario de los chiítas cree que ha habido solo 12 verdaderos imanes, y el último de estos, Mahomet al-Muntazar, desapareció (878 E.C.) “en la cueva de la gran mezquita de Samarra sin dejar prole”. Así, “llegó a ser ‘el oculto (mustatir)’ o ‘el imán esperado (muntaẓar)’. Al debido tiempo aparecerá como el Mahdi (guiado divinamente) para restablecer el islam verdadero, conquistar todo el mundo e introducir un milenio breve antes del fin de todas las cosas” (History of the Arabs).
22 Cada año los chiítas conmemoran el martirio del imán Husein. Tienen procesiones en las cuales algunos se cortan con cuchillos y espadas, y se causan sufrimiento de otras maneras. En los últimos tiempos los musulmanes chiítas han recibido mucha publicidad debido a su celo por las causas islámicas. No obstante, representan solo cerca del 20% de los musulmanes del mundo, que en su mayoría son sunníes. Pero ahora examinemos algunas enseñanzas del islam y notemos qué efecto tiene la fe islámica en la conducta diaria de los musulmanes.
Dios es supremo, no Jesús 23 Las tres principales religiones monoteístas del mundo son el judaísmo, el cristianismo y el islam. Pero para cuando apareció Mahoma hacia el principio del siglo VII Era Cristiana., desde el punto de vista de él las primeras dos religiones se habían apartado de la senda de la verdad. De hecho, según algunos comentaristas islámicos el Corán da a entender un rechazamiento de los judíos y de los cristianos cuando declara: “No [la vía] de los que han incurrido en la ira, ni de los extraviados”. (Sura 1:7.) ¿A qué se debe esto?
24 Un comentario sobre el texto coránico declara: “El Pueblo del Libro se extravió: Los judíos al violar su Pacto, y calumniar a María y Jesús y los cristianos al elevar a Jesús el Apóstol a igualdad con Dios” mediante la doctrina de la Trinidad. (Sura 4:153-176, AYA.)
25 La enseñanza principal del islam, por su absoluta sencillez, es lo que se conoce como la shahada o confesión de fe, que todo musulmán sabe de memoria: “La ilāh illa Allāh; Muḥammad rasūl Allāh” (No hay más dios que Alá; Mahoma es el mensajero de Alá). Esto concuerda con la expresión coránica: “Vuestro Dios es un Dios Uno. No hay más dios que Él, el Compasivo, el Misericordioso”. (Sura 2:163.) Esta idea se expresó 2.000 años antes en el antiguo llamamiento a Israel: “Escucha, oh Israel: Jehová nuestro Dios es un solo Jehová”. (Deuteronomio 6:4.) Jesús repitió este mandato, el mayor, que está escrito en Marcos 12:29, unos 600 años antes de Mahoma, y en ninguna parte afirmó Jesús ser Dios o igual a Él. (Marcos 13:32; Juan 14:28; 1 Corintios 15:28.)
26 Respecto a la unicidad de Dios el Corán declara: “Creed, pues, en Dios y en sus apóstoles, y no digáis: ‘Trinidad’. Absteneos de ello y será mejor para vosotros; porque, Dios es un dios único”. (Sura 4:171, CA.) No obstante, debemos señalar que el cristianismo verdadero no enseña una Trinidad. Esa es una doctrina de origen pagano que introdujeron apóstatas de la cristiandad después de la muerte de Cristo y los apóstoles.
Las Seis Columnas de la Fe
  1. Fe en un solo Dios, Alá (Sura 23:116, 117)
  2. Fe en los ángeles (Sura 2:177)
  3. Los libros sagrados: la Torá, el Evangelio, los Salmos, los Rollos de Abrahán, el Corán
  4. Fe en muchos profetas, pero un solo mensaje. Adán fue el primer profeta. Otros han sido Abrahán, Moisés, Jesús y “el sello de los profetas”, Mahoma (Sura 4:136; 33:40)
  5. Fe en un día del juicio, cuando se levanten de las tumbas a todos los muertos (Sura 15:35, 36)
  6. Fe en la omnisciencia y presciencia de Dios, y en que él determina todo lo que sucede. Sin embargo, el hombre tiene libertad de elección en sus actos. [Las sectas islámicas están divididas sobre la cuestión del libre albedrío] (Sura 9:51)
Alma, resurrección, paraíso e infierno
27 El islam enseña que el hombre tiene un alma que pasa a un más allá. El Corán dice: “Dios llama a las almas cuando mueren y cuando, sin haber muerto, duermen. Retiene aquéllas cuya muerte ha decretado”. (Sura 39:42.) Al mismo tiempo, el sura 75 está dedicado totalmente a “La Resurrección”. En parte dice: “¡Juro por el día de la Resurrección! ¿Cree el hombre que no juntaremos sus huesos? Pregunta: ‘¿Cuándo será el día de la Resurrección?’ Ese tal [Alá], ¿no será capaz de devolver la vida a los muertos?”. (Sura 75:1, 3, 6, 40.)
28 Según el Corán, el alma puede tener diferentes destinos, que pueden ser: o un jardín celestial paradisíaco, o el castigo de un infierno ardiente. Como declara el Corán: “Preguntan: ‘¿Cuándo llegará el día del juicio final?’ ¡El día en que sean torturados en el fuego! ‘Se les dirá: “¡Sufrid vuestra tortura! ¡He aquí lo que pretendíais urgir!”’”. (Sura 51:12-14, CA.) “Tendrán [los pecadores] un castigo en la vida de acá, pero en la otra tendrán un castigo más penoso. No tendrán quien les proteja contra Dios.” (Sura 13:34.) Se presenta la pregunta: “Y ¿cómo sabrás qué es? ¡Un fuego ardiente!”. (Sura 101:10, 11.) Este terrible destino se describe con lujo de detalles: “Por cierto que, a quienes niegan nuestras aleyas les introduciremos en el fuego infernal. Cada vez que su piel se haya abrasado, se la cambiaremos por otra piel, para que experimenten el suplicio; porque, Dios es poderoso, prudente”. (Sura 4:56, CA.) En otro lugar dice: “Por cierto que, el infierno será una emboscada, donde permanecerán siglos. En que no probarán sueño ni más bebida, que agua hirviente e icor”. (Sura 78:21, 23-25, CA.)
29 Los musulmanes creen que el alma de un difunto pasa a la Barzakh o “Barrera”, “una barrera que participa de lo temporal (tiempo intermedio entre la hora de la muerte y la hora de la resurrección)”. (Sura 23:99, 100.) El alma está consciente allí experimentando castigo si la persona ha sido impía, o disfrutando de felicidad si ha sido fiel. Pero los fieles también tienen que experimentar alguna tortura debido a los pocos pecados que hayan cometido durante su vida. En el día del juicio, cada uno se encara con su destino eterno, que pone fin a este estado intermedio.
30 En contraste con eso, a los justos se les prometen los jardines celestiales del paraíso: “A quienes creen y obren bien, les introduciremos en Jardines por cuyos bajos fluyen arroyos, en los que estarán eternamente, para siempre”. (Sura 4:57.) “Por cierto que, hoy los dilectos del Paraíso se entregarán al júbilo; ellos con sus esposas estarán en gratas umbrías, acodados sobre los sofás.” (Sura 36:55, 56, CA.) “Hemos escrito en los Salmos, después de la Amonestación, que la tierra la heredarán Mis siervos justos.” La nota en este sura remite al lector a Salmo 37:29. (Sura 21:105.) En otra versión (AYA) también se remite a Salmo 25:13 y a las palabras de Jesús en Mateo 5:5. La referencia a esposas nos lleva ahora a otra pregunta.
¿Monogamia, o poligamia?
31 ¿Es la poligamia lo normal entre los musulmanes? Aunque el Corán permite la poligamia, muchos musulmanes tienen una sola esposa. Debido a las muchas viudas que hubo después de costosas batallas, el Corán hizo lugar para la poligamia: “Si teméis no ser justos con los huérfanos, casaos con las mujeres que os gusten: dos, tres o cuatro. Pero, si teméis no obrar con justicia, casaos con una sola o con vuestras esclavas”. (Sura 4:3.) Una biografía de Mahoma por Ibn-Hishām menciona que Mahoma se casó con una viuda acaudalada, Jadiya, que era 15 años mayor que él. Después de la muerte de ella, se casó con muchas mujeres. Cuando murió, dejó nueve viudas.
32 En el islam hay otra forma de matrimonio que se llama muta. Se define como “un contrato especial concertado entre un hombre y una mujer mediante oferta y aceptación de matrimonio por un período limitado y con una dote especificada como en el contrato para el matrimonio permanente” (Islamuna, por Muṣṭafā al-Rāfi‛ī). Los sunníes lo llaman un matrimonio de placer, y los chiítas lo llaman un matrimonio que ha de terminar en un período específico. La misma fuente dice: “Los hijos [de esos matrimonios] son legítimos y tienen los mismos derechos que los hijos de un matrimonio permanente”. Parece que esta forma de matrimonio temporal se practicaba en los días de Mahoma, y él permitió que continuara. Los sunníes insisten en que después se prohibió, mientras que los imamíes, el mayor entre los grupos chiítas, creen que todavía está en vigor. De hecho, muchos practican esta forma de matrimonio, especialmente cuando el hombre está alejado de su esposa por largo tiempo.
El islam y la vida cotidiana
33 El islam implica cinco obligaciones principales y cinco creencias fundamentales. Una de las obligaciones es que el musulmán devoto se vuelva hacia La Meca cinco veces al día en oración (salat). En el día de descanso musulmán (el viernes) los hombres acuden a la mezquita cuando oyen al almuédano convocarlos a la oración desde el alminar. Hoy día muchas mezquitas ponen una grabación en vez de tener a alguien que dé a voces la llamada.
34 La mezquita (árabe: masjid) es el lugar de adoración musulmán, descrito por el rey Fahd ibn Abdul Aziz de la Arabia Saudí como “la piedra angular del llamamiento a Dios”. Él definió la mezquita como “un lugar de oración, estudio, actividades legales y judiciales, consulta, predicación, guía, educación y preparación. La mezquita es el corazón de la sociedad musulmana”. Estos lugares de adoración se ven ahora por todo el mundo. Uno de los más famosos de la historia es la mezquita de Córdoba, España, que por siglos fue la mayor del mundo.
Conflicto con la cristiandad y dentro de ella
35 Desde el siglo VII el islam se extendió hacia el oeste al África del norte, hacia el este a Paquistán, India y Bangladesh, y al sur a Indonesia. Mientras se extendía, entró en conflicto con una Iglesia Católica militante, que organizó cruzadas para recobrar de manos de los musulmanes la Tierra Santa. En 1492 la reina Isabel y el rey Fernando de España completaron la reconquista católica de España. Los musulmanes y los judíos tendrían que convertirse, o serían expulsados de España. La tolerancia mutua que había existido bajo el dominio musulmán en España desapareció después bajo la influencia de la Inquisición católica. No obstante, el islam sobrevivió, y en el siglo XX ha experimentado un resurgimiento y gran expansión.
36 Mientras el islam se extendía, la Iglesia Católica pasaba por su propia agitación al tratar de mantener la unidad en sus filas. Pero dos vigorosas influencias estaban por irrumpir en el escenario de los acontecimientos, y estas fragmentarían aún más la imagen monolítica de aquella iglesia. Estas fueron: la imprenta y la Biblia en el idioma de la gente.
Las Cinco Columnas de la Observancia
  1. Repetir el credo (shahada): “No hay más Dios que Alá; Mahoma es el mensajero de Alá” (Sura 33:40)
  2. Oración (salat) hacia La Meca cinco veces al día (Sura 2:144)
  3. Caridad (zakat), la obligación de dar cierto porcentaje de los ingresos de uno y del valor de alguna propiedad (Sura 24:56)
  4. Ayuno (saum), especialmente durante la celebración de Ramadán, que dura un mes (Sura 2:183-185)
  5. Peregrinación (hayy). Una vez en la vida, todo varón musulmán tiene que hacer el viaje a La Meca. Solo la enfermedad y la pobreza son excusas lícitas (Sura 3:97)
El bahaísmo... en busca de la unidad mundial
1 El bahaísmo o behaísmo no es una secta del islam, sino una ramificación del babismo, un grupo de Persia (hoy Irán) que se separó de la rama chiíta del islam en 1844. El líder de los babistas fue Mirza Alí Mohamed, de Shiraz, quien se proclamó el Bab (“la Puerta”) y el imam-mahdi (“líder rectamente guiado”) de la línea de Mahoma. Fue ejecutado por las autoridades persas en 1850. En 1863 Mirza Husein Alí Nuri, miembro prominente del grupo babista, “se declaró ‘Aquel a quien Dios pondrá de manifiesto’, a quien el Bab había predicho”. También adoptó el nombre de Baha Allah (“Esplendor de Dios”) y formó una nueva religión, el bahaísmo.
2 Baha Allah fue desterrado de Persia y con el tiempo fue encarcelado en Acco (hoy Acre, Israel). Allí escribió su obra principal, al-Kitab al-Aqdas (El Libro Santísimo), y dio forma abarcadora a la doctrina del bahaísmo. Al morir Baha Allah, la dirección de aquella religión en ciernes pasó a su hijo Abd al-Baha, y después a su bisnieto, Shoghi Effendi Rabbani, y en 1963 a un cuerpo administrativo electo conocido como la Casa Universal de Justicia.
3 Los bahaístas creen que Dios se ha revelado al hombre mediante “Manifestaciones Divinas”, que son: Abrahán, Moisés, Krisna, Zoroastro, el Buda, Jesús, Mahoma, el Bab y Baha Allah. Creen que estos mensajeros fueron provistos para guiar a la humanidad por un proceso evolutivo en el cual la aparición del Bab inició una nueva era para la humanidad. Los bahaístas dicen que hasta la fecha su mensaje es la revelación más plena de la voluntad de Dios, y que es el instrumento principal dado por Dios que hará posible la unidad mundial. (1 Timoteo 2:5, 6.)
4 Uno de los preceptos básicos del bahaísmo es “que todas las grandes religiones del mundo tienen origen divino, que sus principios fundamentales están en completa armonía”. Estas “solo difieren en los aspectos no esenciales de sus doctrinas”. (2 Corintios 6:14-18; 1 Juan 5:19, 20.)
5 Entre las creencias bahaístas están la unicidad de Dios, la inmortalidad del alma y la evolución (biológica, espiritual y social) de la humanidad. Por otra parte, el bahaísmo rechaza el concepto común de los ángeles. También rechaza la Trinidad, la enseñanza hinduista de la reencarnación, y tanto la caída humana desde su estado de perfección como el rescate posterior de la humanidad mediante la sangre de Jesucristo. (Romanos 5:12; Mateo 20:28.)
6 La hermandad del hombre y la igualdad de las mujeres son rasgos principales del bahaísmo. Los bahaístas practican la monogamia. Por lo menos una vez al día rezan una de las tres oraciones reveladas por Baha Allah. Practican el ayuno desde la salida hasta la puesta del Sol durante los 19 días del mes bahaísta de ‘Alā, que cae en marzo. (El calendario bahaísta consiste en 19 meses, de 19 días cada uno, con algunos días intercalares.)
7 El bahaísmo no tiene muchos ritos fijos ni tiene clero. Quienquiera que profese fe en Baha Allah y acepte sus enseñanzas puede inscribirse como miembro. Los bahaístas se reúnen para adorar en el primer día de cada mes bahaísta.
8 Los bahaístas se ven como un grupo que tiene la misión de la conquista espiritual del planeta. Tratan de esparcir su fe mediante la conversación, el ejemplo, el participar en proyectos de la comunidad y en campañas de información. Creen en obediencia absoluta a las leyes del país donde residen, y aunque votan, no participan en la política. Prefieren el servicio no combatiente en las fuerzas armadas cuando les es posible, pero no son objetores de conciencia.
9 Como religión misional, el bahaísmo ha crecido rápidamente durante los últimos años. Los bahaístas calculan que por todo el mundo tienen casi 5.000.000 de creyentes, aunque de hecho el registro de adultos en su religión es de poco más de 2.300.000.
[Notas] Los musulmanes creen que la Biblia contiene revelaciones de Dios, pero que algunas fueron falsificadas posteriormente.
En español el nombre del profeta se ha escrito de varias maneras (Mahoma, Muhammad, Mahomet, Mohamed, etc.). Aquí usamos Mahoma.
Así, el año musulmán se da como A.H. (latín: Anno Hegirae, año de la huida), más bien que A.D. (Anno Domini, año del Señor).
Sobre el asunto del alma y el infierno de fuego, compárese esto con los siguientes textos bíblicos: Génesis 2:7; Ezequiel 18:4; Hechos 3:23.
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2014.11.09 09:53 EDUARDOMOLINA Artículo de Jesús Maraña comentando el de Juan Luis Cebrián en el País de ayer

• Jesús Maraña, en Infolibre Hay cosas que si no se escriben en caliente, seguramente jamás las escribiríamos, o al menos no lo haríamos de la misma forma. Lo que sigue está escrito en caliente, después de leer la página publicada este sábado en el diario El País bajo la firma de su presidente y director-fundador, Juan Luis Cebrián. Lleva por título ‘Las corrupciones’ (que podría estar inspirado en el estupendo libro de Jesús Torbado, aunque no se cite).
Vayamos por partes, como haría Jack El Destripador pero sin la menor acritud.
– Sostiene Cebrián en el primer párrafo que, aunque sean “muchos y sonados los casos de abuso, fraude, robo, blanqueo..." que parecen haber cometido “cientos de políticos, empresarios y representantes sindicales en nuestro país…” lo peor no es eso, porque al fin y al cabo tiene razón “la casi totalidad de la clase política” cuando asegura que “los delincuentes son una minoría”. Lo peor según Cebrián es que “ninguno, o muy pocos” reconocen que nos hallamos ante una “tangentópolis a la española, en donde la corrupción es sistémica”, y sólo podrá ser atajada “con medidas que reformen en profundidad el sistema”.
Ha tardado tanto tiempo Cebrián en darse cuenta del carácter “sistémico” del problema que hasta resulta enternecedor cuando termina ese primer párrafo expresando su gran preocupación ante la posibilidad de que el “actual régimen político” pueda “implosionar, llevándose por delante lo que hasta ahora había sido el periodo de mayor libertad, estabilidad política y crecimiento económico de la historia de España”.
– Sostiene Cebrián en el segundo párrafo (y es el mismo Cebrián que en los meses anteriores a las elecciones europeas del 25-M ni se enteró, como tantos de nosotros, de la fuerza de Podemos), que esos “recién llegados”, “una expresión populista de las enfermedades infantiles del socialismo”, constituyen “la principal amenaza a nuestra democracia”. Pero no por ellos mismos, incapaces para Cebrián de hacer la O con un canuto, sino por lo que denominan “la casta… el entramado político, social, económico y mediático que viene gobernando este país en las últimas décadas”.
En este punto ya no se sabe si el autor no se ha tomado la medicación o si supone que todos sus lectores toman pastillas para borrar la memoria. Escribe Cebrián ¡en tercera persona! sobre “el entramado político y mediático que ha gobernado…” Como si él hubiera estado en Marte durante los últimos 35 años. Como si no hubiera sido el periodista y después empresario con mayor influencia en la política española. Como si no supiera lo que significa eso de las “élites extractivas” que él mismo cita. Como si no hubiera dirigido y presidido el diario y el grupo multimedia de mayor audiencia, con todos los recursos a su alcance para haber denunciado desde el origen (o al menos en su apogeo) el carácter “sistémico” de la corrupción rampante.
– Sostiene Cebrián en el tercer párrafo algo que quizás tenga que reprocharle el Defensor del Lector de su propio periódico. “Corren rumores, probablemente fundados…” Hubo un tiempo en que el Libro de Estilo de El País prohibía expresamente hacerse eco de rumores (por muy fundados que fueran). Su fundador y presidente da veracidad a los rumores que dicen que “la deferencia permanente de las cadenas televisivas de Berlusconi y Lara” con los líderes de Podemos, “a los que han encumbrado ofreciéndoles tribuna permanente” sería fruto del análisis de “los consejeros electorales del PP” para fomentar la fragmentación de la izquierda.
Que la irrupción de Podemos provoca la fragmentación en la izquierda es algo que podría haber deducido Kiko Rivera, Paquirrín, sin dejar de pinchar discos, que es lo suyo. Podría detenerse Cebrián en analizar las causas que han facilitado el enorme espacio que parece ocupar Podemos en la izquierda. Podría haber citado, por ejemplo, el hecho de que la mayor catástrofe electoral del PSOE en su historia no dio paso desde 2011 a una renovación profunda imprescindible que buscara la recuperación del electorado perdido, sino a dos años largos de caída en picado mientras Cebrián defendía a capa y espada a Alfredo Pérez Rubalcaba como guardián de las esencias del “régimen” frente a esos “infantiles” experimentos de primarias abiertas o cualquier otra propuesta que pusiera en riesgo los sillones de tantos amigos o compañeros de viaje. Según Cebrián, la irrupción de Podemos se debe a una confabulación estelar entre los asesores del PP, los italianos (unos romanos, otros venecianos) que controlan las dos grandes cadenas privadas de televisión (gracias también a la 'inmejorable' gestión especulativa del propio Cebrián al frente de Prisa) y los méritos de una corrupción “sistémica” que por supuesto no tiene nada que ver con “el periodo de mayor libertad, estabilidad…" y blablablablablá de la historia de España.
– Sostiene Cebrián en el cuarto párrafo que la solución está en las “reformas estructurales”, que concreta en la ley electoral, la financiación de los partidos, una reforma de la Administración que “elimine miles de municipios y cargos políticos…”, la lucha contra el fraude fiscal, el reforzamiento de la independencia judicial, etcétera, etcétera. Nada que no haya reclamado, por ejemplo, la Izquierda Plural reiteradamente.
Se viene tan arriba Cebrián en la exigencia de reformas que hasta propone “incorporar a las escuelas una educación para la ciudadanía que instruya a las nuevas generaciones en los valores cívicos de la democracia…” No cita el autor el hecho de que el PP eliminara de un plumazo esa asignatura, ni tampoco recuerda que él mismo, ante una junta de accionistas de Prisa, se felicitó de que la “Ley Wert” que suprimía la Educación para la Ciudadanía mejoraría sin embargo los resultados de la compañía en los siguientes ejercicios, gracias a la venta de nuevos textos escolares por la editorial Santillana.
– Sostiene Cebrián en el quinto párrafo que las instituciones del “régimen” están tocadas. Desde la monarquía hasta el Tribunal Constitucional o el de Cuentas hasta el mismísimo Parlamento, “viva expresión de la lejanía de los partidos hacia sus votantes”; incluso “los medios de comunicación, enfrentados a una verdadera crisis existencial”.
Lo dice el presidente de El País que lleva más de diez años diciendo que la prensa se muere, a la vez que regala en Internet un día antes los contenidos del papel que vende al día siguiente. Lo dice el mismo que ha ido prescindiendo de centenares de periodistas al tiempo que seguía incrementándose sus bonus e incentivos, a la vez que su grupo de comunicación se hundía en la bolsa e iba vendiéndose a trozos. Además de crisis existencial, parece una injusta y desigual agonía.
– Sostiene Cebrián en el sexto párrafo que este análisis precedente no es catastrofista. “De ninguna manera”. La corrupción, aunque sea sistémica, no es generalizada sino que produce “un comportamiento anormal y con cierta frecuencia delictivo en el uso y manejo de los fondos públicos”. ¿Sólo en lo público? ¿No ha visto Cebrián que las corrupciones que dan título a su artículo son imposibles sin LOS CORRUPTORES? ¿No tiene interés Cebrián en averiguar quién se ha dedicado durante los últimos 35 años a sobornar, adular, engordar y corromper a conciudadanos elegidos para representarnos en las instituciones?
No se hace Cebrián esas preguntas sino que va directamente a la solución. Y la solución está… pamparabampampampam… en las propuestas del Consejo Empresarial para la Competitividad, que define como “la única alternativa concreta al programa de Gobierno”. Donde estén las soluciones que propongan los cuatro o cinco grandes del Ibex que se quiten todos los partidos políticos, nuevos o viejos. “Si los mayores empresarios ofrecen un plan para que el paro descienda vertiginosamente en nuestro país…” (Alierta anunció esta semana que con ese plan podrían crearse 2.300.000 empleos en cuatro años). En una cosa tiene razón Cebrián: ese plan del Consejo de Competitividad “merece un debate en toda regla y sin chascarrillos”. Deberíamos analizar exactamente cuáles serían los motores de ese crecimiento y qué tipo de “empleos” crearían; si se contempla o no elevar el salario mínimo o eliminarlo; si admiten topes salariales a los grandes ejecutivos o la flexibilidad sólo afecta a los trabajadores; si alienta estímulos públicos a nuevos sectores que sustituyan al ladrillo o sólo interesa incentivar la venta de automóviles; si la generación "más preparada de la historia y blablablabla" tiene que seguir emigrando o quedarse para ocupar puestos de camareros o pinches de cocina; si cuando las grandes empresas reclaman reducir el fraude fiscal incluyen o no el compromiso de no pagar impuestos en Luxemburgo, Irlanda o Panamá sino aquí, donde lo hacemos los asalariados o los autónomos… Ese debate no sólo es interesantísimo sino muy conveniente.
Como diría Cebrián, corren rumores (absolutamente fundados) de que algunos de los principales miembros del Consejo de la Competitividad se sientan a su vez como acreedores (y ya involuntarios accionistas) en el consejo de administración de Prisa, lo cual puede hacer mucho más convincente para Cebrián cualquier plan que se proponga desde el poder económico a los partidos políticos.
– Sostiene Cebrián en el séptimo y último párrafo que “estamos en el umbral de una renovación generacional y de cuadros como no ha existido desde el inicio de la Transición”. Cebrián acaba de cumplir 70 años y ya hace casi dos que explicó a su plantilla que los periodistas de más de 50 años no encajaban en la nueva etapa del periódico. Pero en este párrafo está la conclusión de la página y la solución a ‘Las corrupciones’. El autor hace una reivindicación explícita de “la democracia representativa y del bipartidismo mitigado [sic] como mejores métodos de garantizar la alternancia en el poder y…”
Aquí puede haber tenido un lapsus. ¿No debería ser al revés en todo caso? Cebrián concluye su página con el mensaje que quiere lanzar: la defensa del bipartidismo (no cita pero se entiende la necesidad probable de una Gran Coalición PP-PSOE que “mitigue” la fragmentación de la izquierda) como única garantía de la democracia frente al “populismo”, el “nacionalismo irredento”, “los cuentos chinos de los tertulianos de la tele”, etcétera. Pero lo que escribe es que el bipartidismo garantiza “la alternancia del poder”. Que realmente es lo coherente con la biografía de Juan Luis Cebrián. Lo esencial no es la política sino el poder; lo importante no es tanto el periodismo como el negocio periodístico; lo preocupante no es tanto que haya corrupción “sistémica” sino que la podredumbre del sistema llegue a descuartizar los mimbres del poder.
Cebrián puede estar acertado en parte de su diagnóstico, y sólo el futuro dirá en qué medida exacta. ¿Será Podemos un movimiento netamente táctico, de carácter populista, cuya última intención sea sustituir a una "casta" por otra y merendarse a tanta gente digna de la izquierda con la excusa de la 'renovación generacional'? Lo dirá el tiempo, pero sobre todo lo dirán los ciudadanos, a los que Cebrián podría tratar también como mayores de edad que no tienen por qué caer ingenuamente en las trampas que tienden consejeros del PP, tertulianos de la tele y demagogos sin cuento.
'Las corrupciones' no era el título original de aquella novela publicada por Jesús Torbado en 1965. La censura prefirió ese título al de 'Las descomposiciones' que había puesto el autor. Y a ese título respondería mejor el fondo del artículo de Cebrián, todo un aviso del miedo a la descomposición del sistema. Un aviso que emerge tras la última encuesta de El País, el barómetro del CIS y otros sondeos electorales. Después de meses resistiéndose a asumir que algo muy serio está ocurriendo en la sociedad civil, suenan todas las alarmas y los guardianes del poder tocan a rebato. Puestos a sugerir lecturas a portavoces del miedo, viene a cuento recordar a un periodista insobornable, Manuel Chaves Nogales, que vivió y sufrió una España a la deriva: "Si los españoles abusan alguna vez de libertad, démosles más libertad aún, porque los males de libertad sólo con libertad se curan". Libertad sin ira, claro.
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